Un profeta peligroso

Para el día de hoy (30/07/11):
Evangelio según San Mateo 14, 1-12
 


(La liturgia nos trae hoy el memorial de la muerte del Bautista, y la preocupación herodiana por Jesús.
Todos los días anteriores bebimos las palabras del Maestro, esas mismas que nos enseñaban acerca de ese Reino que ahora mismo se nos está creciendo, palabras plenas de esperanza y mansedumbre; y hoy, de golpe y sin aviso, nos encontramos ante un hecho violento y absurdamente cruel que nos puede desequilibrar.

Quiera Dios que así sea, pues la mansedumbre no implica silenciar lo que está mal, lo que es ajeno a la vida. La proclamación del Reino une el anuncio de la mejor de las noticias junto con la denuncia de todo aquello que se opone a la voluntad de Dios, es decir, que el hombre viva en plenitud.

En este sentido, Juan iba allanando las veredas para el paso de Aquel que todos esperaban, pero a la vez no vacilaba en callarse frente a las gentes más sencillas ni frente a los poderosos.

La escena es demoledora: frente a las mesas de Jesús en donde todos tenían lugar, en donde siempre había sillas preferenciales para los excluidos y despreciados, mesas de fraternidad y compartir, nos encontramos con un banquete de corrupción y abuso del poder, unos pocos que festejan desde el olvido de tantos. Un reyezuelo lacayo de los romanos que le teme tanto al que dirán como a la pérdida del poder, la obscenidad del derroche de manjares frente al pueblo hambreado, las mujeres puros objetos de sensualidad, el uso de la violencia como una variable política más.

La Palabra nos menciona la inquina y el odio declarado hacia el Bautista por no callarse, especialmente por denunciar al mismo rey por cohabitar con la esposa de su hermano...Sin embargo, la amenaza sobre la corte herodiana era mayor: al Bautista -santo desde el vientre materno, incuestionable por donde se lo viera, íntegro como el que más- las gentes lo escuchaban y lo seguían, él hacía un llamado a la conversión profunda, al abandono de cualquier corrupción, al regreso a senderos de justicia.
Posiblemente allí estaba la verdadera amenaza, y esa misma amenaza comenzaba a asomarse en el horizonte de Jesús.

El amor es violento para los poderosos, y supone un peligro mayor que cualquier pretexto ideológico, militar o moral. Es el llamado a una ética que trasciende lo temporal.

Quiera el Espíritu que nos sostiene y alienta que nos volvamos mansamente peligrosos)

Paz y Bien



6 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente, esperaba tu comentario al Evangelio de hoy... ¡GRACIAS, de verdad, por este compartir!

Juan Carlos (Yanka) dijo...

PÁSALO:

http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fnetworkedblogs.com%2Fl2B5t&h=FAQDCfLK0

su chico dijo...

Quiera

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Gracias a tí, herman@, por tu eco y tus palabras generosas. Este mínimo esfuerzo que intento a diario en este sitio sólo es valioso por las referencias a la Palabra, y sólo encuentra verdadero sentido y horizonte cuando se descubren resonancias así como las tuyas.
Un abrazo fraterno en Cristo y María
Paz y Bien
Ricardo

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Lo pasaremos, querido Yanka
Paz y Bien
Ricardo

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Amén, hermano, que sea siempre cosa del Espíritu lo que nos empuja y sustenta
Paz y Bien
Ricardo

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