Malvinas, desde el silencio y la memoria


Hoy, 2 de abril, es una fecha muy cara a nuestros corazones argentinos.
Pero este año es especial: coincide con el recuerdo de la Pasión de Jesús.
Es un día de silencio, meditación y oración.

No se trata de reivindicar la guerra: se trata de honrar a los que murieron para que otros vivan, de recordar siempre a los que casi niños fueron a proteger esta casa común.

Se trata de reafirmar contra toda lógica y contra todo discurso que no hay nada más valioso que una vida.

Se trata de ejercer la memoria, y desde allí construir justicia, hermana de la verdad y la paz.

Allí donde debería haber escuelas y plazas, y banderas color cielo, hoy hay hombres armados.
Allí donde debería haber reconciliación y respeto, sólo se escuchan bravatas propias del imperialismo, insultos plenos de prepotencia.

Sin embargo, y a pesar de todo y de todos, no diremos el conocido Volveremos.
Nosotros estamos volviendo siempre, de manera inevitable... nuestros hijos, hermanos, padres están allí.

En este día de silencio, oramos por los nuestros.
Por los que dejaron su vida, por los que volvieron quebrados en sus almas y mutilados en su cuerpos, por todos los que se quiso esconder y relegar con gran malicia y sin vergüenza al olvido.
Y oramos también por el enemigo.
Jesús no espera menos de nosotros.

Con el corazón en llanto silencioso, nosotros nunca olvidaremos.

Paz y Bien

Ricardo

2 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias por recordarnos el volor de los soldados por defender la Patria, término que en mi país va perdiendo el uso y creo que em ello perdemos nuestra unidad.
Hoy cerca de cantar la resurrección de nuestro Señor los tendré presente en la eucaristía.
Felices Pascuas de Resurrección.
Con ternura.
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

rgr dijo...

Gracias querida hermana sor Cecilia; a pesar del horror y la inhumanidad de la guerra, rescatamos la entrega generosa de aquellos que han dado todo por esta casa común que se nos ha regalado, y que llamamos patria, una entrega desinteresada, un dar la vida por los demás. De todo corazón le agradezco su oración por nuestros soldados.
Para usted y para su comunidad, que el Resucitado las colme de su alegría inextinguible y su esperanza.
Felices Pascuas de Resurrección
Paz y Bien
Ricardo

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