Benedictus
Kairos en clave de niños
La canción de María de Nazareth
Dos mujeres cercanas y un Dios que se hace pariente
Con la vida escondida
Promesa y silencio

Para el día de hoy (19/12/11):
Evangelio según San Lucas 1, 5-25
María de Nazareth, la Palabra definitiva
Para el día de hoy (18/12/11):
Evangelio según San Lucas 1, 26-38
La suerte de la humanidad entera y de todo el cosmos se decide en una aldea polvorienta, perdida en el mapa, en una región profana y sospechosa -Galilea de los gentiles-, y como si fuera poco, todo queda en manos de una muchacha judía, campesina pobre e innominada.
De ella depende seguir sumergidos en mares de muerte o emerger a una vida definitiva, y por ello mismo todo queda en suspenso, los corazones retienen sus latidos, casi ni se respira de pura expectación y ansiedad.
Este Dios es un Dios extraño. Confunde a más de uno, no encaja en molde alguno, anda haciendo locuras.
Es un Dios que está abiertamente enamorado, un Dios que no impone, un Dios que pide permiso, Dios del saludo manso aleja todo temor, Dios que contra toda esperanza vana se hace presente trayendo la alegría.
Por esa causa se hace presente en la vida de esa muchacha con un reconfortante y fantástico -¡Alégrate!-
Sin dudas, esa Palabra de alegría es Palabra creadora y Palabra de Salvación. Más allá de toda especulación, el único destino soñado para toda la humanidad es el de la alegría, esa alegría que cuando se hace plena la llamamos felicidad.
La historia parece contar todo lo contrario, y las cruces y la muerte están allí amenazantes. Pero nada es imposible para Dios.
Es un tiempo nuevo y definitivo, el tiempo de lo incondicional, de lo gratuito, de lo dado por bondad y sin medida.
A esa muchacha se le encienden los ojos de asombro: confía totalmente, sin embargo se sabe tan ínfima y pequeña que pregunta sin cuestionar. Quiere saber qué deberá hacer ella para que esa maravilla que Dios quiere hacer en su vida se cumpla.
María debe dejarse querer: la existencia no se define por todo lo que nosotros podemos hacer por y en nombre de Dios, sino más bien por todo aquello que Dios quiere hacer por nosotros.
María se deja amar, y su vida se transforma enteramente por el Espíritu de amor que suscita la vida. Así entonces, un Bebé Santo se le irá creciéndose al calor de su interior profundo.
Es el misterio insondable de la Encarnación: la Salvación no viene desde fuera, no se impone, la Salvación nace y vá creciéndonos humilde y silenciosa en las honduras de nuestras almas.
A pesar de tantos apropiadores impiadosos, la Palabra retorna a los pequeños, a los pobres, a los que no cuentan para nadie y se hace vida, se hace maravillas, se hace liberación, se hace alegría que no cesará jamás.
El Sí de María de Nazareth es la Palabra definitiva, porque todo se define y resuelve en confianza y fidelidad.
La vida nos está naciendo cada vez que nos encontramos en nuestra pequeñez)
Paz y Bien
El extenso sendero de nuestra historia
Para el día de hoy (17/12/11):
Evangelio según San Mateo 1, 1-17
Caminamos desiertos por largos años: de la mano de Aquel que nunca nos abandona llegamos a la tierra prometida.
Allí fuimos lentamente madurando como pueblo, con quebrantos, fidelidades, luchas heroicas.
Tuvimos reyes guerreros, invasiones demoledoras de enemigos. Vimos lentamente edificarse nuestra fé, descubrimos también que ese Dios nunca rompe sus promesas. Es totalmente fiel su palabra, tan fiel que su Palabra vendrá a nosotros para quedarse definitivamente.
Conocimos mujeres extranjeras/extrañas que nos alentaron cuando estábamos por caer en la desesperanza.
Supimos de esclavitudes, de exilios, de añoranzas por lo que una vez fuimos. Aún en nuestros llantos, Él seguía pacientemente tejiendo en silencio nuestra liberación.
Luego de algunos siglos de desencuentros, fruto de nuestras y nuestra soberbia, supimos que la promesa que Él nos había hecho una vez seguía viva y pujante bajo el cuidado atento de un humilde carpintero judío de Nazareth, silencioso y devoto protector de la vida que nos estaba por amanecer, y que en el seno puro de su esposa, una muchacha campesina de sol, iba creciéndose nuestra salvación, Jesús nuestra alegría y nuestra vida, nuestro Salvador y nuestro amigo.
No se trató de una figura literaria medianamente simpática: todos los que nos precedieron en el de la fé a través de los siglos son nuestra ascendencia, nuestra familia.
Dios nos viene buscando desde siempre.
El Dios de Israel, el Dios de Abraham, el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres, el Dios de mis amigos, el Dios de mis hermanos, el Dios de nuestro Señor Jesucristo.)
Criterios de identidad
Para el día de hoy (16/12/11):
Evangelio según San Juan 5, 33-36
Era sólo uno de los tantos predicadores itinerantes que se volvía cada vez más peligroso debido a que la gente más sencilla bebía sus palabras y se alegraba con su presencia y compañía.
Jesús no necesitaba argumentar nada, ni exhibir credenciales ni hacer juiciosas apologías que refrendaran esa filiación que reivindicaba.
Lo que verdaderamente lo definía e identificaba eran sus obras, es decir, todas las acciones y gestos en favor de los demás, de los que sufren, de los pequeños, de los excluidos, de los más pobres.
La Buena Noticia la expresa de manera concreta y decisiva en los hechos raigales de justicia y liberación, de compasión y misericordia, en el amor mayor de la cruz, en la vida que prevalece más allá de la muerte en la increíble Resurrección.
La luz palpita con todo y a pesar de todo, y Dios se hace Niño para que lo acunemos en nuestros brazos)
Paz y Bien
Los desgraciados
Para el día de hoy (15/12/11):
Evangelio según San Lucas 7, 24-30
Sin embargo, otra interpretación es posible desde el tiempo nuevo inaugurado por Jesús de Nazareth, el tiempo de la Gracia, el tiempo de lo dado sin medida ni condiciones, por pura bondad y generosidad.
Es claro que no somos marionetas en manos de un gran titiritero divino que rige nuestros destinos: los regalos que se entregan con generosidad, también pueden rechazarse desde la soberbia, desde el desprecio o desde el desinterés.
Quizás entonces el término desgraciados -o desgracia- pueda comprenderse mejor con añadir sólo un guión: des-graciados, o sea, los que han rechazado de plano la vida plena que se les ofrece incondicionalmente.
Desgraciados aquellos que sojuzgan a sus hermanos, desgraciados aquellos que anteponen el yo al nosotros, desgraciados aquellos que reniegan de toda humanización, desgraciados aquellos que reivindican a un dios manipulable por la piedad prescrita, desgraciados aquellos que no nos animemos a vivir en la entereza del Bautista, aquel profeta sin doblez que todo esperaba de Dios y que jamás se sometió a los dictámenes de la apariencia y el poder.
Aún así, en estas desgracias nuestro Dios es tozudo, Padre tenaz y Madre obstinada en el amor a sus hijas e hijos. Por ello se hará Niño, por ello recorrerá las veredas de los más pequeños, por eso viene a nosotros porque -quizás con demasiada frecuencia- nos sentamos a esperar quejumbrosos que cambien las cosas que no nos gustan, las que están mal, las que hieren.
Por todo y por todos, es Dios mismo que nos sale al encuentro, tiempo de abrazos y reencuentro, tiempo increíble de la Gracia y la sonrisa que se recuperan en música de esperanza)
Paz y Bien
Tiempos y espacios inéditos

Para el día de hoy (14/12/11):
Evangelio según San Lucas 7, 19-23
Nuestras buenas intenciones y Tus malas compañías
Para el día de hoy (13/12/11):
Evangelio según San Mateo 21, 28-39
Tonantzin
Nuestra Señora de Guadalupe - Patrona de Latinoamérica
Evangelio según San Lucas 1, 39-48
Sólo un testigo, todo un testigo
Para el día de hoy (11/12/11):
Evangelio según San Juan 1, 6-8.19-28
Incomprensiones y desconocimientos
Para el día de hoy (10/12/11):
Evangelio según San Mateo 17, 10-13
Confluencia de soberbias y egoísmos
Para el día de hoy (09/12/11):
Evangelio según San Mateo 11, 16-19
María del Adviento
Inmaculada Concepción de la Virgen María
Evangelio según San Lucas 1, 26-38
Yunta
Para el día de hoy (07/12/11):
Evangelio según San Mateo 11, 28-30
Un Dios imprudente
Para el día de hoy (06/12/11):
Evangelio según San Mateo 18, 12-14
Alegres brechas
Para el día de hoy (05/12/11):
Evangelio según San Lucas 5, 17-26





