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Rosa de Lima -una canción-



CANTATA A LOS SANTOS LATINOAMERICANOS

ROSA DE LIMA


En el jardín de la Iglesia brotó una flor

es una rosa muy bella por su color.



Eres tu Rosa de Lima eres fuerza bella flor

Alegra con tu sonrisa el jardín de Dios.



Te desposaste con Cristo nuestro Señor

y te abrazaste a la cruz de la redención.



Tu vida fue de silencio y de ocultar acción

sufriste las injusticias con gran honor.

En el jardín de la Iglesia...



Hay flor de la tierra mía, flor del Perú

miraste tu pueblo humilde llevar la cruz.



Aroma del Evangelio saldrá de un jardín en flor

es el jardín de los pobres donde estás vos.



En el jardín de la Iglesia brotó una flor

es una rosa muy bella por su color.



Eres tu Rosa de Lima eres fuerza bella flor

Alegra con tu sonrisa el jardín de Dios.


30 de agosto - Santa Rosa de Lima - Patrona de América Latina


aquí puede escucharse:

Santa Rosa de Lima, el Reino es y está


Santa Rosa de Lima, patrona de América Latina, del Perú y de las Filipinas

Para el día de hoy (30/08/12):

Evangelio según San Mateo 13, 44-46

(Isabel, joven peruana laica, era mujer de oración, es decir, vida orante con la capacidad de mirada lejana, de ver más allá de lo aparente, de descubrir lo eterno entretejido en lo cotidiano.

Ella descubrió ese tesoro indescriptible, escondido a simple vista pero presente en la sencilla habitación en donde moraba, latiente en las calles de la Lima colonial, inagotable fuente de alegría que puede encontrarse en los lugares más insospechados, apareciéndose de modo asombroso, maravilla que transforma la vida de una vez y para siempre. Luego del encuentro, nada volverá a ser igual, y todo queda atrás, todo se deja porque se ha encontrado lo verdaderamente valioso, lo que permanece y no perece.

Ella también supo que ese tesoro se deja encontrar por quienes lo buscan sin descanso, con denuedo y confianza, con la certeza de los que creen y permanecen fieles.

El Reino es, el Reino esta: hay vidas que se transforman luego de una búsqueda tenaz y honesta, hay otras tantas que se transforman desde la inexpresable gratuidad de la bondad de Dios.

Por ello mismo quizás, Isabel se desvivía por los más pobres y los enfermos, mujer plena que florece en misericordia y compasión.
Por ello mismo toda su vida es vida orante, porque responde... descubre a cada instante los susurros de Dios que le hablan en las honduras de su corazón -Espíritu que nos hace decir Abbá!-. La iniciativa siempre es de Dios, de Él son las primacías, y la oración, antes que súplica y pedido, es la necesidad del alma de responder y dialogar con quien se ama y con quien nos ama sin límites.

Isabel floreció en un tiempo complicado, en un tiempo en que estas tierras que a menudo nos duelen y que tanto amamos sólo eran suburbio de una importante colonia.
Aún así, en la Lima virreinal, nos floreció para toda Latinoamérica la más flagrante de las flores, Isabel Flores de Oliva, Rosa de nuestros hermanos dolientes, Santa Rosa de Lima y de toda América)

Paz y Bien


Una de nuestras flores más bellas: Rosa de Lima


El salvador levantó la voz y dijo, con incomparable majestad:

-"¡Conozcan todos que la gracia sigue a la tribulación.

Sepan que sin el peso de las aflicciones no se llega al colmo de la gracia.
Comprendan que, conforme al acrecentamiento de los trabajos, se aumenta juntamente la medida de los carismas. Que nadie se engañe: esta es la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz no hay camino por donde se pueda subir al cielo!"-

Oídas estas palabras, me sobrevino un impetu poderoso de ponerme en medio de la plaza para gritar con grandes clamores, diciendo a todas las personas, de cualquier edad, sexo, estado y condición que fuesen:

-"Oíd pueblos, oíd, todo género de gentes: de parte de Cristo y con palabras tomadas de su misma boca, yo os aviso: Que no se adquiere gracia sin padecer aflicciones; hay necesidad de trabajos y más trabajos, para conseguir la participación íntima de la divina naturaleza, la gloria de los hijos de Dios y la perfecta hermosura del alma."-

Este mismo estímulo me impulsaba impetuosamente a predicar la hermosura de la divina gracia, me angustiaba y me hacía sudar y anhelar.
Me parecía que ya no podía el alma detenerse en la cárcel del cuerpo, sino que se había de romper la prisión y, libre y sola, con más agilidad se había de ir por el mundo, dando voces:

-"¡Oh, si conociesen los mortales qué gran cosa es la gracia, qué hermosa, qué noble, qué preciosa, cuántas riquezas esconde en sí, cuántos tesoros, cuántos júbilos y delicias! Sin duda emplearían toda su diligencia, afanes y desvelos en buscar penas y aflicciones; andarían todos por el mundo en busca de molestias, enfermedades y tormentos, en vez de aventuras, por conseguir el tesoro último de la constancia en el sufrimiento. Nadie se quejaría de la cruz ni de los trabajos que le caen en suerte, si conocieran las balanzas donde se pesan para repartirlos entre los hombres."-

Santa Rosa de Lima

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