Para el día de hoy (11/12/09):
Evangelio según San Mateo 11, 16-19
(Toda posición de poder o de liderazgo que cimenta su autoridad en sí misma, que no entienda al poder como un servicio, no tolera crítica alguna.
La respuesta es normalmente furibunda, pues hasta la corrección fraterna -la crítica desde la caridad- es asumida como amenaza.
Desgraciadamente no nos son inhabituales y ajenas algunas clasificaciones y epítetos
-¡Comunista!¡Zurdo!-
-¡Anatema!-
-¡Apóstata!-
-¡Contrario a la ley de Dios!-
-¡Desobediente al Magisterio y a la tradición!-
Y con mucha tristeza, somos conocedores también de la violencia aplicada en respuesra a quienes son así clasificados y molestos.
Ríos de sangre de mujeres y hombres buenos y mansos lo confirman.
Se ensañaban con el Bautista por su ascetismo y su profecía, subordinadas y leales al plan de Dios. Era tan molesto que sería llevado a la cima del martirio.
Y con Jesús no fueron menos: Él comía y bebía con los perdidos y despreciados, por eso se ganaba también una vasta cosecha de insultos y difamaciones, que en un crescendo tenebroso buscaban con afán su muerte.
El amor es una amenaza permanente para estos sabios de poder, eruditos de sí mismos, especialistas en aplastar al que puede llegar a ver las cosas desde otra perspectiva... Ni pensar en aquel que pueda pensar distinto.
Ello nos augura un camino harto difícil y para nada tranquilo.
Pero la voz permanente del Maestro -¡Ánimo! no nos deja caer.
La Palabra es diáfana: La sabiduría se acredita por sus obras.
Quizás haya que pensar e imaginar a la sabiduría no tanto como acumulación de conocimientos sino más bien como la vida que permanentemente se dona por gratuidad y que es constante alabanza y acción de gracias a ese Dios que vino, viene y vendrá.
Esperanza que se enriquece por el que viene a nacer entre nosotros, vida que suplicamos sea molesta e inconveniente... para mayor gloria de Dios)
Paz y Bien
Clasificados... y molestos
El que tenga oídos, que oiga
Para el día de hoy (10/12/09):
Evangelio según San Mateo 11, 11-15
(El largo camino iniciado con Abraham alcanza su meta en Juan el Bautista: él es el último de los profetas de la Antigua Promesa que se cumple y es el primero de la Nueva Alianza.
En la santa persona del Precursor se condensan y confirman las promesas de siglos; él se quedará en los umbrales de los nuevos tiempos, fiel hasta dar la vida, leal hasta el martirio.
Por eso Jesús lo llamará el más grande entre los hombres... y a la vez dirá que el más pequeño del Reino de los Cielos será mayor que Juan.
El que tenga oídos, que oiga, dice el Maestro: son los nuevos tiempos, la Buena Noticia de que Dios es Padre y todos somos hermanos.
Los tiempos de la Gracia superan todo lo imaginable, aún para la enorme figura del Bautista.
Es tiempo de Gracia y Misericordia, es tiempo de promesas cumplidas por un Dios fiel en su amor, es tiempo de Buena Noticia.
Dios se hace uno de nosotros, el Mesías será un Niño Santo, pequeño y frágil para nuestra redención.
El que tenga oídos, que oiga)
Paz y Bien
De la utopía a la liberación, desde la esperanza y la compasión
Para el día de hoy (09/12/09):
Evangelio según San Mateo 11, 28-30
(Lo sabemos, hay muchas formas y modos de oprimir al ser humano, de vestirlo con trajes hechos de hormigón, de atenazar su alma con reglas, normas y códigos que por lo general son predicados e impuestos por unos pocos para muchos -y que son de observancia obligatoria y estricta para los demás-.
Sistemas, ideologías, religiones actúan de cancerberos de mujeres y hombres a través de la historia.
Como el pueblo de Israel, como muchos pueblos, nosotros también tenemos sueños.
Sueños de justicia y liberación, clamor constante al Dios de la Vida que nunca es desoído.
El Magnífico Dios del que María cantó su justicia y su preferencia por los humildes, no deja solos a los que sufren.
Vino al rescate de los perdidos haciéndose uno de ellos, un Niño que será hermano de todos.
Vino, viene y volverá, y allí está nuestra esperanza.
Él es nuestro alivio y nuestro descanso, su carga es tan increíble que no agobia, es carga que nos hace ir más ligeros.
Es claro que cada uno tiene sus diferencias y sus particularidades: el vaso de agua de alguno puede ser la inundación de otro... Aún así, nuestra justicia y nuestra paz están y vienen con el Maestro.
La Palabra de Dios es Palabra de Vida y Palabra Viva, por eso hay más, siempre hay más.
Es tiempo del advenimiento del Esperado, del Dios con nosotros, del que nos quitará todas las cargas; es tiempo también de ir avisando al hermano agobiado que nuestra liberación está a las puertas de su vida, desde la compasión, compartiendo el dolor.
Puede que nosotros mismos no podamos siquiera portar las propias miserias... Sin embargo, siempre se puede dar una mano, siempre puede haber una palabra que cure, un alma dispuesta a la escucha, un hombro en donde reposen los que lloran, una mano capaz de un abrazo.
Allí comienza la liberación)
Paz y Bien
El sí de mediodía

Un día bajó a los hombres
para conversar con ellos
Marcó el sol el mediodía
la madurez del silencio
En Nazareth una Virgen
abría a Dios su deseo
Silencio de mediodía
sobre los campos ardiendo
Abrevia Señor las horas
sobre los hombres resecos
que den las nubes al justo
y su rocío los cielos
Afuera ardían los pastos
con la intensidad del fuego
Silencio de mediodía
sobre el calor de los techos
Que Dios te salve, María!
No tengas miedo
Hallaste gracia ante Dios
concebirás en tu seno
al Hijo de Dios que viene
para salvar a su pueblo
Silencio de mediodía
con la madurez del fuego.
Sobre la aldea dormida
que significa renuevo
se abrió la flor esperada
y el fruto germinó dentro
El Verbo se hizo carne
y habita ya entre nosotros
Ahora el Verbo ya es hombre
y el hombre, Dios como el Verbo
El puente quedó tendido
y el sacerdote fue hecho
Letra: Siervo de Dios Eduardo F. Cardenal Pironio
Música: Padre Néstor Gallego
Aquí la podemos escuchar:
¡Salve, Madre de Dios! Por tu palabra, la Palabra
Inmaculada Concepción de la Virgen María
Para el día de hoy (08/12/09):
Evangelio según San Lucas 1, 26-38
(Había pasado mucho tiempo.
El hombre quebró la fraternidad y perdió la comunión con el Creador.
La humanidad se sumergió en una larga y profunda noche sin luna, cerrada y sin horizontes.
Pero Dios no se olvida y no abandona a la creación que ama. Y menos, al ser humano en quien ha volcado todo su amor.
Al rescate de sus hijas e hijos extraviados envía a su propio Hijo, quien asumiría la condición humana, quien traería nuevamente la luz del sol en medio de tantas tinieblas.
Más no iba ser así nomás, sucederían cosas de lo más extrañas.
El Todopoderoso, el Dios del universo... alegremente le pediría ayuda y permiso a una pequeñísima e ignota muchacha.
-no las tenía todas a favor: mujer, judía, sin linaje, soltera y de una aldea de la que nada bueno podía esperarse-
El Enviado la trata con una delicadeza impensada y un respeto increíble: en vez de transmitirle órdenes, la saluda y se alegra con Ella.
Y entonces la Creación entera se detiene, conteniendo el aliento...
-la humanidad en ciernes oculta en una caverna, los justos de la historia, antiguos profetas de ojos lejanos, mujeres y hombres sostenidos en la esperanza, los anawin del Señor, el universo, los planetas, la naturaleza y los animales, todos están atentos y a la espera-
Ella, tierra sin mal, se estremece, turba e inquieta frente a tamaño saludo...pero no duda.
Dice que Sí! porque confía ciegamente en ese Dios que siempre ha estado y estará.
Se considera a sí misma esclava del Señor, su alegría y su esperanza están en la Palabra de ese Dios mganífico, que la elige y la protege, pura y limpia en su alma y en su cuerpo.
Dice que Sí!, y su palabra le abrirá paso a la Palabra.
Por su palabra, la Palabra se hará uno de nosotros.
Por su palabra, la Salvación se hara presente en la historia de la humanidad.
El Niño Santo que nacería tendría sus ojos y también su mirada, y habría un nuevo día que ya sería definitivo.
¡Salve Madre de Dios y Madre nuestra!
Que Dios nos salve)
Paz y Bien
Desde los tejados
Para el día de hoy (07/12/09):
Evangelio según San Lucas 5, 17-26
(Jesús estaba literalmente rodeado de maestros de la Ley, fariseos y doctores venidos de toda la Galilea, de Judea y hasta de la misma Jerusalem.
Estos señores -profesionales de la religión- estaban sentados allí con el objeto de que el pueblo no se apartara de su ortodoxia; trataban de evitar que las gentes se desviaran de la tutela de su puño... Este galileo se volvía cada vez más peligroso y estaba cada véz más cercano a las gentes.
Eran incapaces en su corazón y en su mente de entender que la verdadera ortodoxia se fundamenta en el amor y la misericordia.
El evangelista Lucas se encarga de señalarlo con palabras contundentes: a pesar de venirse en grupo, de sus férreas doctrinas, de su inflexibilidad a la hora de la compasión, nos dice de Jesús: - El poder del Señor estaba con Él para que hiciera curaciones-.
-El Maestro no viene a enseñarnos doctrinas, sino más bien a revelar el infinito amor y la increíble misericordia del Padre, que comienza liberando al hombre de toda carga que le impida vivir en su plenitud y en su íntegra dignidad de hijo de Dios.-
En ese ambiente tenso y con ese gentío, un grupo de hombres trataba infructuosamente de llevar ante Jesús a un paralítico; había muchos a su alrededor, ni siquiera se podían acercar a las puertas. Pero esto no los amilanó: subieron al techo y apartando las tejas, bajaron al lisiado en su camilla mediante unas sogas, y lo colocaron delante de Jesús.
La fé inquebrantable de estos hombres conmueve el Sagrado Corazón del Maestro y sucede el milagro.
Con total delicadeza y entrañable ternura, el Señor libera de su postración al hombre, le restituye su vida en plenitud diciéndole:-Amigo, tus pecados te son perdonados-
Amigo...
No hay palabras ni figuras literarias que puedan expresar cabalmente la profundidad de este misterio.
Pero es también un llamado de atención para todos aquellos que pretendan la exclusividad dela cercanía de Dios por razones y no por corazones, para todos aquellos que cierran las puertas, de tal modo que los paralizados en su miseria se pongan a los pies de Jesús.
Mucho cuidado.
Siempre hay hombres movidos por la fé y conmovidos por la misericordia capaces de abrir magníficos boquetes en los tejados con tal de que el hermano necesitado conozca el amor y la ternura de Dios.
Hoy hemos visto maravillas, hoy hemos visto cosas increíbles dirían los presentes viendo al antiguo paralítico ahora sano y de pié.
Y nosotros, aunque tengamos que hacerlo desde los tejados, también veremos maravillas como ésa y muchas más.
Que en este tiempo de preparación en la esperanza nos volvamos rigurosamente observantes de la ley del amor, extrictamente ortodoxos en la misericordia.
Viene nuestra liberación, viene un Niño que será de todos y será todo en todos.)
Paz y Bien
Preparando el camino del que viene
Para el día de hoy (06/12/09):
Evangelio según San Lucas 3, 1-6
(Desierto...
No hay lugar para lo excesivo, para la acumulación de lo inútil, para las palabras vanas. Allí el hombre tiene frente a sí, con claridad meridiana, el optar entre vivir y morir aún cuando el sendero hacia una vida plena implique senderos de extrema dureza y confiar en la guía de las estrellas en medio de la noche más cerrada.
El pueblo de Israel, nuestros predecesores en la fé, lo sabían bien pues lo aprendieron del modo más difícil: viviéndolo cuarenta años...
La Palabra de hoy, desde el Evangelista Lucas, desde el vamos nos señala algo fundamental, y es que el Reino de Dios no es una utopía, una bella imagen sino un hecho real y concreto.
El Reino de Dios se concreta y encarna en la historia del hombre... Por eso, en parte, Lucas se toma el trabajo de precisarnos que la vocación de Juan sucede babjo la tutela imperial de Pilatos, en las tretarquías de Herodes, Filipo y Lisanio, y que eran sumos sacerdotes de Israel Caifás y Anás.
Pero añade algo decisivo: la Palabra de Dios vino sobre Juan en el desierto.
Y no es cuestión de exégesis de diverso cuño ni de una interpretación menor de quien esto escribe: la Palabra de Dios, su Salvación no viene del lado de los poderosos del imperio ni de los tronos ni de los apropiadores de almas desde sus tronos religiosos...
La Salvación viene en el desierto, cuando uno se hace nada, desde el más impensado, desde el silencio que compromete.
En ese compromiso, Juan -del cual un tal Jesús, primo hermano suyo, dirá que era el más grande entre los hombres- no vá a acallar lo que ha descendido sobre él, lo que ha anidado en su corazón... Y ese no callarse lo llevará a regar nuestra historia con su sangre, derramada por el capricho y la envidia de los poderosos.
Juan, movido y conmovido por esa Palabra que ha venido a habitar su desierto, anuncia el inmenso regalo del Bautismo: abre la puerta del regreso, de la conversión, del comienzo de una vida nueva, aquí y ahora.
El perdón de los pecados y la conversión son signos ciertos de que la justicia y la liberación del Altísimo está cerca.
Cuando la Palabra desciende sobre nosotros en nuestro desierto, iluminando nuestra oscuridad, también nos mueve, conmueve y compromete.
Con ese compromiso, hay que ir preparando con la fuerza de Juan el camino, e ir avisándole a los demás con gestos de amor que levanten la cabeza: Él viene, Él llega, está cerca nuestra liberación, preparemos sus veredas y abriguemos el portal en donde se hará, gracias al amor de una sencilla Mujer, uno de nosotros.
El Verbo se hace hombre, acampa entre nosotros para que seamos precisamente eso: cada día más humanos, sencillos, pequeños y servidores)
Paz y Bien
Si Dios está aquí

Sólo tengo un verso,
que sabe de una esperanza
con sol de desierto,
no tengo más que estas manos
que se abren al cielo.
Te ayudará mirar alto,
a los ojos de tu Padre,
que hará que en silencio sientas
como el pecho se abre.
No tengo más que esta vida,
con ella me alcanza,
para contarte que un día,
cansado de mirar al suelo,
un ángel rozó mi herida
y la llenó de consuelo.
No tengo ni quiero plata,
si aquí esta Dios estoy lleno.
No tengo ni oro ni plata,
Te doy lo que tengo.
“En nombre de Jesucristo,
Levanta tu cuerpo.”
¿por qué quedarse en la puerta
si puedes entrar al templo?
Sólo piensa que es posible
que emprendas este camino,
no depende de la suerte,
no está escrito tu destino.
Sólo depende si quieres
volver o no a casa.
Se bien que lo has intentado
y que has caído mil veces,
pero si tu se lo pides
El puede hacer que regreses.
Pues no e s eterna la noche,
la vida en Dios amanece.
Martín Duarte
Selección de personal
Para el día de hoy (05/12/09):
Evangelio según San Mateo 9, 35 - 10,1.5-8
(Jesús caminaba los pueblos, iba hacia la gente.
No esperaba cómodamente instalado que el pueblo viniera a Él, sino que sale en su búsqueda. Y en esas comunidades proclamaba la Buena Noticia: esa proclamación no constaba de la enseñanza académica de normativas, leyes y códigos...
El anuncio del Evangelio implicaba iluminar los corazones con la infinita verdad del amor de Dios, y revelar el Reino desde la compasión, a través de la misericordia, asumiendo como propias las dolencias y enfermedades de todos y sanándolas.
El mensajero del Evangelio lleva consigo Palabra Viva y de Vida y hechos concretos que transforman la vida desde el amor y la compasión.
Y el Maestro sabe que hay muchos hermanos suyos a la deriva, ovejas sin pastor, mies abundante sin obreros que la trabajen.
Por eso involucra a los suyos, a sus amigos en esta tarea.
-Hoy también la mies es más que abundante, y los obreros escasos, por eso hay una ingente selección de personal.
No se requiere experiencia previa ni grados universitarios ni una formación específica.
El personal a destinar deberá ante todo firmar su contrato de trabajo dejando su firma auténtica mediante la oración -firma que deberá ratificar a diario-
Se le proveerá de todo lo necesario para su tarea, y al finalizarla, deberá el mismo rendir cuentas de su uso, estado y aprovechamiento al Dueño, dado que su equipamiento se le entrega sin ningún cargo.-
El Señor sale a nuestro encuentro rebosando esperanza, hecho uno de nosotros, un Niño frágil en brazos de su Madre con el corazón y la voluntad de darnos todo.
El Señor viene al rescate de los perdidos, y estamos invitados a sumarnos a la tarea.)
Paz y Bien
Religiosamente incorrectos, cordialmente fieles
Para el día de hoy (04/12/09):
Evangelio según San Mateo 9, 27-31
(Los dos ciegos lo seguían durante buena parte del camino hasta llegar a la casa, suplicándole a los gritos .-¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!-
Ese título -Hijo de David- era rechazado por Jesús, por eso fustigaba a los escribas que pretendían endosárselo presuponiendo que el Mesías debía de proceder de un linaje real davídico.
Sin embargo, aún cuando se expresaban -a los gritos- incorrectamente, no son reprendidos por el Maestro: Él siempre vé más allá de lo aparente, sabe que se teje en los corazones y sabe de la fé que abunda en lo profundo de los dos ciegos.
Esa misma fé es la que hace que el Señor les devuelva la mirada: cuando Jesús los toca pueden ver.
No son religiosamente correctos, no están firmemente arraigados en la ortodoxia... Pero creen desde el fondo de su alma.
Allí comienza la Salvación.
A veces también tomamos el sendero opuesto, la rigurosidad en el cumplimiento de formas y el conocimiento exacto de la ortodoxia doctrinaria -que no está mal, es claro- pero olvidamos lo primordial, un alma que cree y espera en Dios.... Y, en consonancia, juzgamos a los otros de acuerdo a esa supuesta corrección, y es factible que surjan las muecas de herejía, anatema, apostasía y otras actitudes más cercanas al sentir fariseo que al Sagrado Corazón de Jesús, hermano y Señor nuestro.
El amor es la medida de toda vida.
Por eso el Niño que ha de nacer será honrado por ignotos hombres -rudimentarios y muy probablemente escasamente ortodoxos- pero hombres capaces de vivir con fé y esperanza.
Esperanza por lo que adviene, que se alimenta y se acrecienta en el pecho sostenida con la oración y con el soplo del Espíritu de Aquél que nos ha rescatado para la Vida)
Paz y Bien
Edificarse
Para el día de hoy (03/12/09):
Evangelio según San Mateo 7, 21.24-27
(Uno se vá haciendo a lo largo de su vida.
Construye su morada, muchas veces de acuerdo al propio criterio, a veces sabiéndose arcilla en manos del alfarero.
Construirse es edificar la propia casa, es decir, el alma.
En esta casa no importan tanto techo y paredes, sino más bien los cimientos.
Nos advierte el Maestro: no basta edificar paredes bien pintadas, diciendo ¡Señor, Señor!, guardando las apariencias.
Lo decisivo serán los cimientos, es decir, edificarnos sobre la Palabra de Dios, sobre la roca.
Esta roca inamovible es la experiencia vital del amor que Dios nos tiene y que nos revela Jesús; un amor que no tiene en cuenta méritos acumulados, sino que es gracia pura, don y misterio.
Escuchar su Palabra es responder con la misma gratuidad a ese amor sin límites, que es capaz de todo.
Por ese amor el Todopoderoso se hará un Niño y someterá a la voluntad de una Mujer la salvación de la humanidad.
Viene nuestra liberación, y nuestra casa ha de estar construída sobre roca -y no importa demasiado que sea un humilde tinglado o un gran edificio-; no habrá tormenta ni vendaval que nos pueda derrumbar)
Paz y Bien
El milagro de la compasión y el compartir
Para el día de hoy (02/12/09):
Evangelio según San Mateo 15, 29-37
(Las multitudes siguen a Jesús.
Y Él los conoce, los conoce a cada uno de ellos, sabe de sus dolencias y sus problemas.
Las gentes ponen a sus pies a los enfermos -mudos, lisiados, ciegos,tullidos y otros tantos- y Él los curaba a todos.
Allí vá mostrando uno de los primeros signos del Reino: un Dios que se compadece del sufrimiento de sus hijos, y les quita esa carga: la salud restablecida es señal inconfundible del Reino entre nosotros.
Y la gente glorifica a Dios: saben en su corazón que ha llegado la liberación de todas sus cadenas, saben que hay un nuevo Moisés -más grande aún- que convoca a todos como pueblo nuevo.
Pero es un líder extraño: su poder inmenso radica en su amor, y su amor se expresa en su compasión, compasión que es asumir como propio el sufrimiento del otro -com pathos en su raíz-.
Este conocimiento profundo del Maestro por las gentes, su misericordia y su compasión conjugan el anuncio de la Buena Noticia con la atención impostergable de las necesidades básicas: por eso, algo tan primordial como el sustento, desde el Señor se hace sagrado.
Le dice a sus discípulos que no tiene intención de que las personas que lo acompañaban desde hacía varios días regresaran a sus hogares sin comer, no quería que en el camino desfallecieran de tanto ayuno.
Y los discípulos no buscan una solución al problema acuciante, a lo que angustia a Jesús: arguyen que en el lugar en que estaban era imposible hacerse de pan suficiente para alimentar a tantos... Buscan la solución afuera, patean el problema hacia otro lado.
La solución estaba en ellos mismos.
Jesús consagra siete panes y unos pequeños peces -nos dice la Palabra que hizo acomodar a la gente y "dando gracias" comenzaba a repartir el alimento-.
Singular cadena del Señor que obra el milagro desde la compasión y el compartir y que alimenta a la multitud de hambrientos a través de sus discípulos.
Y saciado el hambre de todos ellos, sobra mucha comida que ha de guardarse para los que aún no han llegado.
Otro mundo es posible, y la solución está en nosotros mismos.
Es tiempo de esperanza y de conversión este próximo advenimiento del Señor; y la conversión implica converger hacia Dios y hacia el hermano, especialmente el más necesitado, considerando sagrada su vida y, por lo tanto, su sustento.
No ha de ser tan ímproba la tarea si estamos dispuestos a partir y compartir el pan de cada día, ese mismo pan por el que rogamos a diario al Padre Bueno.
No importa la cantidad de panes y pececitos que tengamos: basta con compartir, no importan tanto los planes y las sutiles ingenierías, sino los corazones que anteponen la misericordia y el bien del prójimo al propio interés.
Allí entonces, se obrará el milagro, y habrá pan abundante para los que están y sobrará y se guardará para los que vendrán.
Es la poesía de la Gracia, que nunca es lo ajustado y lo mínimo: siempre es más , mucho más, siempre es desborde de vida, abundante y plena
Como el mismo Dios de la Vida que para el rescate de todos, y para que no nos falte ni el sustento básico ni el pan del alma, no ha vacilado en hacerse uno de nosotros, un Niño de Pan que está próximo a venir para nacer en el corral de nuestras almas)
Paz y Bien
La alegría de los sencillos y pequeños, alegría de Jesús
Para el día de hoy (01/12/09):
Evangelio según San Lucas 10, 21-24
(Los más sencillos y pequeños se alegran de a Buena Noticia del Reino y de sus signos: los enfermos son curados, los excluídos son reinvindicados y reintegrados a la vida comunitaria, y Dios es un Padre que nos ama.
El motivo de la alegría de Jesús es la alegría de sus amigos y preferidos, los más sencillos y pequeños.
No es un bienestar pasajero, no es un estado de ánimo temporal; es la alegría profunda y transformadora que surge cuando el Espíritu Santo colma la vida.
Jesús, plenamente identificado con los pequeños y los sencillos, se alegra de que su Padre le haya ocultado las cosas del Reino a sabios y doctos; la erudición no implica sabiduría, máxime cuando los saberes conducen a la soberbia de afirmarse sólamente en el propio conocimiento.
Por eso, los aparentemente sabios y doctos deberán comenzar de cero en la escuela de los pequeños.
Ese comenzar de cero es aquello que llamamos conversión.
Tanto se identifica el Maestro con los pequeños -y ellos son su alegría- que se hará el más pequeño de todos, un Dios que se hace Niño en brazos de una Madre pequeñísima en su ser y enorme en su fé y en su corazón.
Viene la Salvación desde muy abajo, en silencio y con la pequeña voz de un Niño: sólo quien se haga pequeño y torne sencillo su corazón podrá escucharlo y alegrarse con su descubrimiento)
Paz y Bien
Nada será igual
Para el día de hoy (30/11/09):
Evangelio según San Mateo 4, 18-22
(Qué cosa extraña, tiene un persistente perfume a misterio...
Jesús camina por la periferia mirando y viendo a la mujer y al hombre en su singularidad, sabedor de sus nombres e identidades, sumergiéndose en las profundidades de nuestras vidas y nuestra cotidianeidad.
-tal vez nos hemos intoxicado la mente con tanto anuncio rimbombante, con tanto hecho espectacular propalado por los medios, cuando en realidad la verdadera espectacularidad, el increíble milagro sucede cuando el Dios de la Vida se aparece en mi vida diaria y me llama...-
Jesús no hizo un llamamiento masivo, ni ha montado un show multitudinario con una amplísima difusión...
El Maestro iba caminando por la orilla del mar, y vió a Simón Pedro y a su hermano Andrés inmersos en su trabajo de pescadores.
Los invita a seguirlo, los hará pescadores en una tarea mucho más importante: recoger en la red de la Misericordia a tantos pequeños peces perdidos, sus hijas e hijos dispersos y a la deriva.
Luego hará lo mismo con los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan -hombres de pasiones y caracteres fuertes, que por tal perfil serán conocidos como "hijos del trueno-.
Simón Pedro y Andrés, Santiago y Juan tienen frente al llamado del Señor una respuesta unívoca: dejan todo, absolutamente todo, y lo siguen.
Ya nada será igual porque ha llegado el Señor y se ha hecho presente en sus vidas, y nada será igual cuando se hace presente en nuestras vidas, en el silencio aparente de todos los días.
Ya nada será igual para la humanidad en su larga noche: viene el sol invicto, viene del Dios de la Vida al rescate de sus hijas e hijos haciéndose uno de ellos, un Niño frágil en brazos de su Madre, un Dios que se hace Niño para que la vida de cada Niño sea tan valiosa como Dios mismo)
Paz y Bien
Con la cabeza en alto, mirando al cielo
Para el día de hoy (29/11/09):
Evangelio según San Lucas 21, 25-28.34-36
(Nuestra vida se mece entre dos advenimientos de igual significado: que Dios nos quiere y estuvo, está y estará dispuesto a todo con tal de que ninguno se pierda.
Esos advenimientos -advientos- implican la confianza en la certeza de que Dios cumple sus promesas, de que es fiel hasta las últimas consecuencias a las palabras que empeña por nosotros.
Hoy comienza un advenimiento, el adviento que es tiempo profundo de espera activa, es decir, de esperanza.
Como esos magos venidos de lejos, hay que ir levantando cabeza y mirando las señales que nos regala el cielo.
Nunca le ha de faltar una estrella a quien se nutre de esperanza, por más noche cerrada que amenace con su violencia y sus miedos, por más calamidades que ennegrecen a todo lo que sobrevenga.
A no tener miedo y a no desfallecer, a pesar de todo y de todos: en cada respirar, hay un signo del afecto y la ternura entrañables de ese Dios que de continuo vá enviándonos estrellas para no perder el rumbo, estrellas amigas que nos conducen a la liberación que viene llegando: Jesús, hermano y Señor nuestro.
El Reino de Dios por matices el ser inesperado, el ser contradicción para la lógica de este mundo... y el ser inconveniente.
Inesperado, pues tenemos la certeza de su venida como la tuvieron quienes en la historia nos han precedido... Venía la liberación, venía el Salvador, vendrá la liberación definitiva, volverá el Señor, más nadie sabe el momento preciso: es imperioso estar atentos y no marearnos con la cosa perecedera y cotidiana.
Contradicción para el mundo: el Mesías nacería de una mínima y joven mujercita galilea, en un corral rodeado de animales de campo y honrado por pastores de ovejas. Su infinito poder se expresaría en entregarse voluntaria y amorosamente a la muerte en aparente derrota en la cruz... Y en una tumba inhabitada, y más, siempre más. Nos ha dejado su Espíritu sosteniéndonos y realizando aquí y ahora su Reino que es juticia, paz y liberación, en la espera de su regreso definitivo.
Y es muy inconveniente...para los poderosos de este mundo, para los que se afirman en su propio poder, para los que cimentan pequeños y grandes imperios en el egoísmo. Implica el grave peligro de hacer todo por donación, por gratuidad, sin buscar otra recompensa que seguir los pasos del Maestro dando la vida por el hermano.
Hubo, hay y habrá señales en el cielo de que viene, de que está, de que volverá, advenimiento del Dios hecho hombre, Dios Niño frágil en brazos de su Madre y advenimiento del Resucitado que está regresando... y todo por vos y yo, por tí, por ella, por él, por nosotros.
Hay que levantar la cabeza: llega nuestra liberación, y por brutales que puedan parecer los males que nos acosen, nada ni nadie nos puede quitar la unción y la dignidad imperecederas: ser hijos de Dios.)
Paz y Bien
Fruto nuevo de tu cielo

FRUTO NUEVO DE TU CIELO
Pues solo tu amor y abrigo, me dará consuelo y calma.
Sopla Señor sopla fuerte, envolveme con tu brisa
Y en tu Espíritu renovame, hazme libre en tu sonrisa.
A pesar de mis caídas, hazme fiel a tus promesas.
Sopla Señor en mi vida, y arrancame esta tristeza.
Sopla, sopla Señor tu grandeza, sopla
Hazme fiel en mi pobreza, sopla.
Sopla Señor en mi oído, sopla fuerte arranca el miedo
Pues sin Ti me hallo perdido, sin tu luz me encuentro ciego.
Sopla Señor y hazte viento, y bautízame en tu nombre
Llámame a servir Maestro, hazme fiel entre los hombres.
Toma mi vida en tus manos, mis sueños mi amor, mi todo
Mi cansancio, mis pecado y moldéame a tu modo.
Sopla, y bautízame en tu brisa, sopla
renovame en tu sonrisa, sopla.
Sopla Señor tu caricia, y sobre mis sentimientos
Que sea el Ángel de Tú Misa, quien obre en todo momento.
Sopla Señor y hazte canto, pon tu palabra en mis manos
En ellas tu providencia y bendice a mis hermanos.
Quiero ser de tu árbol rama, fruto nuevo de tu cielo
Que madura en tu palabra, como un ave en pleno vuelo.
Sopla, sopla, sopla Señor, sopla
Sopla, sopla, sopla Señor, sopla
Sopla, sopla, sopla Señor, sopla
Sopla, sopla, sopla Señor, sopla
Martín Duarte
aquí la podemos escuchar:
Despiertos y orantes
Para el día de hoy (28/11/09):
Evangelio según San Lucas 21, 34-36
(Son malos días, y la espera es larga.
A veces, parece que la espera acorta la esperanza.
Hay muchos para los que la vida es un calvario perpetuo ya desde el vientre materno, tanta es la injusticia instaurada, tanto el dolor implacable aceptado como normal y corriente, tantas las miradas que intencionadamente tuercen a paisajes más agradables que el que muestra al hermano sumido en la miseria.
Hay otros que por la rutina diaria, las preocupaciones por la supervivencia y el enfocarse en lo que perece, se embotan y embriagan de imágenes falsas, envenenados con las toxinas que alegremente propalan los medios de comunicación.
Aún así, inmersos en el dolor y la miseria o agobiados de excesos de rutina y torpes continuidades de cosas perecederas, Jesús viene a recordarnos que Él está, estuvo y estará.
Y más todavía: regresará.
Por eso, aunque por diversas circunstancias nos hayamos vuelto incapaces de verlo, el universo y la historia se encaminan hacia Él.
Frente a ello, qué hacer?
La respuesta del Maestro debe resonar constantemente en nosotros: estar despiertos a toda somnolencia de injusticia habitual que se opone al Reino.
Y ese estado de vigilia sólo se sostiene con la oración constante, pertinaz, cotidiana, incansable.
Se nos ha dado un poder inimaginable, y pretendemos menoscabarlo cuando lo dejamos de lado.
La oración nos sostiene sin desmayo para la vida en el Espíritu del Resucitado, que es comunión con Dios y con los hermanos, especialmente con los más pobres y excluídos, bien despiertos y atentos a las cosas del Reino y a su regreso, haciéndolo presente con la solidaridad, la entrega, el sacrificio, el testimonio: el amor)
Paz y Bien
El fin del persistente invierno
Para el día de hoy (27/11/09):
Evangelio según San Lucas 21, 29-33
(La llegada del invierno trae consecuencias obvias: una disminución importante de la cantidad de alimentos disponibles, el agua para beber está oculta por una capa de hielo, temperaturas muy bajas, falta de calor.
Algunos quizás conozcan bien esto último: en varias latitudes, está siempre presente el riesgo de la exposición a las bajas temperaturas y la hipotermia corporal consecuente puede tener un desenlace fatal: uno se vá adormeciendo poco a poco hasta morir...
Palabra de Jesús: va a cesar el persistente invierno de la humanidad, y hay que estar atentos a los signos que avisan la llegada del verano.
Se terminará la larga noche de tantas mujeres y hombres sobrantes de la vida edificada para unos pocos, el invierno del hambre y la sed de la solidaridad.
Y muchos también se despertarán del letargo mortal, de ese frío que se apodera poco a poco de tu alma y contra el que no suele hacerse nada, porque dá una falsa sensación de comodidad y porque todo movimiento, todo migrar del alma implica ciertos dolores por lo que se deja atrás...
Se alteraá el cosmos, podrá parecer que la tierra desaparece, pero la Palabra de Jesús persistirá, no pasará jamás.
Al contrario de ciertas modas, a pesar de los efectos invernaderos en nuestras almas, Su Palabra no pasará.
Él está y vá con nosotros, y regresará, a no desesperar)
Está llegando nuestra liberación
Para el día de hoy (26/11/09):
Evangelio según San Lucas 21, 20-28
(Suceden cosas terribles.
Guerras y destrucción, pueblos asolados, millones de esclavos, derrumbe de certezas y aniquilación de cosas consideradas sagradas por sí mismas y no por el Santo, Dios nuestro Padre.
Será tiempo de huidas... Más no tanto de escapar del sitio de ejércitos poderosos, como más bien el despegarse de todo lo terrenal y perecedero, huir de toda seguridad fraguada.
Nuestro auxilio es el Nombre del Señor que hizo el cielo y la tierra.
La naturaleza se expresará con el mar rugiente y la tierra cimbreante.
El cosmos también exhibirá sus señales de danzas estelares.
Todos estos signos leídos desde un plano temporal son causa de angustia, pavor y temor, y se puede sucumbir a ellos con facilidad.
Pero está la voz del Maestro que nos anima a no desfallecer, a permanecer firmes en la esperanza.
Si miramos y vemos con sus ojos, no serán tiempos de horror y tristeza, sino más bien tiempos de levantar cabeza y enderezar el ánimo... Luego de la tormenta, sale el sol.
Está llegando nuestra liberación definitiva, Él está volviendo para nuestra salvación y plenitud definitivas.
Será cuestión de ir preparando Su Regreso, sembrando esperanza y oponiendo luces de caridad a tanta desdicha, para que brille el sol de Su justicia en medio de tanta desolación)
Paz y Bien
Testigos en la esperanza
Para el día de hoy (25/11/09):
Evangelio según San Lucas 21, 12-19
(Desde la Resurrección de Jesús hasta su regreso, cuando se consume la historia, su familia -sus discípulos- han de atravesar por momentos muy difíciles y hasta graves.
El Señor nos vá avisando: serán tiempos no exentos de persecuciones, juicios, cárcel y violencias que pueden llevar hasta la muerte.
Aún con esta perspectiva ominosa, nos anima y alienta a no temer.
Él, que ha sido el servidor de todos y el Testigo por excelencia de su Padre, Padre Nuestro, nos impulsa y dá fuerzas para no ceder al miedo y al desaliento.
Hasta cuando que haya que alegar acerca de las cosas del Reino, su Espíritu hablará por nosotros.
Nuestra historia no carece de sucesos así, pues la raíz primordial del término mártir es precisamente ésa, testigo, lámpara encendida que ilumina la noche de la humanidad, la oscuridad del mundo...
Servidores y testigos fieles de su Palabra y de su Amor, con los pies firmes en su esperanza, aliento de su Vida que no caduca)
Paz y Bien