Desde afuera

Para el día de hoy (28/03/11):
Evangelio según San Lucas 4, 24-30

(Fue duro, tan duro que se les volvió intolerable a los paisanos de Jesús. En su rostro y abiertamente, les dice que la pertenencia social, nacional o religiosa no avala privilegios ni prerrogativas; más aún, hace una lectura muy profunda de los figuras emblemáticas de Israel -Elías y Eliseo- para advertirles que Dios a menudo elige lo de afuera, lo que no se tiene en cuenta, lo que se tiene por ajeno y despreciado para manifestar el poder de su amor y su Salvación.

Tal es el golpe que reciben en la cerrada estructura de sus mentes y sus corazones, que se desata una furia violenta y buscan matar al Maestro. Es la violencia que suele expresar la frustración más enquistada.
Pero el Maestro pasa en medio de ellos.

Hoy es un llamado a las puertas cerradas de las exclusividades que sostenemos con poca compasión y escasa misericordia.
Exclusividades que a menudo se definen en esa ceguera de no saber descubrir la mano bondadosa de Dios en el afuera de nuestras comunidades, en el exterior de esta Iglesia que a menudo nos gustaría tuviera menos gente y carnet de afiliación.

La Salvación puede llegarnos también del lugar más impensado, obra del Espíritu, soplo del Dios Viviente que es don y gracia para toda la humanidad)

Paz y Bien

4 comentarios:

Edit dijo...

Amén...

Trabajar cada día para compartir la vida con los demás; especialmente a Nuestro Señor y Dios.
Nadie es dueño de Dios ni de su Palabra. Dios obra en quien quiere y donde quiere. Seamos capaces de reconocer que somos sus hijos, no sus dueños.
Que tengas una hermosa semana.

Rodolfo de Jesús Chávez Mercado dijo...

Hola Ricardo. Saludos.

Paso a agraderte por tu visita y por dejar tu huella en i blog. Muy agradecido de verdad.

He leido detenidamente tu entraday me parece genial. Una hermeneutica que hace de cada palabra una espada que traspasa el alma y su fruto: una movida de conciencias.

Gracias por compartir.

Dios te bendiga.

Fra Rodolfo de Jesùs O.Carm.

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Gracias Edit por estar siempre por aquí en tu comunión y en tu cálida presencia
Un abrazo grande
Paz y Bien
Ricardo

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Bienvenido, fray Rodolfo!
Tus palabras generosas y fraternas son verdaderamente una bendición, y a la vez de agradecerte debo pedirte disculpas (los trajines de la vida diaria a menudo dilatan mis respuestas).
Es bueno y santo saberse en familia y reconocerse como hermanos, aún a través de estos medios en los que deberíamos -sinceramente- comprometernos más.
Que el Dios de la Vida colme tu vocación y tu ministerio de alegría y plenitud.
Un fraternal saludo en Cristo y María.
Paz y Bien
Ricardo

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