Espérame también


Porque lo espero a Él, y porque espero
que, al encontrarlo, todos nos veamos
restablecidos por el sol primero
y el corazón seguro de que amamos;

porque no acepto esa mirada fría
y creo en el rescoldo que ella esconde;
porque tu soledad también es mía;
y todo yo soy una herida, donde

alguna sangre mana; y donde espera
un muerto, yo reclamo primavera,
muerto con él ya antes de mi muerte;

porque aprendí a esperar a contramano
de tanta decepción: te juro, hermano,
que espero tanto verlo como verte.

Dom Pedro Casaldáliga, cmf
Obispo Emérito de Sao Félix de Araguaia, Brasil

Paz de Jesús, paz del mundo


Para el día de hoy (12/05/09):

Evangelio según San Juan, 14, 27-31

(El mundo suele brindar sucedáneos de paz.
Se debate en foros internacionales, se realizan tratados, deciden sobre la vida de millones unos cuantos señores de empresas ubícuas.
Aún cuando dos naciones se reúnen diplomáticamente a limar diferencias, o más todavía, a poner fin a una guerra, lo hacen tratando de ceder poco, de perder lo menos posible.
La relativa paz que dá el mundo está basada en el interés. Y esa paz no es para todos, es para algunos...

Pero Jesús no se siente a negociar la paz que viene a darnos.
Nos la dá, nos la regala, nos la comunica con su inifinita Misericordia, que es la del Padre.
Es esa paz que nos trae la alegría, la serenidad, la calma en medio de las tormentas, el gozo y la luz...

Del mismo modo que nos dá su paz, ha dado su vida por nosotros, con absoluta libertad.
Nadie hubiera podido tocarlo si Él no lo hubiera querido.
Nadie puede darnos paz, sólo Él.

Y es una paz que moviliza, mueve y con-mueve, pues no se trata de una ausencia de conflictos o de la trampa falaz del confort y el relax...
Nos hace vivir en armonía con nosotros mismos, con nuestros semejantes, con la naturaleza, con Dios.

La paz de Jesús hace que toda nuestra vida orbite alrededor de la justicia, la fraternidad y la igualdad con un destino que trasciende los límites espacio-temporales.)

Paz y Bien

Preferencias


Para el día de hoy (11/05/09):

Evangelio según San Juan, 14, 21-26

(No estamos solos, no tiene poder sobre nosotros la soledad.

Los primeros discípulos lo conocieron físicamente a Jesús, Él andaba con ellos, comía con ellos, convivía con ellos.

Pero llegó el momento de su Pasión, su paso, su partida...
Cundía entre sus amigos una gran tristeza, como nos sucede a nosotros cuando perdemos a alguien.
Y el Señor no es indiferente a este dolor: ellos no quedarán heridos de orfandad, les deja su Espíritu para que los consuele y les dé Vida, para que aprendan y nunca olviden, para que no escasee el valor...

Nosotros tenemos la increíble fortuna de que el Maestro no vá junto a nosotros: vá en nosotros, lo llevamos dentro.

El Dios del Universo, inabarcable e infinito, por amor al hombre ha descendido de las alturas por su increíble amor paternal y maternal para con el hombre.

Se ha hecho un frágil Niño en brazos de su Madre.
Se ha hecho alimento -pan y vino-
Se hace habitante de nuestro interior, mora en nosotros que somos mínimos seres.

¿Tiene acaso Dios preferencias hacia nosotros? ¿Porqué en nosotros? ¿Acaso el Altísimo hace distinción de personas?

El Maestro nos responde con sencillez y sin dejar lugar a dudas: la única preferencia, la verdadera medida de todas las cosas es el Amor.

La medida del amor que profesemos a Dios estará dada en el amor al prójimo/próximo, lejano y cercano, en especial a aquél que está en peligro, que sufre, el pobre, el oprimido...
Amén)

Paz y Bien


Encuentro pleno


Si me encuentro contigo yo solo,
sin acoger en nuestra relación
al prójimo que tengo al lado
me pierdo en un orgullo vacío.

Si me encuentro contigo
sólo en los que se acercan
en comunión y cercanía,
me vuelvo egoísmo voraz
recalcitrante a tu misterio
que me llega desde la diferencia ajena.

Si me encuentro contigo
sólo en los que llevan en la piel
las marcas de la injusticia,
me petrifico en una dureza ciega
que te aleja de mi vida
con la parte de tu cuerpo que niego.

Si me encuentro contigo
sólo cuando doy a los demás
lo que yo tengo por mío,
me vacío en suficiencia vana
que no alimenta mi carencia
desde la herida ajena que Tú sanas.

Si me encuentro contigo
sólo cuando recibo dones
de la abundancia
de los otros,
me dejo invadir de una parálisis,
que no acepta el reto de crecer
en el regalo gratuito de mis fuerzas.

Si excluyo a una sola persona,
mutilo mi encuentro contigo.
La plenitud o la carencia del hermano
son dos caras de tu misma cercanía

Benjamín González Buelta, S.J.

La vid verdadera, el vino bueno


Para el día de hoy (10/05/09):

Evangelio según San Juan, 15, 1-8

(No es bueno dejarse llevar por las apariencias.
Los sentidos toman como verdad las primeras impresiones, pero hay más, siempre hay más.

Por eso los sarmientos, las ramas, percibidos en primera distancia como distintos de la vid, son la vid misma.

Y la vid exhulta su plenitud a través de sus ramas, de sus sarmientos, al cosechar buenas uvas que pueden convertirse en el mejor de los vinos.

Pero para que oscilen graciosamente en sus puntas, los sarmientos han de estar firmemente unidos a la vid, pues si no es así, la savia vital no llega... Se convierten en madera seca cuya única utilidad es alimentar el fuego.

Tampoco es una cuestión automática: para que la vid crezca y dé mejores frutos, es necesario que el viñador cada tanto pode las ramas, recorte los sarmientos con el fin de que vuelvan a crecer más fuertes, de que la savia corra mejor, de que las uvas sean más sabrosas.

De que esas uvas puedan transformarse en un vino bueno, del mejor.

Por eso, con el Espíritu del Resucitado es preciso tener ojos, oídos y alma atentos.

Aceptar este destino de sarmientos significa adentrarse en el misterio de que sólo tendremos savia, Vida, unidos a Él, la vid verdadera... aún antes de adherir a doctrinas, moralidades, éticas.
Pues primero está la vid, luego el campo en donde se hará viña.

Y también aceptar-se pasibles de cada tanto sufrir alguna que otra poda.
Duelen, seguramente, y mucho.
Pero son necesarias para crecer más fuertes y ser más fértiles.

Porque la principal consecuencia es dar mucho, muchísimo fruto por esa Vida que corre rauda a través nuestro.

Muchísimas, incontables uvas que se convertirán en vino bueno y nuevo, ése vino que alegrará la vida del hermano angustiado, del hermano perdido, del hermano sumido en la miseria y en la tristeza y reanimará al caído.

Vino raro en estos días, que alegra y no emborracha.
Vino de vida para mayor gloria de Dios)

Paz y Bien

Resonancias

...Que lindo pensar en un Jesús,
Dios-Hombre/Hombre-Dios, así...
un trabajador al igual que su papá del corazón...
Qué importante esto del trabajo manual
para conocer al Dios de la Vida:
el Creador que toma barro
y con sus manos crea al hombre,

como nos relata el Génesis;
un Jesús carpintero;
el Espíritu Santo
que va tranformando todo con su Presencia...

Qué lindo este Dios artesano,
que con amor crea

y continúa creando, con sus manos,
con paciencia, modelando, lijando asperezas,
a veces rompiendo para volver a armar...
Es muy hermoso pensar un Dios así,
"obrero", si se quiere:

por su "Obra" reconocerlo...
Augusto

(Esta magnífica reflexión es de un amigo -Augusto- que ha dejado su comentario en un post anterior. Espero la disfruten y les sirva para un encuentro más pleno con el Padre Bueno. Paz y Bien. Ricardo)

Transparencias


Para el día de hoy (09/05/09):

Evangelio según San Juan, 14, 7-14

(Con Felipe, muchos nos preguntamos: ¿Cómo es ese Dios escondido del que nos habla Jesús?
¡Muéstranos al Padre y eso nos basta!

Puede ser que estemos, junto a Felipe, mirando sin ver.

Porque entre el Padre y Jesús hay una comunión tan profunda, íntima, personal y total, que quien vé al Hijo vé al Padre.
El Maestro ha revelado esta transparencia a través de sus palabras, sus gestos, sus obras.

Y no se queda allí: -...Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre...-

Porque creer en Jesús es creer que su obrar proviene del Padre.
Y no es cosa de adhesión o puro asentimiento racional.

Creer en Jesús es obrar como Él lo hizo, y más todavía.
Es volverse transparente para que viéndonos, el hermano vea el infinito amor que el Padre Dios nos tiene.

-Se cree en Jesús conociendo al prójimo/proximo y al lejano por su nombre, re-conociendo su identidad propia y única, considerándolo verdaderamente nuestro hermano, tratándolo como a un amigo, desvelándose frente a su necesidad.-

Aún a riesgo de volvernos peligrosos en un mundo en donde la mayoría de las cosas se realizan con un interés predeterminado.

Peligrosos para mayor gloria de Dios)

Paz y Bien



María de Luján


8 de Mayo - Nuestra Señora de Luján - Patrona de la República Argentina-

ver aquí: http://www.basilicadelujan.org.ar/

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Parece que sólo estaba de paso.
Pero quiso quedarse aquí,
en estas tierras,
en esta casa que se nos ha regalado y confiado
y que llamamos Patria.


Parece pequeña.
Pero su corazón es enorme,
tan grande que Dios la eligió
para ser Madre de su Hijo Jesús,
hermano y Señor Nuestro.


Como en Guadalupe,
en Itatí, en Caacupé y en muchas otras partes,
no tiene nada entre sus manos unidas en oración.

Pero entre ellas
cabemos todos con nuestras penas y alegrías.


Ruega por nosotros, Santa Madre Nuestra,
para hacer florecer la vida
y la justicia en estas tierras,
anticipando ahora el Reino que nos trajo tu Hijo.


Amén.

Ricardo

Paz y Bien
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Camino, Verdad y Vida


Para el día de hoy (08/05/09):

Evangelio según San Juan, 14, 1-6

(Creer en Jesús es conocer a Jesús: es cuestión de movimiento, de acción, de obrar conforme Él vivió, murió y resucitó.
Es también cuestión de amor: cuando amamos, queremos conocer al ser amado en su totalidad, hasta el último detalle.

El Maestro nos enseña que Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

Sin camino, no se vá a ningún lado...Quedarnos quietos es morir.

Sin no hay verdad, no hay certeza ni acierto y el rumbo se pierde.

Sin Vida... sólo prevalece la muerte.

Y con Él y por Él vamos a la casa del Padre, que es un hogar de muchas habitaciones.
Es morada definitiva con lugar para todos.

Quiera el Espíritu del Resucitado iluminarnos en el Camino de la Verdad y la Vida, rumbo a esa Casa eterna e infinita donde todos -diferentes por razas, idiomas, culturas, confesiones, género, caracteres- habitaremos unidos como la gran familia que somos y que a menudo olvidamos.
Amén)

Paz y Bien

Llamados a ser como Jesús


Señor. tú, más grande que el templo,
estás en medio de nosotros en el misterio
de tu Pascua.

Haz que te adoremos,
te reconozcamos Señor,
pongamos ante Tí
nuestros temores, pequeñeces, rigideces;

haz que nos dejemos iluminar
por la inmensidad de tu mente,
por la anchura de tu corazón
para que conozcamos al hombre,
ese hombre que somos nosotros,
llamados a ser como tú.
y después conozcamos en cada hombre
a nuestro hermano y hermana,
para poder promoverlo auténticamente
como lo has hecho tú.

Danos, Señor que encontremos en nuestra vida
el camino que nos permita responder
a esta revelación de Dios
que se nos dio en la Pascua
y que se desmenuza en la vida de Jesús
día a día,
a fin de que podamos vivirla a fondo
y ser plenamente nosotros mismos,
como Tú, Padre, lo has querido desde la eternidad
y sigues queriéndolo con amor incansable,
a fin de que seamos nosotros mismo en Cristo Jesús,
contigo, podemos,
en la gracia y en la fuerza del Espíritu Santo,
hasta el fin de los tiempos.

Amén.

R.P. Carlo María Cardenal Martini, S.J.

Misión y servicio: el camino de la felicidad


Para el día de hoy (07/05/09):

Evangelio según San Juan, 13, 16-20

(Los momentos de convivencia amistosa nos desatan los nudos del miedo y se nos quedan vivos en la memoria.

Así el Señor les hablaba a sus discípulos -y nos habla ahora en la Mesa a la que nos invita siempre, y que es un regalo infinito-.

Y en ese clima, Jesús lava los pies de los demás.

Mediante ese gesto, el Señor de la Historia y Señor del Universo se entrega a sí mismo como servidor de los discípulos -¡aún del que lo traicionaría!- , Mesías que por amor se hace siervo y rechaza ser un Mesías glorioso y coronado con ojos humanos.

El Maestro quita los velos - re-vela - al misterio de nuestro destino: la felicidad radica en salir de sí mismo e ir al encuentro y servicio del otro.

Pero también nos advierte: no debemos confundirnos, el servidor no es más grande que su Señor, ni el enviado es mayor que Aquel que lo envía... Especialmente por esa tendencia de creernos mejores por el servicio que prestemos, o por la magnitud de la Buena Noticia que portamos.

Porque a contracorriente de la superficialidad del mundo, seremos capaces de ver en el rostro liberador de Jesús el rostro de un Padre que nos ama infinitamente.

Recibir a Jesús es recibir a ese Dios que se nos suele hacer desconocido.

Y Jesús nos confiere un mandato, nos envía en misión.
Y no una misión cualquiera: quien nos reciba como mensajeros de la Buena Noticia, lo recibe a Él.
Nada menos.)

Paz y Bien

Ser Iglesia hoy...


Ser iglesia, hoy, aquí, es:

- Vivir como gente humana. Exigiendo y defendiendo el derecho de ser humanos. Luchando para que todos seamos iguales. Trabajando en la construcción de un mundo nuevo, hecho de justicia y de libertad. Sin aflojar y sin doblarse ante la miseria o la opresión. Sin querer aceptar, para nosotros o para los demás, morada, trabajo y vida que no sean propios de personas humanas.

- Vivir como hijos de Dios, porque somos bautizados en Jesucristo y El nos hace hijos de su Padre.

- Formar comunidad con los otros hermanos: amándonos de verdad; ayudándonos unos a otros; no explotando nunca ni mintiendo a nadie; uniéndonos para defender la tierra, la escuela, la salud, la mejora de vida; siendo pueblo del pueblo. Siendo luz y fermento del Evangelio en casa y en la calle, en el trabajo y en las fiestas, en los aprietos y en la alegría.

- Celebrar la eucaristía, para recibir la Palabra de Dios, para participar de la Pascua y para afianzar la comunión con los hermanos.

- Y caminar siempre en la esperanza: porque Dios es Padre, y la tierra es suya y El nos la da a nosotros; y El nos quiere un día a todos, como hijos, en su Casa.

Dom Pedro Casaldáliga, cmf
Obispo Emérito de Sao Félix de Araguaia, Brasil

Elegir las tinieblas o aceptar la Luz que se nos regala


Para el día de hoy (06/05/09):

Evangelio según San Juan, 12, 44-50

(Eran duros y somos duros de entender, obcecados en mirar para otro lado...

Por eso Jesús les exclama y nos dice hoy con voz fuerte y clara: -¡Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas!-

Vayamos ahora por la vereda del sentido común -aunque el saber popular dice que es menos común de los sentidos-: la luz se nos ofrece y como tal, se la acepta o rechaza, no es cuestión de imposición, sino de tener abiertos los ojos del rostro y del alma.
Por eso, y en esta sencilla línea de pensamiento, el cerrar los ojos a la luz implica elegir la oscuridad, optar por las tinieblas.

El Maestro es uno con el que lo envió, y nos revela el gran misterio de la Salvación: que Dios es un Padre que sólo quiere nuestro bien.
No es un juez severo que hace las veces de verdugo también.
Y nos dice que Él no habla en nombre propio, sino que siempre habla en nombre del Padre Dios.
Quien vé a Jesús, vé al Padre Dios.
Jesús es Dios.

Y el Señor no nos amenaza, no pende de nuestras cabezas una maldición de condenación eterna.
El don, la gracia de la Luz, de la Salvación es ofrecida a cada uno de nosotros.
Y aceptar ese regalo infinito es lo que vá a determinar de qué lado estamos.

El juicio final comienza ahora mismo, y somos nuestros propios ejecutores.

-Y siempre es bueno volver a reflexionar si lo que entendemos por pecado es más bien lastimar y ofender a quien nos ama infinitamente antes que quebrantar una ley que tiene castigos predeterminados-)

Paz y Bien

Lo que esperamos

Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la saña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad.
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.

Oliverio Girondo
-poeta argentino-

Nadie nos puede arrebatar de sus manos


Para el día de hoy (05/05/09):

Evangelio según San Juan, 10, 22-30

(Jesús es agresivamente interpelado: le exigen que se defina, que dé pruebas fehacientes de que Él es el Mesías.
Aunque son preguntas falaces. Porque en su corazón ya lo habían rechazado y porque querían una respuesta que se ajustara a criterios preestablecidos, estructurados.

Pero el Maestro sabe lo que crece en cada alma; sabe que para quien se ha cerrado en la soberbia de los propios argumentos, no hay prueba que valga, no hay señal que conduzca a ningún lado, no hay voz que se escuche.

En cambio, la mujer y el hombre de fé -sus ovejas- tienen la apertura hacia Dios y hacia a la verdad. Es un salto de fé, que lleva a reconocer al Señor y Salvador.

Y Jesús no se queda allí.

Porque ese reconocimiento -lo conocemos y Él nos conoce a cada uno de nosotros por nuestros nombres y tal cual somos- tiene una consecuencia definitiva: la Vida eterna.

Escuchar al Maestro y seguir sus pasos es participar de la misma comunión indivisible que Él tiene con el Padre.

Nada ni nadie puede arrebatarnos de sus manos )

Paz y Bien

Oración a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin


Oración a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin

Querido Juan Diego, muéstranos dónde quiere la Reina del Cielo,
nuestra amada Niña, nuestra Madre, nuestra Señora de Guadalupe
que le edifiquemos su templo;
en qué corazón, en qué alma, en qué espíritu
debemos construir la fe, esperanza y amor.
Dinos dónde recogiste estas hermosas flores
llenas de rocío matinal, dónde estaban arraigadas,
quién las hizo crecer para nosotros, quién las acarició y las acomodó en tu tilma.
Queremos ser esas nuevas rosas que florezcan en nuestro valle
a veces tan frío, tan árido de civilidad.
Queremos seguir dibujando con el pincel del Espíritu de Dios
el rostro mestizo y moreno de cada habitante de esta ciudad,
rostro donde resida y crezca el amor.


Dinos, querido Juan Diego, indio diligente y obediente,
indio noble y paciente, indio fiel y verdadero,
dónde debemos ir, por cuál sendero debemos caminar,
para llevar a este pueblo delante de santa María de Guadalupe,
para que sean escuchados sus ruegos,
sus tristezas, sus llantos,
para que sean acariciados por esas manos cobijadoras de Madre.


Condúcenos, amado Juan Diego,
ante la Muchachita Morena del Tepeyac,
nuestra Madre amorosa y compasiva,
pues creemos en el mensaje del que fuiste testigo
y nos has transmitido como fiel misionero de Dios.
Por ti sabemos que la Reina y Señora
nos ha colocado en su corazón,
que estamos bajo su sombra y resguardo,
que es la fuente de nuestra alegría,
que estamos en el hueco de su manto, en el cruce de sus brazos;
sabemos y estamos seguros de que es ella
quien nos conduce al verdadero Dios por quien vivimos y somos.
Gracias, Juan Diego, varón santo,
felicidad de México, de América y de la Iglesia entera.
Amén.


Norberto Cardenal Rivera Carrera
-Arzobispo Primado de México-


(Desde este sur seguimos orando por nuestros hermanos mexicanos, porque aunque nos cueste pensarlo y entenderlo, lo que le sucede a uno nos sucede a todos, y es ante todo cuestión de almas antes que epidemiológica. Porque junto con el temor a la influenza, nuestros gobiernos se han enfermado y dejaron olvidada la solidaridad con el hermano en peligro. Suplico un minuto de tu tiempo y te sumes, orando al Señor de la manera que prefieras. Dios te bendiga. Paz y Bien. Ricardo)

Una puerta siempre abierta


Para el día de hoy (04/05/09):

Evangelio según San Juan, 10, 1-10

(Hay muchos -especialmente en estos tiempos- que trepan por paredes que ellos mismos han construido, ignorando la única puerta y atropellando el derecho y la justicia.

Bandidos y ladrones son los que pretenden quitarle al pueblo su dignidad de hijos de Dios, sea cual fuere su condición social, raza, credo...

Porque prima su beneficio nada más, porque pretenden imponer la violencia de su sistema de lobos depredadores a las ovejas mansas del pueblo.

Pero las ovejas tarde o temprano reconocen la voz de quien vive preocupado por ellas, de quien ha muerto y recuperado su vida por ellas.
Pueden ser golpeados por poderosos y malvados, pero la voz que reconocen es la de quien los ama y quiere su bien, la voz de quien les mantiene una puerta siempre abierta.

Jesús es puerta siempre abierta.
Nos lleva desde el hogar -que no necesariamente es techo- hacia donde nunca ha de faltar el alimento del alma... ni tampoco ha de faltar el pan de cada día, la salud, el trabajo, la dignidad.

Un insulto al Dios de la Vida es que muchísimos hermanos nuestros, cercanos y lejanos, que son imagen y templos vivos de Dios, carezcan de lo básico y necesario para su subsistencia.

Señor Jesús, que tu Espíritu nos ilumine para reconocer tu voz siempre, para pasar por tu puerta y que vayamos anticipando aquí, en estos arrabales del mundo tu Reino.
Amén)

Paz y Bien



Plegaria en la noche

Señor, que nunca me negaste nada,
nada te pido para mi; te pido
sólo por cada hermano dolorido,
por cada pobre de mi tierra amada.

Te pido por su pan y su jornada,
por su pena de pájaro vencido,
por su risa, su canto y su silbido,
hoy que la casa se quedó callada.

Te pido una palabra de rodillas,
una migaja de tus maravillas,
un mendrugo de amor para sus manos,

una ilusión,sólo una puerta abierta;
hoy que la mesa se quedó desierta
y lloran, en la noche, mis hermanos.

José María Castiñeira de Dios
-poeta argentino-

El Buen Pastor

Para el día de hoy (03/05/09):

Evangelio según San Juan, 10, 11-18

(Señor Jesús, nadie hubiera podido tocarte, nadie hubiera podido quitarte la vida por más poder que detentara si no lo hubieras querido.

Porque entregaste tu Vida en absoluta libertad y decisión. Y la recobraste por y para todos nosotros, limitados seres humanos.

Me conoces y te conozco.

Como nos enseñaste, sos el Buen Pastor de toda la humanidad. Y a diferencia del asalariado, que cumple su función esperando a cambio una retribución pero las ovejas no le pertenecen ni le importan demasiado, y escapa cuando acecha el lobo, estás siempre presente y preocupado por cada uno de nosotros.

-Un Dios con ojos de padre y madre anda continuamente preocupado por mí, y a menudo no quiero o no puedo darme cuenta-

A este ínfimo ser que te escribe -mínima oveja tuya- le concediste la gracia de ser cristiano profesando la fé católica.
A muchos hermanos le has concedido también la gracia de ser cristianos, profesando la fé evangélica, ortodoxa, pentecostal, metodista, anglicana, luterana...
Todos somos ovejas tuyas.

-Y hay muchos más mujeres y hombres que no son cristianos pero en los que resplandece la luz del Altísimo en su bondad, en su justicia, en su solidaridad de todos los días...Ellos también son tuyos, ellos también te pertenecen como te pertenecemos nosotros que afirmamos seguirte-

Jesús, Buen Pastor, hermano y Señor nuestro, que podamos abrir los oídos y los ojos para escucharnos y vernos como un sólo pueblo, reunidos ahora y finalmente en la alegría y plenitud de tu Buena Noticia y sólo interesados en lo que verdaderamente importa, y que es la medida de todas las cosas y que sos vos mismo: el Amor.
Amén)

Paz y Bien

Tú y yo nos vamos haciendo

En tí estoy, de tí vengo, a tí voy.
Estás fuera de mí, puedo encerrarme.
Estás dentro de mí, puedo encerrarte.
No puedo dejar de estar en tí.
Mi carne extiende raíces que llegan hasta tí.

Puedo olvidarlo.
Mi espíritu es una chispa
que brota de tu incendio.
Puedo ignorarlo.
No puedo dejar de venir de tí.
Mis ojos buscan su horizonte.
Mi corazón, su hogar universal.

Puedo extraviarme en una encrucijada.
Puedo paralizarme en algún hogar.
No puedo dejar de ir hacia tí.
No vi tu rostro cuando salí de tí.
No fue una despedida.

Allí empezó un encuentro sin orillas.
Cada tarde añado en mi lienzo
un nuevo rasgo tuyo.
Cada tarde añades en tu lienzo
un nuevo rasgo mío.

En medio del camino al adivinar una frente,
al estrechar una mano, al mirar unos ojos,
al nacer el futuro, al morir el presente,
yo te descubro, yo me descubro.

Dentro de mí, los dos a la par,
uno hacia el otro, nos vamos haciendo…
Ahora te veo, Señor marginado,
maestro sirviendo, madre exprimida,
padre sin nada, infinito pidiendo, libre clavado.

Ahora te veo, pueblo en camino.
Y en este misterio se pierden mis días,
mis razones y mis sueños.
Tú y yo nos vamos haciendo tu pueblo.

Benjamín González Buelta, S.J.

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