En búsqueda del hambre

Para el día de hoy (19/04/10)
Evangelio según San Juan 6, 22-29

(La multitud que se había saciado con los panes y peces multiplicados por Jesús estaban algo confundidos.
Con su hartazgo de pan a cuestas, habían visto partir a los discípulos en la única barca que había por allí, pero el Maestro no iba con ellos. No obstante, el Señor ya no estaba allí.

Ellos se quedaron en la otra orilla, y cuando en otras barcas logran atravesar el lago hasta Cafarnaúm, logran encontrarlo.
Siguen sin entender como hizo para llegar hasta allí; ellos no habían visto a Jesús caminar sobre las aguas, por eso la pregunta -¿Maestro, cuando llegaste?- encierra también un -¡¿cómo llegaste!?-.

Pero Jesús no tiene intención de subsanar una inquietud banal; sabe que la pregunta se corresponde con el hartazgo de pan, y con los signos no como señales que conducen la mirada más allá, sino los signos, los milagros como cosas mágicas, como hechos que no sobrepasan lo espectacular.

Y entonces queda revelada la misión que está íntimamente unida al pan que se comparte.
Hay que ir más allá, dejar la orilla opuesta del hartazgo y la comodidad, buscar acallar el hambre de los cuerpos pero con la lógica del Reino que busca el Pan de Vida, pan que alimenta para la plenitud, pan que no perece, pan para siempre.

Será entonces cosa de invertir la cuestión: habrá que hacer lo indecible para aplacar el dolor del hermano acuciado por el hambre y a la vez, suplicar para nosotros mismos que nos sobrevenga el hambre.

Si, muchísimo hambre, un hambre incontenible, un hambre que nos duela tanto que nos movilice, que nos saque del letargo de ciertas rutinas espúreas, un hambre que nos obligue y comprometa y que nos haga intolerable el hambre del hermano que sufre.

Un hambre del Pan de Vida, Jesús mismo entre nosotros y para siempre, fuerza inagotable para realizar la obra de Dios: su Reino y su Justicia)

Paz y Bien


4 comentarios:

Maria dijo...

Muy buena la reflexión. Gracias

su chico dijo...

Tentados con su "¡dadles vosotros de comer!" en seguida tiramos mano de nuestro oro, de nuestra plata, de nuestro querer comprar...
"¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura?" -nos pregunta Dios desde antes de Isaías-
Sólo una cosa es importante; sólo uno el alimento necesario que nos de energia para conseguirla
Bien y Paz para tí

rgr dijo...

Gracias a tí, María, por tu presencia en comunión.
Un fraterno saludo en Cristo y María.
Paz y Bien
Ricardo

rgr dijo...

Magníficas palabras, hermano: sólo uno es el alimento necesario, y debemos rogar para que nunca nos falte el hambre de Él.
Paz y Bien
Ricardo

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