Monseñor Romero, Iglesia y profecía

La Iglesia no puede callar ante esas injusticias
del orden económico, del orden político, del orden social.
Si callara, la Iglesia sería cómplice con el que se margina
y duerme un conformismo enfermizo, pecaminoso,
o con el que se aprovecha de ese adormecimiento del pueblo
para abusar y acaparar económicamente, políticamente,
y marginar una inmensa mayoría del pueblo.
Esta es la voz de la Iglesia, hermanos.
Y mientras no se le deje libertad de clamar estas verdades
de su Evangelio, hay persecución.
Y se trata de cosas sustanciales, no de cosas de poca importancia.
Es cuestión de vida o muerte para el reino de Dios en esta tierra.

Monseñor Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador y mártir
homilía del 24/07/1977

2 comentarios:

E. Baregó dijo...

Hermano Ricardo, gracias por traer a Monseñor Romero en el post de este día. Es un signo importante que a partir de su figura, hoy la ONU celebre el Día Mundial del Derecho a la Verdad. Es un honor que personas como usted, que miran las cosas desde una perspectiva más sana sin sesgo de ninguna clase, reconozcan el testimonio de monseñor Romero. Gracias y mil gracias. Dios le bendiga hermano, amigo y compañero. Siempre unidos.

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Amigo y hermano, San Romero es fruto santo del pueblo salvadoreño y, por ello mismo, está muy cercano a los corazones de todos los pueblos latinoamericanos que -más allá de todas las torpezas con las que tratan de dividirnos- queremos construir la paz y la justicia, hacer presente el Reino de Aquel que vive entre nosotros y en nosotros.
Por él y por otros tantos como él, mujeres y hombres santos, sabemos que la verdad no puede silenciarse por más violencia que se ejerza, y que la Buena Noticia resplandece más allá de cualquier molde ideológico que pretenda imponerse.
El padre Arzobispo Romero es una gracia de Dios para toda la Iglesia
Un abrazo grande en Cristo y María
Paz y Bien
Ricardo

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