Pascua interior


Para el día de hoy (13/05/10)
Evangelio según San Juan 16, 16-20

(Hay un hecho fundante que nos cuesta asumir, no como secuencia sino más bien como consecuencia: porque Jesús ha sufrido y muerto en la Cruz, ha Resucitado.
Asumió por amor el espanto del calvario, y desde allí franqueó la frontera de la muerte.

La clave es el amor.

En esta pequeña parcela de tierra fértil que somos, suele suceder que nos invade la cizaña de la tristeza, el azote estéril de la autoconmiseración.
Porque asumir nuestras cruces no es fácil ni nos agrada.

Pero Jesús siempre anda por allí, y su Espíritu nos hace cruzar esas aguas turbias del dolor.

Quizás nosotros también debamos realizar nuestra propia Pascua interior, morir a tantas cosas que nos atan y nos impiden ser re-creados por ese Dios Viviente, Jesús, hermano y Señor nuestro.

El mismo que ha llevado a cuestas en sus hombros todas nuestras miserias, el mismo que es capaz de transformar nuestra tristeza en la alegría que no perece.

Y cuando somos capaces de asumir nuestras cruces, y mejor aún, las cruces que agobian a los hermanos, sucede la Pascua.

Resucitamos a la Vida nueva y abundante del Reino, alegría y paz, justicia y liberación.

Será entonces estar dispuestos alegremente a morir a todo lo que nos sigue dejando en la esclavitud, para cruzar el mar que separa las cadenas de la soledad a la gloriosa libertad de las hijas e hijos de Dios)

Paz y Bien

4 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias Ricardo por su comentario.
Sor.Cecilia

♥Alicia dijo...

"Jesús es Vida, y Vida en Abundancia!!

Hola Ricardo me gusta mucho leer tus publicaciones, me acercan a Dios con esperanza y alegría.
¡Q tengas un bonito día!
Un abrazo
♥Alicia

rgr dijo...

Querida sor Cecilia, las cosas que uno puede escribir aquí sólo se descubren importantes cuando hay resonancias, ecos y espejos en los hermanos, como sucede con usted.
Lo verdaderamente importante es lo que nos diga a todos la Palabra de Dios.
Yo sólo soy un minúsculo e indigno bolígrafo en Sus manos.
Un fraternal saludo en el Espíritu que nos une y en María de Fátima para usted y su comunidad.
Paz y Bien
Ricardo

rgr dijo...

Gracias, Alicia, palabras como las tuyas y como las de sor Cecilia hacen que estas pocas cosas que uno hace tengan sentido; la esperanza y la alegría están allí, al alcance de la mano! sólo que a veces estamos demasiado distraídos en otras cosas -vos lo sabés bien, por los tesoros del Reino que vas acumulando con la Gracia en tu blog-
Un magnífico día para vos también.
Un abrazo grande en el Espíritu del Resucitado y en María de Fátima.
Paz y Bien
Ricardo

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