Pretensiones

Para el día de hoy (26/09/11):
Evangelio según San Lucas 9, 46-50

(La discusión que se había suscitado no era menor: el Maestro había anunciado a los suyos su Pasión, y para sus almas limitadas la aparente derrota de Jesús a manos de sus enemigos no era un dato más. Es claro que los ánimos se caldeaban en una discusión sucesoria.

En plena batalla de egos y preeminencias, Jesús hace su elección, que es la misma de su Padre y expresa la ilógica del Reino: pone en el centro de toda atención a un niño, y no es una cuestión más: los niños eran el eslabón más débil de la sociedad de su tiempo, los que carecían de cualquier derecho, los que no cuentan para nada y nadie.

Este Cristo tiene pretensiones distintas a las de sus discípulos, elige para sí la debilidad y desecha títulos y poderes...al contrario de nosotros, que no funcionamos sin jerarquías, rótulos y primacías. Parece que el Reino es cosa de pequeños, y su Madre lo sabía bien, cantando a viva voz a ese Dios magnífico que hizo maravillas en Ella, en su nada, desde su finitud.

Y más aún: este rabbí y estas locuras que habla del Reino y de su Padre andan por andariveles distintos, sus ríos atraviesan otros cauces. A nadie excluye, y es un desafío a nuestros orgullos instaurados y a nuestras pretensiones elitistas considerar como uno de nosotros a todo aquel que, aún sin pertenecer a una confesión religiosa, se esfuerza porque acontezca el Reino aquí y ahora, expulsando tantos demonios de pobreza, de injusticia y de dolor.

Somos muchos más de lo que podemos imaginarnos, y nos congrega Aquél que se considera el servidor de todos, el último entre los postreros)

Paz y Bien

2 comentarios:

Salvador dijo...

Nuestros pensamientos se ven sorprendidos por los de JESÚS. Estupenda reflexión que nos abre un poco más, a la luz del ESPÍRITU, nuestra torcida y ciega mente anclada en los criterios humanos.

Muchos son los caminos y veredas hacia la Verdad que no coinciden con los nuestros, pero si van cargados de sencillez y humildad, seguramente, son buenos caminos que no sólo no se oponen, sino que suman en esclarecer y buscar la Verdad.

Un abrazo.

su chico dijo...

Y cuantas veces esos caminos resultan ser más angostos que los nuestros; esas puertas más estrechas que las nuestras (por las que siempre acabamos intentando meter nuestro camello cargadito de vanidades)
Cuantas veces son ellos y no nosotros los benditos del Padre...

En el Amigo
al + mc

Publicar un comentario

ir arriba