La paciencia del Viñador

Para el día de hoy (23/10/10):
Evangelio según San Lucas 13, 1-9

(Una higuera en medio de una viña ocupa espacio.
Una higuera que no dé frutos no tiene razón de ser, máxime cuando en ese lugar que abarca se puede -en su lugar- obtener abundantes racimos, promesas de buen vino.

Puede tener años abundantes así como años escasos. Sin embargo, cuando no dá ni siquiera un pequeño fruto, necesariamente su destino es el de convertirse en leña; conviene arrancarla de raíz y echarla al fuego, liberando lugar para que crezcan frondosas las parras.

Así sucede con estas higueras, nuestras existencias. No habría demasiadas vueltas que dar si los frutos no aparecen.

Aún así, el Viñador de estas vidas higueras nuestras es muy paciente. Cree en nosotros más de lo que nosotros creemos en Él.
Y esa confianza que ha depositado en nosotros no está atada a un presente escaso, sino más bien a todos los frutos que Él bien sabe que somos todos y cada uno de nosotros capaces de dar.

¿Acaso hay un Amor mayor que el tiempo que Él nos ha ganado, Viñador tenaz?

Quiera Dios que cuando pase el Viñador por entre los sembrados, se desborden sus canastos de higos dulces y abundantes solidaridad y generosidad)

Paz y Bien

2 comentarios:

su chico dijo...

Después de un "obligado" silencio, vuelvo a tu blog... de todos los días
Sabrosos comentarios; los echaba en falta
Un saludo en el Amigo
al + mc

rgr dijo...

Gracias, hermano. Son valiosas tus palabras y tus silencios también, porque hay algo más que está en el ambiente, ese Espíritu que late y que nos convoca.
En el Maestro y Amigo, un abrazo grande
Paz y Bien
Ricardo

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