Oración a Cristo Redentor

Señor Jesucristo,
Tú eres el redentor del hombre,
Tú eres el redentor del mundo.
Tú has penetrado,
de modo único e irrepetible,

en el misterio del ser humano.
Hiciste tuyo todo lo nuestro
para redimirnos,

para que podamos
hacer nuestro tu ser.

Mira, Señor, nuestras inquietudes,
incertidumbres y debilidades;

mira nuestro mundo
que pone sobre los hombros

de muchos hombres
pesadas cadenas de opresión,

que nos hace descubrir la dimensión
de esa otra opresión profunda
que vive debajo de ellas: el Pecado.

Concédenos entrar en Tu persona
y presentir el amor
que te llevó a redimirnos,

recibir tu libertad
y ofrecerla a los hermanos;

entregarte nuestra vida
y unirnos a todo hombre,

especialmente al cautivo,
oprimido o perseguido

y junto a Ti,
Señor, ser redentores.


AMÉN

(Orden de la Merced en Argentina)

2 comentarios:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Querido hermano en la fe, Ricardo, gracias por tantas palmaditas en la espalda y animos para continuar adelante. Se hace más llevadero caminar juntos, acompañados y unidos a CRISTO, porque cada atención y ánimo de los unos a los otros, son como ofrendas y atenciones al SEÑOR. Tener estas oportunidades son un privilegio entre tantos privilegios.
En este camino, quiero darte mi apoyo y gracias rogandote aceptes este premio que he dejado en mi blog para ti: yosoycreyentecatolico.blogspot.com/2009/03/las-fronteras-matan.html
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

rgr dijo...

Salvador, hermano y amigo, ante todo gracias a vos y gracias a Dios; este regalo tuyo es un signo doble, signo de la grandeza de tu alma y signo de la Bondad del Padre que nos busca, acompaña y sostiene a través de los hermanos.
Igualmente, estoy seguro de no merecerlo: al igual que vos, intento que esto sea para mayor Gloria de Dios y que sea propicio para el encuentro de los hermanos con Jesús. Si esto sucede así, sólo me queda tratar de ser como el Bautista, es preciso disminuir uno mismo para que sólo Él se vea.
Que el Espíritu del Resucitado siga haciendo fructífera tu vida y la acreciente en bondad y paz y nuevamente, un MUCHAS GRACIAS con mayúsculas. Un gran abrazo en Cristo y María. PAz y Bien. Ricardo

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