Tomases

Santo Tomás. Apóstol

Para el día de hoy (03/07/10):

Evangelio según San Juan 20, 24-29

(Una lectura ligera nos puede llevar a pensar al Tomás incrédulo, al que no cree en lo que le dicen los otros, al que sólo es capaz de creer cuando todo pase por el filtro de sus sentidos.

Y siempre hay más, mucho más, mar sin orillas es la Palabra.

Estupenda tozudez la de Tomás, ¡una semana entera manteniéndose en sus trece!... Puede parecer pura soberbia, o fruto del una obstinación estéril, pero ante todo, es preciso ver los signos, mirar hacia dónde se quiere orientar nuestra mirada.

Tomás insiste en ver la señal de los clavos en sus manos, en pasar sus dedos por esos orificios, en tocar la herida del costado de Jesús.
Tiene pasión esa exigencia: Tomás no busca nada espectacular, no insiste por un milagro, no está en búsqueda de lo glorioso: el Jesús al que ama y al que sigue y que -le dicen- ha resucitado no puede ser otro que el mismo Jesús escarnecido, torturado, ejecutado en la cruz, un Mesías humano y cercano.

Sucede que están los discípulos reunidos, y con ellos Tomás.
Y aún con la puerta cerrada, Jesús se aparece en medio de ellos.

Cuando hay una comunidad reunida en su Nombre, indefectiblemente el Señor se hace presente. No hay puerta que lo detenga.
No hay reprimendas, no se inculpa al pretenso incrédulo: es tiempo de Resurrección, por ello, sobreabunda la ternura.

Cuando Jesús se hace presente en la comunidad, sucede su paz. Y allí descubrimos con Tomás que el Resucitado es el Crucificado, el Hijo de María, nuestro hermano y Señor.
Vemos las huellas de su Pasión, tocamos sus llagas y heridas y, a pesar de todo, está vivo. Y con Tomás, sin poder callarnos, exclamamos desde lo profundo de nuestro ser -¡Señor mío y Dios mío!-

Ese Jesús hoy lo descubrimos en nuestras comunidades, en las heridas de los excluidos, en las llagas de los humillados, en los clavos crueles de la miseria.
Allí están los signos de su Pasión hoy, aquí y ahora.

Y por esa Gracia inefable del Espíritu, hay entre nosotros muchos Tomases, tenaces y tozudos en el amor y el compromiso que no se resignan a pesar de lo que le digan en contrario.

Allí el Señor se hace presente, el Crucificado que ha Resucitado y es nuestra vida y nuestra esperanza.)

Paz y Bien

2 comentarios:

Maria del Rayo dijo...

¡Hola! Perdón que no comente pero con tu permiso quiero poner esto.
Un lugar de mi México, esta espantoso, dos Estados estan en peligro, uno Nuevo León que es donde han pasado la mayoría de los desastres, por Alex, un huracan que se convirtio en tormenta tropical que al llegar a la Sierra Madre, descargo toda su agua, ahora 21 municipios o ciudades están devastadas, yo vivo como a 1100 Km. de distancia de donde ocurrió este desastre, pero hace dos años vivía en la segunda ciudad más grande de México que es Monterrey, en un municipio de la zona conurbada, en San Nicólas de los Garza, pero ahora otros municipios cercanos lo han pérdido todo, el agua se llevo todo, por los ríos que estaban secos y que ahora reconoce el agua sus cauces, esa zona está aislada, no hay comunicación por vía terrestre, se han caído puentes muy grandes, es un desastre. El otro lugar es el Estado de Tamaulipas frontera con USA.
¡Pidámosle a Dios por ellos! En este link hay fotos del desastre, pues Paty, la dueña del blog es de ahí. http://333cosas.blogspot.com/
¡Oremos a Dios para que pronto pase todo, y se recuperen las personas de este desastre.
Besos

rgr dijo...

María, ya mismo hago un post con esto.
Desde aquí, la oración y todo lo que se pueda hacer.
Paz y Bien
Ricardo

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