Mostrando las entradas con la etiqueta Los Perales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Los Perales. Mostrar todas las entradas

La Casa del Padre - una canción -


Una canción para festejar,
para redescubrir la alegría de lo dado sin medida,
para la búsqueda constante de eso que llamamos Iglesia:
un recinto en donde sólo se concibe la fraternidad y la amistad
como dones y lazos familiares,
en donde cada uno es único e irrepetible en su dignidad de hijas e hijos de Dios.
Desde Chile, nuestros hermanos del conjunto Los Perales
Un manso domingo para todos.
Paz y Bien
Ricardo

LA CASA DEL PADRE

Se abrió la Casa del Padre
vamos de fiesta
ancha es la puerta
el que está lejos no tarde.

Los que llegaron primero
igual que Cristo el Maestro
alegres quieren seguir
a los llegados postreros.

Se compartirá en la fiesta
gozo y verdad
con vino y pan
Cantemos, la fiesta es nuestra

En esta Fiesta del Padre
no hay gente más importante
-el que busca lucimiento
quizás se quede sin parte-

Aquí en la Fiesta del Padre
nadie tendrá
más dignidad
somos hermanos iguales.

Si estamos sucios de polvo
heridos de vicio y odio
en esta Fiesta de hermanos
el Amor lo sana todo

Se abrió la Casa del Padre...

padre Esteban Gumucio sscc

aquí puede escucharse:


Madre de los cansados - una canción -

Sabemos que camina con nosotros.
Sabemos que hace suyas nuestras lágrimas y comparte nuestras alegrías.
Sabemos de su ternura para con los más pequeños y olvidados.
Madre y hermana, compañera y consuelo,
la del sí incondicional para con Dios y para con sus hijos,
muchacha que alza la voz festejando a ese Dios
que exalta a los humildes y derriba a los poderosos.
¿Cómo no cantarle?
Esta magnífica canción tiene por autor al padre Esteban Gumucio sscc,
y sus intérpretes son nuestros hermanos de Chile, Los Perales.
Que sea un motivo de oración y encuentro.
Paz y Bien
Ricardo

Madre de los cansados

Madre de los cansados,
Reina de los pañales,
las escobas y los panes
y el trajín de la cocina.
Todos los pobres la miran,
Señora de la pobreza,
hoy le golpeamos la puerta
para pedir por favor
que la tenga siempre abierta
porque es mucha la aflicción.

Señora de San José,
tejedora de chalecos.
Para ayudar a su sueldo,
Madre de los brazos firmes,
tan animosa y humilde,
consejera de humillados,
tiene los pies cansados
de tanto buscar carbón.
Va nuestro pueblo a su lado
aprendiendo su lección.

Mujer llena de fe,
compañera de la ruta.
Madrina de la ternura
que muestra Dios a sus hijos.
Educadora de Cristo,
socia de nuestras penas,
amiga dulce y discreta,
ya no se puede vivir
con el sueldo recortado:
ayúdeme a discurrir.

Y usted, Virgen María,
fue la Mamá del Señor.
Yo se que lo acompañó
hasta el destierro de Egipto,
no lo dejó en el camino,
lo siguió por todas partes.
Discípula y escuchante,
lo acompañó hasta la muerte
con esperanza gigante
Madre de toda la gente.
Madre de los cansados,
Madre de toda la gente.

Padre Esteban Gumucio sscc

aquí puede escucharse:

ir arriba