Cuando se escucha su voz

Martes de la Octava de Pascua

Para el día de hoy (06/04/10)
Evangelio según San Juan 20, 11-18

(María, la de Magdala, estaba anegada en un mar de lágrimas a las puertas del sepulcro.
Había bebido, fiel en su amor, el mismo cáliz de Jesús al pié de la cruz.
Había visto su cuerpo destrozado, desfigurado, frío por la muerte, lo había visto depositado casi a escondidas en ese sepulcro ajeno.

Aún en su tristeza, teje en el alba su esperanza y vá al sepulcro en donde -cree- reposa su Señor. Pero esa tumba está inhabitada.

Los Mensajeros adelantan misteriosamente el regreso de la alegría: le preguntan el porqué de su llanto, pero es una pregunta que a la vez lleva una afirmación. Hay algo más fuerte, más importante y más poderoso que esa gran tristeza.

Ella no encuentra al cuerpo del Señor; le han escondido a su Jesús amado, no lo puede encontrar.

En la noche de María, surge potente el alba de la Resurrección.

Ahí estaba el Señor Resucitado; y siempre su llamado es personal. Por eso exclama -¡María!-

Y al reconocer su voz, todo se transforma. Ella escucha su voz y lo reconoce, las ovejas reconocen la voz del Buen Pastor -¡Rabboní!- -¡Maestro!-

La tristeza desaparece instantáneamente, nada detiene el impulso de la vida de Jesús.

María de Magdala tiene ahora una misión: ir a decirle a los hermanos del Maestro que subirá al Padre de Todos, que está vivo, que nada ha sido en vano.

Ella escucha su voz, redescubre al Resucitado en su vida y de manera incontenible, lo transmite a los otros.
Ella es modelo para todos nosotros, signo por excelencia de nuestra misión y nuestra esperanza.

Nada ni nadie puede escondernos a Jesús Resucitado, Dios de la Vida.

Y la evangelización es precisamente eso, contar que uno ha descubierto y ha podido escuchar su voz viva, fuerte y permanente en su vida.

Quiera el Espíritu del Resucitado volverns a esa sencillez de redescubrir todas las veces que Él nos ha hablado, que su Palabra ha obrado maravillas de vida en nosotros. Y desde allí, compartir con los hermanos esa increíble, feliz e imperecedera noticia)

Paz y Bien



4 comentarios:

mlred dijo...

Ve y diles: ... ESTA ESLA MISIÓN...
QUE ESTA PASCUA también nosotros podamos reconocer este envío... de Dios a los hermanos... ID Y ANUNCIAD... QUE NEUSTRA VIDA HABLE DE ESA EXPERIENCIA... ¡Feliz Día!

rgr dijo...

Gracias por sus palabras y su testimonio tan especial en su espléndido blog.
Un deseo de una Feliz y Santa Pascua plena en la alegría y la esperanza del Resucitado.
Paz y Bien
Ricardo

Silvia Cristina dijo...

Jesús resucitado

"Y al atardecer... llegó Jesús y... les dijo:
" La paz esté con ustedes".
Los discípulos se llenaron de alegría
cuando vieron al Señor"
(Jn.20,19-20)

La palabra de Jesús ha obrado maravillas en mi vida...

Un abrazo colmado de Paz

Silvia Cristina

rgr dijo...

Bienvenida, Silvia Cristina, y gracias por tus palabras.
Que el Espíritu del Resucitado te colme de su esperanza y su alegría.
Un abrazo fraterno en Cristo y María.
Paz y Bien
Ricardo

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