Señor, yo sé que Tú estás
en la fe luminosa de una noche de estrellas,
de un día radiante de azul y de sol.
Yo sé que Tú estás,
en la espera gozosa de un niño que viene,
de una carta que llega,
de un amigo que vuelve.
Tú estás,
yo sé que Tú estás
en el amor inmenso de unas manos que abrazan
y en el puro cariño del beso que me dan.
Mas también sé que estás
en la fe desprovista y desnuda
cuando un día y otro día
le cuenta su rutina de trabajo y pobreza
y mi alma se hunde en tiniebla total.
Yo sé que Tú estás
cuando la esperanza es cuesta empinada,
la cumbre es incierta y las fuerzas muy pocas.
Tú estás.
Yo sé que Tú estás
cuando amar es un surco humilde y oscuro,
que reclama al grano para ser fecundo
y morir en soledad.
Yo sé que Tú estás,
Señor, que te creo,
Señor, que te espero,
Señor, que me amas,
Yo sé que Tú estás.
R.P.Mauricio Silva - Barrendero
Sacerdote y Hermano de la Fraternidad de los Hermanos del Evangelio (Foucauld) y Mártir
En el mes de setiembre de 1980 fue arrojado desde un automóvil en movimiento a la calle, como si fuera una cosa, casi exánime, y lo llevaron a un hospital de esta Buenos Aires en donde días después partió a la Casa del Padre a causa de la gravedad de las heridas y de su mal estado general, producto de TRES AÑOS DE TORTURAS. En su memoria, desde 2003 el día 14 de Junio es el Día del Barrendero de la Ciudad de Buenos Aires.
Tenemos la certeza que permaneció fiel hasta el fin por amor a un Cristo que encontraba especialmente en los más pequeños, en los excluidos...Ese amor tan manso que es terriblemente amenazador y subversivo para los poderosos.
Mauricio, junto con nuestro hermanito el Beato Charles de Foucauld ruega por nosotros para permanecer fieles en el amor a Dios en el prójimo sufriente.
Amén.
Paz y Bien
Ricardo)
