Dios de la vida aquí y ahora y después también
















Para el día de hoy (03/06/20):  

 
Evangelio según San Marcos 12, 18-27








Los saduceos -tsedduqim- eran un grupo político y religioso de notable influencia en la nación judía durante los tiempos del ministerio de Jesús. Considerados descendientes de Sadoq, Sumo Sacerdote en los tiempos del rey Salomón, constituían una élite aristocrática que, a través de la historia, brindó numerosos sumos sacerdotes a la religión de Israel, a la vez de ser un importante sector de terratenientes y comerciantes, erigiéndose también de este modo como la nobleza laica.

Si bien sus orígenes podían rastrearse a la época de las guerras de liberación nacional conducidas por los Macabeos y a la subsiguiente restauración de la soberanía con reyes judíos, a través de los siglos y al ganar un notable poder económico, fueron adaptando su teología a su conveniencia.

-esto es una constante que puede advertirse en todas las culturas en toda la historia y hasta nuestros días, y es la de erigir sistemas religiosos convenientes a grupos determinados-

Por ello mismo los saduceos eran eminentemente conservadores, especialmente de su status quo. Se aferraban a los cinco libros de la Torah -el Pentateuco- en un modo dogmático y exclusivo; no está mal aferrarse a cosas inalterables, pero su problema pasaba por otro lado. Su problema era el de una religiosidad adaptada a sus necesidades y la denegatoria a recibir cualquier novedad, lo que se traduce como una fé decididamente inmanente, que resuelve toda cuestión referida a su prosperidad. En sus almas -obesas de dinero y poder- no hay posibilidad para nada distinto, ni mucho menos para ese Dios que Jesús les presenta, un Dios que por su bondad entrañable brinda salvación a todos, y entreteje su eternidad con nuestra escasa temporalidad para que podamos tener un horizonte de infinitud.

Los saduceos no sólo negaban la resurrección, sino que renegaban de cualquier dios al que no pudieran manipular, y por ello trastabillan ante la Gracia con argumentos absurdos.

Porque Dios es Padre de toda la humanidad, Dios de la vida aquí y ahora y después también.

Paz y Bien

0 comentarios:

Publicar un comentario

ir arriba