La sal de la vida







Para el día de hoy (23/02/17):  

Evangelio según San Marcos 9, 41-50



La lectura que hoy nos convoca tiene que ver con la reciprocidad, con la concordia, con el cuidado del otro y que otra manera de vivir y otro mundo son posibles, lejos de cualquier utopía pues se trata de una fé que se encarna en la cotidianeidad.

El Maestro se identifica plena y absolutamente con los suyos, de tal modo que quien reciba a uno de los suyos en su nombre a Él le recibe, y si le rechaza y desprecia, a Él le rechaza. En los ojos del hermano encontramos la mirada del Señor.

En esa propedéutica de presencia y cuidado tienen un lugar destacado y fundamental los pequeños: con ello no se refiere específicamente a los niños, sino a los que son como ellos. En aquel tiempo, un niño carecía de voz propia y derechos, era poco menos que un humano incompleto y en todo dependía de los demás. Por ello, los pequeños son los débiles, los humildes, aquellos que fé incipiente, un pequeño brote del que se espera a su tiempo propicio buenos frutos.
Él se vale de una hipérbole, que es una figura literaria exagerada tendiente a destacar en el que escucha la idea principal, merced a una imagen fortísima. Sin embargo, la misma hipérbole resalta la importancia de su afirmación: el cuidado de los pequeños implica el evitar convertirse en escándalo -skándalon- piedra de tropiezo para ellos. Mejor es morir ignominiosamente que menoscabar una vida así.

Tal vez no sepamos mensurar las consecuencias del pecado. Lejos de cualquier ánimo punitivo -Dios es un Padre que nos ama-, pecado es quebranto, ruptura, muerte, negación de Dios y del prójimo. De allí el énfasis que Cristo pone para regir nuestras vidas por la Gracia y en la Gracia de Dios.

Aún con las consecuencias gravísimas del pecado, las buenas acciones también tienen consecuencias, a menudo inadvertidas. A veces en los gestos más simples, en las acciones más sencillas resplandece el amor de Dios y brota el Reino.

Ésa es la sal de la vida. Brindarle sabor a la existencia, que dé gusto vivirla en plenitud, y guardarla con afán de toda corrupción, cuidándonos desde el servicio para mayor gloria de Dios.

Paz y Bien

Casa edificada sobre roca









La Cátedra de San Pedro apóstol

Para el día de hoy (22/02/17):  

Evangelio según San Mateo 16, 13-19




En cada ocasión que los Evangelistas nos sitúan en una locación específica, hemos de prestar especial atención, pues se nos están brindando coordenadas teológicas, espirituales; así, la lectura del día nos ubica en Cesarea de Filipo, una ciudad que contiene un templo en donde se venera al César como un dios, una zona ubicada al norte de Galilea que no es puramente judía, sino entrecruzada por vetas gentiles, tal vez señal de que el ámbito de la misión propia de la Iglesia siempre sea mestizo, mezclado, controversial, lejos de atisbos de purezas varias pues sólo Cristo en verdad purifica.

Allí Cristo interpela a los suyos pues son diversas las opiniones que boyan alrededor de su persona, opiniones erróneas que se quedan en la superficie mayormente según intereses, y que no ahondan en el misterio e identidad. Frente a esos devaneos y confusiones, precisamente allí en donde a los poderosos se los deifica, Pedro realiza un reconocimiento y confesión de fé tan contundente que conmueve y definirá su toda su existencia: -Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo-. Tal es la trascendencia de esa confesión que expresa que su vida ha sido renovada y recreada, y ya no se llamará Simón hijo de Jonás, sino Pedro -Cephas- Un nuevo nombre que contiene identidad y misión.

Sobre Pedro, sobre su fé, Cristo edificará la Iglesia, y por ello la Iglesia será una casa edificada sobre roca, pues su fundamento es Cristo aún cuando descanse en la fragilidad de los hombres. Abunda el pecado pero sobreabunda la Gracia, y por eso Pedro tiene plena autoridad para atar y desatar, atar con vínculos cordiales a los hombres que se han separado por odios y egoísmos -de allí que se lo reconozca como pontífice, hacedor de puentes-, desatar los nudos que oprimen, las cadenas del pecado, misión de liberación.

Pedro será primero entre sus hermanos desde la caridad y el servicio, pues ha sido elegido a pura misericordia y sostenido por la Gracia, más allá de cualquier mérito, bendición de un Cristo que no lo abandonará nunca.

Dios guarde a Francisco.

Paz y Bien




Disputas de poder









Para el día de hoy (21/02/17):  

Evangelio según San Marcos 9, 30-37




La reserva que impone el Maestro a los suyos se corresponde con las otras expectativas mesiánicas que tenían las gentes de su tiempo: la idea de un Mesías sufriente, derrotado, sometido a escarnio por sus enemigos era escandalosa, incomprensible e inaceptable.
Los discípulos no eran ajenos a esos esquemas, e implicó un duro camino cuesta arriba desprenderse de ese lastre que impedía que su fé creciera y madurase. 

Aún hoy, la imagen de un Dios que se nos muere como un criminal es causa de desprecio e incomprensión para el mundo...pero para nosotros también, afanosos como a veces nos descubrimos, entendiendo el poder como fuerza que aplasta.

Más que un contrapunto, es como un anti-eco la postura de los discípulos. Él les enseña acerca de su misión y de lo que acontecerá en su Pasión, mientras que ellos se afanan por determinar primacías, disputas de poder interno, de prebendas, de dominio.
Advierten que algo no está bien, y ante la pregunta del Maestro callan, quizás avergonzados por reconocer que no querían entender, que los caminos de Cristo no son los suyos.

Aún así, Él no los reprende ni descalifica. A veces, la enseñanza y el aprendizaje consiste en abrir las ventanas luminosas de una perspectiva nueva y distinta. 
Una cuestión crucial es que esto sucede en la casa de Cafarnaúm, casa que es hogar de amigos, imagen de Iglesia y comunidad: allí es el ámbito propicio para aprender, para crecer, para conocer y re-conocerse corazón adentro.

No se trata, pues, de determinar quien es el primero, sino en el cómo de llegarse a ese sitial, tácito indicativo de trabajo y esfuerzo. Es imperioso desandar toda tentación e ínfula de privilegios, pues en la sintonía del Reino, grandeza significa servicio y generosidad incondicional al prójimo, un prójimo que es par e impar, un prójimo al cual edifico porque me aprojimo/aproximo.

El Señor toma un niño, lo abraza y lo ubica en medio de ellos. El abrazo de Cristo es vocación y bendición a todo destino, pero es menester comprender el porqué de ese niño allí, al centro de la atención de los discípulos.
En el tiempo del ministerio de Jesús de Nazareth, un niño carecía de voz y derechos, considerado un humano incompleto al que cuidaban las mujeres, al que prácticamente no se tenía en cuenta hasta su ingreso en la edad adulta, del todo dependiente de los demás.

Precisamente ése es centro de todos los afanes de la comunidad cristiana, el servicio y la recepción fraterna de aquellos que nadie vé, que no tienen voz, que no pueden valerse por sí mismos. En ellos resplandece el rostro mismo de Dios.

Paz y Bien

Oración y poder








Para el día de hoy (20/02/17):  

Evangelio según San Marcos 9, 14-29



Demasiados demonios andan dando vueltas. Se ceban con terrible ensañamiento en los niños, en los pobres, en los indefensos. Pero suele afincarse como un tumor maligno en los corazones, y de allí parten las señales evidentes de dolor, de odio, de desprecio, de violencia, de injusticia.

Hay que estar atentos, pues el amor en retroceso, la proliferación de la corrupción y la mentira, la justificación de los medios para los fines, el Evangelio cuando deviene abstracto -restringido al culto dominical-, el razonamiento y la justificación de las miserias, la violencia bajo cualesquiera de sus modos, la imposición de la resignación, de la cruz por el dolor mismo, todas señales del Maligno que parece campear la tierra, estos arrabales a veces tan tenebrosos.

Cuando ello nos abruma, cuando el mal parezca tener la última palabra, resuena la voz de Cristo: todo es posible para el que cree.
Sin embargo, la fé cristiana es poder, poder infinito más no a la usanza del mundo. Es el poder eterno del amor, del servicio, de la generosidad, de afirmar en cada gesto, en cada acción, en cada palabra y en cada silencio la Gracia de Dios que nos ha llegado por Cristo, nuestro hermano y Señor.

Desde la oración todo es posible y se expulsan todos los demonios que hacen tanto daño. Orar es ubicarse en la misma sintonía amorosa de Dios, crecerse en humildad, afirmarse en la fé, revestirse de esperanza aunque todo diga que nó, que no se puede, que es cosa de nuncas y jamases.

El Señor ha resucitado, el Señor vá con nosotros.

Paz y Bien

La perfección de los hijos









7° Domingo durante el año 

Para el día de hoy (19/02/17):  

Evangelio según San Mateo 5, 38-48



Las lecturas lineales o superficiales no son veraces ni tampoco justas, y originan todos los fundamentalismos, nocivos y contrarios al Evangelio. Así entonces, la llamada Ley de Talión no debe despreciarse o minusvalorarse.

En tiempos antiguos, la Ley de Talión -o lex talionis- implicó un salto cualitativo gigantesco en el ordenamiento jurídico de la nación, pues es esfuerzo y razonamiento para superar los fuegos de la venganza y establecer principios de justicia retributiva, especialmente en el ámbito penal. Socialmente también expresaba un compromiso con la equidad, abandonando caprichosas arbitrariedades.
Aún hoy, traspolada en parámetros culturales actuales supondría un principio moderador de cualquier abuso, relegando la violencia como último recurso y asignando responsabilidades.

Si bien la Ley de Talión es un criterio surgido en numerosos pueblos, adquirió un significado especial para Israel desde su casuística religiosa, en la que predominaba -en tiempos de Jesús de Nazareth- la corriente farisea, según los principios de proximidad/projimidad; es decir, la Ley aplica a mi prójimo, la justicia para los míos y no para los otros, los extraños, los enemigos.

Pero la enseñanza del Maestro irrumpe en la historia y derriba ciertos parámetros mundanos en apariencia inamovibles. No hay desprecio de la Ley ni impulso a la desobediencia. Por el contrario, convoca a llevar a una dimensión trascendente las relaciones humanas, un plano de justicia que se establece desde el escándalo y el asombro de la misericordia y el perdón.

Grave error sería pensar una bucólica imagen de pasividades sin destino, de pacifismos paralizantes. Antes bien, es la dinámica del amor que desdibuja todas las fronteras que solemos crear para separar y dividir y acerca a las personas desde otra perspectiva, la mirada bondadosa de un Dios que llueve su providencia sobre todos por igual.

Es dificilísimo el perdón a los enemigos, pero la venganza impone cavar dos tumbas. El amor a los enemigos expresa la bondad infinita de un Dios que se llega a nuestros arrabales, Dios Padre que se hace hermano en nuestras miserias y que nos señala en Cristo el único camino de la perfección, el ascenso a través del amor, con todo y a pesar de todo.

Paz y Bien


Escucha atenta








Para el día de hoy (18/02/17):  

Evangelio según San Marcos 9, 2-13




La montaña es, simbólicamente, el ámbito propicio para las grandes revelaciones y las teofanías, el encuentro profundo con Dios, y es precisamente en un marco así que nos encontramos a Jesús de Nazareth y sus amigos Pedro, Juan y Santiago.

Él les había revelado su vocación e identidad mesiánicas, aunque ellos no llegan a captarlo en toda su dimensión: la ruptura con las autoridades religiosas era total, y Él, aún sabiendo lo que le espera en Jerusalem, se dirige con decisión encendido de fidelidad y amor al Padre .

El lo alto de los montes acontecen las cosas de Dios.
En lo alto de ese monte el Maestro se transfigura y sus vestidos se vuelven tan blancos y resplandecientes que noy hay manera en el mundo de lograr ello, tal como su Reino no es de este mundo, tal como esas vestiduras son signo inequívoco de la presencia divina.

Moisés y Elías aparecen conversando con Cristo. Hay allí una respetuosa subordinación, y es la Ley y los Profetas que encuentran su real significado en Él.
Pero también Dios salva a su pueblo de la esclavitud en Egipto por medio de Moisés y a Elías de las garras de la muerte.
Cristo es vida y liberación para su pueblo aún cuando la sombra ominosa de la cruz se asome en el horizonte.

Frente a una experiencia tan profunda, es mejor callar, vivir el momento, nutrirse de esa bendición.

La clave de todo destino es la escucha atenta al Hijo de Dios, Hijo amado de Dios por el cual todos nos descubrimos queridísimos hijos de Dios, hermanos a pura gracia, herederos de vida y libertad.

Una escucha atenta que es madurar corazón adentro su Palabra y su vida, para volver a la llanura en donde los hermanos padecen oscuridad y dolor, con Buenas Noticias de amor, de liberación, de todo es posible, para mayor Gloria y alabanza de Dios.

Paz y Bien

Cruz y seguimiento














Para el día de hoy (17/02/17):  

Evangelio según San Marcos 8, 34- 9, 1



En los tiempos del ministerio de Jesús de Nazareth, la cruz era símbolo de espanto: método por excelencia elegido como pena capital por la potencia imperial romana, se reservaba especialmente para los delitos más graves y para los reos más marginales y abyectos. Además, en la tradición judía, cruz significaba una maldición irrecuperable.
Al crucificado se lo hacía agonizar entre terribles dolores y luego de su fallecimiento se le dejaba bien a la vista, en macabra exhibición que buscaba desalentar cualquier actitud sediciosa, un castigo ejemplificador para los demás.

No es poca cosa. Contrariamente a cualquier lógica y razonabilidad, el Maestro señala que los verdaderos discípulos, aquellos que lo sigan, han de cargar su cruz.
No podemos perder de vista que es Cristo quien encabeza la procesión, al contrario de tantos que impulsan el ¡coraje, vayan!. Pero más aún, seguir a Cristo en toda su dimensión y plenitud implica estar dispuesto con la totalidad de la existencia a ser un marginal, considerado un criminal abyecto y un maldito.

En el Reino las cosas, decididamente, son al revés de la lógica mundana.

La vida se gana cuando se la entrega generosamente y sin condiciones, cuando se hace ofrenda, cuando se muere para que otros vivan.
Lejos de cualquier apología del dolor, es la decisión perpetua de humilde oblación que se multiplica como salvación infinita y asombrosa, tal como Cristo multiplica panes y peces para las ovejas sin pastor.

Paz y Bien

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