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Madre bendita, Madre generosa, Madre milagrosa, Mujer morena revestida de sol, María de Guadalupe

 











Nuestra Señora de Guadalupe - Patrona de América Latina 

Para el día de hoy (12/12/20) 

Evangelio según San Lucas 1, 39-48



Dios exalta a los pequeños. María lo sabía en las honduras de su alma.


Dios nunca abandona a su pueblo, especialmente a los más débiles.


Las rosas que San Juan Diego lleva en su ayate son promesas del Altísimo, son certezas de amor de Madre, son tesoros que se guardan corazón adentro y que a menudo olvidamos que Dios los ha puesto allí.

Suele pasar que a muchos mensajeros, por ser humildes, por no "pertenecer" a algún círculo escaso, por ser subestimados o despreciados, se les hace hacer fila. Sacar turno. Espere ahí callado.

Pero la fé es tenaz. La fé no se doblega.Y si impulsa la Madre del Señor no hay fuerza en el mundo que pueda hacer callar a nadie.

- el Señor pone tesoros en las honduras de nuestro corazón que hay que hacerlos florecer y multiplicar. No se deben dispendiar en tonterías ni malgastarlos con estúpidos-


San Juan Diego lleva en su tilma humilde esperanza para todos nuestro pueblos. Pueblos mestizos en su piel y en sus almas asombrosas, porque lleva a la Madre del Señor, Tonantzin. 


Y donde está la Madre está el Hijo.

Madre bendita, Madre generosa, Madre milagrosa, Mujer morena revestida de sol.

Salve Madre de Dios!

Y que Viva México y toda América


Paz y Bien






Nuestra Señora de Guadalupe: Dios exalta a los pequeños














Nuestra Señora de Guadalupe - Patrona de América Latina 

Para el día de hoy (12/12/19) 

Evangelio según San Lucas 1, 39-48








Eran tiempos en que apenas éramos una periferia de un imperio grande y poderoso, tiempo de espada y cruz, tiempo de conquista y colonia, y los sueños de patria ni siquiera asomaban.
Pero ya estabas por estos lares, con la vida pujante en tu interior, grávida de Cristo y de todas las alegrías.

Tu rostro moreno nos revela una cercanía familiar, hermana amadísima. Tu ternura nos ampara bajo tu manto de Madre también, y en tu presencia temprana todas estas tierras, estos pueblos se renuevan a diario porque acontece desde siempre tu Visitación que es milagro de bondad, encuentro, servicio, fraternidad.

Y porque allí en donde estés, está tu Hijo.

Y porque sabemos que en tu corazón inmenso hay sitio para todos, pero especialmente los pequeños son motivo de tus cuidados y tus desvelos, rostro materno de un Dios que no nos abandona.

Tonantzin, Juan Diego lleva con humilde fulgor tu certeza en su tilma. Muchos de nuestros hermanos no pueden vivir sin una imagen tuya en sus hogares.
Pero todos te llevamos con amor indeleble grabada en nuestros corazones.

Que nos florezcan tu rosas de esperanza.

Que todos nosotros, con tu compañía, nos volvamos felices mujeres y hombres en Adviento perpetuo, firmes en la justicia, humildemente revestidos de honradez, mansamente tenaces en la compasión, y como vos, nunca resignarnos, nunca bajar los brazos, nunca abandonar a los hermanos que no cuentan ni nadie mira.

Que el Salvador que late en tu seno también nos nazca en las honduras de nuestros corazones.

Huey, Tonantzin!

Salve, Madre de Dios!

Y que viva México y toda Latinoamérica

Paz y Bien

Ayate




Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América Latina

Para el día de hoy (12/12/15): 

Evangelio según San Lucas 1, 39-48



Un ayate es una prenda muy humilde. Tejida con fibras de magüey, se transforma en una suerte de poncho que con su tela basta protege del frío, pero a su vez como mecapal o mochila para llevar cosas importantes, instrumento para el trabajo que a veces se tiende en el suelo como mantel de campo.

Cuando se lleva algo en el ayate, se aprieta contra el pecho y, un poco, se oculta eso que se porta.

Por sus orígenes humildes y sencillos, es también la vestimenta de los pobres. O como en México -en el siglo XVI y quizás ahora también- es la prenda de los indios, los pobres entre los pobres, los más pequeños, los que no cuentan.

En 1531, el ayate de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin lleva escondido el tesoro inmenso de amor de la Madre de Dios, un Dios que siempre inclina su rostro amable hacia sus indefensos, anawin del Señor a los que se revela la Buena Noticia del Reino entre nosotros.

Ese ayate esconde rosas magníficas que interpelan, que estremecen de ternura, presencia constante y fiel de una Madre que es también compañera, discípula y amiga. Mujer que no tiene casa propia, pues su hogar está allí en donde los hijos la reciben.
Y donde está la madre, está también el Hijo.

Huey, Tonantzin!

Salve, Madre de Dios!

Que seamos dignos de llevar en las honduras de nuestros ayates la Gracia de Dios, el cariño de Madre, la Buena Noticia de un Dios que nos ama sin desmayos.

Que la Madre de Dios, Señora de Guadalupe, bendiga a México, a Latinoamérica, al mundo entero.

Paz y Bien




Visitación de María de Guadalupe





Nuestra Señora de Guadalupe - Patrona de América Latina

Para el día de hoy (12/12/14)

Evangelio según San Lucas 1, 39-48




Eran tiempos en que apenas éramos una periferia de un imperio grande y poderoso, tiempo de espada y cruz, tiempo de conquista y colonia, y los sueños de patria ni siquiera asomaban.
Pero ya estabas por estos lares, con la vida pujante en tu interior, grávida de Cristo y de todas las alegrías.

Tu rostro moreno nos revela una cercanía familiar, hermana amadísima. Tu ternura nos ampara bajo tu manto de Madre también, y en tu presencia temprana todas estas tierras, estos pueblos se renuevan a diario porque acontece desde siempre tu Visitación que es milagro de bondad, encuentro, servicio, fraternidad.

Y porque allí en donde estés, está tu Hijo.

Y porque sabemos que en tu corazón inmenso hay sitio para todos, pero especialmente los pequeños son motivo de tus cuidados y tus desvelos, rostro materno de un Dios que no nos abandona.

Tonantzin, Juan Diego lleva con humilde fulgor tu certeza en su tilma. Muchos de nuestros hermanos no pueden vivir sin una imagen tuya en sus hogares.
Pero todos te llevamos con amor indeleble grabada en nuestros corazones.

Que nos florezcan tu rosas de esperanza.

Que todos nosotros, con tu compañía, nos volvamos felices mujeres y hombres en Adviento perpetuo, firmes en la justicia, humildemente revestidos de honradez, mansamente tenaces en la compasión, y como vos, nunca resignarnos, nunca bajar los brazos, nunca abandonar a los hermanos que no cuentan ni nadie mira.

Que el Salvador que late en tu seno también nos nazca en las honduras de nuestros corazones.

Huey, Tonantzin!

Salve, Madre de Dios!

Y que viva México y toda Latinoamérica

Paz y Bien

Nuestras tilmas



Nuestra Señora de Guadalupe - Patrona de América Latina

Para el día de hoy (12/12/13):  
Evangelio según San Lucas 1, 39-48



(Al menos en la superficie, solemos conocer el llamado milagro de nuestra Señora de Guadalupe. Nos han contado o hemos leído las cosas increíbles que sucedieron en la cima del Tepeyac, nos emociona la profundísima humildad de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, las flores que se derraman, la imagen maravillosa de la Virgen encinta que perdura hasta hoy, más de 480 años después.

Juan Diego era un hombre muy pequeño, y nó exactamente de estatura. Conocemos a millones parecidos a él, que solemos cruzar por nuestras calles, a menudo sin darnos cuenta. Son los hijos más pequeños de Dios, los que nadie suele escuchar, a los que nadie dá importancia excepto cuando hace falta mano de obra barata, votos a contar o carne de cañón para el horror de la guerra. Y con la mejor de las intenciones, hasta su bello nombre nahuatl le habían quitado, imponiéndole en el bautismo un apelativo español y aparentemente cristianizado.

Aquí no se trata de ideología, de sociología, de crítica histórica o religiosa. Aquí se trata de corazones.

Ese Juan Diego que pasa por el Tepeyac se abriga de las inclemencias de la montaña y el desierto con un poncho o manta de pobre, una tilma, ayate tejido con simples fibras de magüey -nunca de algodón o lino-. La extensión de la tilma le permite cubrir su pecho y a su vez portar algunas cargas
Allí en el Tepeyac sucede lo impensado, acontece lo imposible: una Mujer de Sol, grávida del Salvador, se aparece al más pequeño de todos los hijos, en un idioma que él entiende perfectamente.

Desde allí, Juan Diego tendrá por misión el destino primordial de los santos: ser testigo, pero por sobre todo, ser un hombre bueno. Y él será totalmente fiel en el cumplimiento de ese mandato.

Al día de hoy, la tilma permanece completa y fulgente con nosotros a pesar del tiempo transcurrido. Y una de las grandes preguntas que nos debemos -deuda de sinceridad- es reconocer qué se ha quedado grabado en nuestras tilmas.
El espejo en donde mirarse es este Juan Diego, silencioso hermano de todos nosotros, ése que descubre que la Buena Noticia es para todas las mujeres y hombres de buena voluntad, sin importar banderas, culturas, idiomas. En todas las lenguas se puede entender el mensaje feliz y eterno.
Porque se trata de una Mujer de Sol, la Madre de Dios que preanuncia en su embarazo la llegada del Salvador, de Dios con nosotros. 
Su tilma lleva grabada de manera indeleble a María del Magníficat, la del Dios de los pequeños y los humildes, la del Dios fiel a las promesas, la del Dios que derriba a los poderosos de sus tronos, la del Dios de la misericordia y la compasión, la del Dios que se pone abierta y escandalosamente del lado de los pobres, de los que no cuentan.

Por eso hoy y siempre, ¡Huey, Tonantzin!, ¡Salve Madre de Dios!, ¡Salve, María de Guadalupe!. Y que viva México, que festeje Latinoamérica, que celebre toda la Iglesia, porque la alianza sigue viva y latiendo entre nosotros, porque Dios no nos abandonará jamás)

Paz y Bien



Huey Tonantzin


Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de Latinoamérica

Para el día de hoy (12/12/12):  
Evangelio según San Lucas 1, 39-40



Hoy es día de Madre, día de los que siempre esperan con todo y a pesar de todo, día de alegría que no se apagará jamás.

Hoy es el día de sereno regocijo de los pequeños, de los olvidados, de todos los santos Juanes Diegos de estas tierras que amamos y que a veces tanto nos duelen. Ese regocijo es por justicia y liberación, por afecto entrañable, por no saberse solos, por la premura de esa muchachita morena en salir en socorro de los necesitados, madre y compañera, hermana fiel en nuestras luchas, aviso inexorable de que el Dios de la Vida se pone abiertamente del lado de los que no cuentan, excepto para su Corazón Sagrado.

Muchacha de pies cansados y seguros, que habla nahuatl, que nos reza en nuestros idiomas porque es una de nosotros, preanuncio maravilloso de ese Hijo que se le viene creciendo al calor de su interior.
Madre india, Madre del cielo y, por eso mismo, en la sintonía de la Gracia, Madre de nuestros hermanos mexicanos y de toda esta Latinoamérica que se viste de fiesta, de orgullo humilde, de mansa rebelión contra todo lo que nos oprime y lo que es ajeno a esa vida que se nos viene creciendo inexorable, fuerza imparable de la semilla del Reino aquí y ahora.

Ella es la más feliz, y es una alegría certera que, como tal, es contagiosa -una alegría que se esconde y se guarda no es tal-

Y con Ella, felices los que esperan, felices los que creen, felices los que no se resignan.

¡Huey Tonantzin!
¡Salve, Madre de Dios!

Paz y Bien

Tonantzin

Nuestra Señora de Guadalupe - Patrona de Latinoamérica


Para el día de hoy (12/12/11):
Evangelio según San Lucas 1, 39-48

(Éramos apenas los arrabales de la periferia imperial; en la extraña y dura mixtura de pueblos milenarios y conquistadores violentos, la Patria Grande aún no había llegado siquiera a la estatura de sueño compartido.

Pero aún así, Ella estaba. Y donde está la madre, está el Hijo.

Totalmente mujer, con la vida en ciernes, siempre dispuesta al auxilio, jamás demorando el socorro a los necesitados.
Una tilma increíble es señal perfecta: sus ojos bajos están inclinados hacia los hijos más pequeños, los que no cuentan, los despreciados, los ignorados, los que te reconocen y te saben cercana, tan nuestra y tan de Dios, canción magnífica de liberación de un Dios de Amor que es un Padre que nos ama y una Madre que nos cuida.

Cuando tus pies descalzos caminan esos cerros de soledad y abandono, la vida adormecida salta y festeja la presencia en tu corazón manso, de ese Dios que siempre cumple sus promesas, que derriba a los poderosos, que escucha a los oprimidos y sostiene a los humildes.

No hablaremos de polémicas, ni nos sumergiremos en intrincadas apologéticas. Ni de la contraposición de diosa nahuatl y Theotokos, ni del enfrentamiento de ideologías substanciosas y puntillosidades vaticanas. Nada de eso.
Sólo diremos que se trata de una cuestión de Madre, una cordial razón de amores y con eso nos basta, y por eso vivimos, y en esa causa nuestros pueblos caminan en tu esperanza)

Paz y Bien

Mujer Morena -una canción a María de Guadalupe-

12 de Diciembre - Nuestra Señora de Guadalupe

Día de Alegría -Gaudete- nos señala la Liturgia en este Domingo de Adviento,
y por estas latitudes la fiesta se magnifica.
Es el Día de Madre, Nuestra Señora de Guadalupe,
Madre de nuestros hermanos mexicanos y de toda esta América
que se confía a sus manos orantes
y a ese Hijo -Dios con nosotros-
que se le viene creciendo en su vientre puro.
¿Cómo no estar de celebración?
Desde 1531, tenemos una certeza de su presencia maternal
en esa tilma increíble, en su rostro moreno que descubrimos
tan cerca de nuestros hermanos más pequeños,
en la vida que prevalece en esta América nuestra
a pesar de tanta muerte que le imponen.

¡Huey Tonantzin, Grande y Reverenciada Madre Nuestra!

Una canción sencilla y hermosa como Ella, en su día.
Paz y Bien
Ricardo

MUJER MORENA

Mujer morena, de ojos bajos, mirá a tus hijos.
¿No son los más pequeños de tus hijitos?
Mujer morena, Santa María de Guadalupe,
hacelos parecidos a tu Jesús.

Mujer morena, de manos juntas, pedí por ellos.
¿No son los más pequeños de tus hijitos?
Mujer morena, Santa María de Guadalupe,
que tengan alegría en el corazón.

Mujer morena, guardalos dentro de tu corazón.
¿No son los más pequeños de tus hijitos?
María Morena, Santa María de Guadalupe,
que como el de Jesús tengan el corazón.
Mujer morena, Santa María de Guadalupe,
llevale al Padre Dios nuestra oración.

Misioneras Diocesanas

aquí puede escucharse:






Oración a la Virgen de Guadalupe para encomendar a México por la epidemia de la Influenza

Santa María de Guadalupe:

A ti que nos amas con especial ternura,

velas por nosotros con maternal intercesión

y nos procuras siempre tu eficaz ayuda

suplicamos tu protección y auxilio

para superar pronto esta epidemia

que ha venido a afectar nuestra nación.


Cúbrenos con tu manto,

líbranos de este mal.

Ruega por todas las autoridades

y por quienes tienen poder de decisión

para que sepan establecer medidas y prioridades

para prevenir y ayudar a toda la población,

y en particular a quienes son más vulnerables.


Concédenos prudencia y serenidad

para actuar con mucha responsabilidad

y así evitar ser contagiados o contagiar.


Socorre al personal de salud,

vela por la recuperación de los enfermos

y sé consuelo de quien se encuentran en duelo.


Madre del Verdadero Dios por quien se vive,

Tú que nos has rescatado de otras plagas,

encomiéndanos a la misericordia

de Aquel que nos sanó con Sus llagas

y nos libró de la muerte con Su Resurrección.


Enséñanos a unir nuestro dolor al Suyo

para hallarle sentido redentor

y salir de esta adversidad fortalecidos

en la fe, la esperanza y el amor. Amén.

+ Norberto Card. Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México

(oración a María de Guadalupe, difundida por la Conferencia del Episcopado Mexicano frente a la grave crisis que atraviesan nuestros hermanos Mexicanos por la epidemia de influenza, y que es a la vez una seria amenaza para nuestros pueblos. Me uno en la oración a María por nuestros hermanos y por toda nuestra gente e invito a todos los amigos, hermanos y lectores a hacerlo. Muchas gracias. Paz y Bien. Ricardo)

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