
María,
Madre de Jesús
y Madre de todos nosotros
En 1630, en tu enorme pequeñez
y con tu amor obstinado
quisiste quedarte definitivamente en estas pampas.
Desde entonces,
las hijas e hijos de estas tierras
se saben acompañados y protegidos con tu presencia.
Hoy venimos a pedirte
por esta casa común que se nos ha regalado
y que llamamos Patria,
a la que asola una enfermedad,
la epidemia de la gripe A.
Madre,
vos sabés que muchos estamos enfermos
y que la gripe se ceba especialmente
en los más pobres,
cuerpos faltos de defensas,
almas en desamparo.
Rogamos tu protección maternal
para todos los que se exponen
cuidando a los enfermos
para todos los niños olvidados
para todos los abuelos abandonados
para todos tus hijos desamparados.
Y te pedimos especialmente
que intercedas por nosotros ante tu Hijo
Jesús, hermano y Señor Nuestro,
porque estamos muy enfermos
y no sólo por la gripe.
Andamos ciegos de no ver al otro
sordos de no escuchar el clamor de los pobres
mudos de una palabra que haga el bien
paralíticos de insolidaridad
y nos desangramos en falsas expectativas,
identidades y proyectos.
Ayudanos a curarnos el cuerpo y el alma
Para que ceda la gripe
Para volvernos al hermano
Para sanar de individualismo
Para rescatarnos para la Vida en abundancia
que tu Hijo logró para nosotros.
María de Luján,
que tanto amas estas latitudes
quedate con nosotros
reza con nosotros
ruega por nosotros.
Amén
Ricardo
Paz y Bien







































