Testimonios de lo alto

Para el día de hoy (05/05/11):
Evangelio según San Juan 3, 31-36

(Jesús, nuestro hermano y Señor, es el que viene de lo alto, el que está por encima de todos.
Dios se manifiesta en Él, y la identidad entre ambos es total e inconmensurable, de tal modo que Dios es Jesús y Jesús es Dios.

Sin embargo, su testimonio es maravillosamente ilógico: contrariamente a nuestra tendencia a separar eso que llamamos cielo de estos arrabales mundanos, Jesús dá testimonio de la divinidad reanimando con vino de fiesta una boda que se apaga, saciando el hambre de la multitud, sanando a los enfermos, levantando a los caídos al borde del camino, compartiendo la mesa con los despreciados, volviendo a Lázaro a la vida, amando hasta el extremo a la humanidad muriendo como un criminal, Él, el manso de las naciones.

Por ello mismo el testimonio de la divinidad radica en una humanidad total y plena expresada en la vida de Jesús de Nazareth, nuestro Salvador.

Es ahora precisamente nuestro tiempo, el tiempo de los testigos, y el tiempo de preguntarnos cómo hacemos veraz nuestro testimonio.
Quizás volviéndonos cada día más humanos, enteramente humanos, tan humanos que esa humanidad sólo hable de cuestiones eternas, una humanidad total que acontece cuando somos solidarios, generosos, servidores, cuando nos volvemos rigurosamente observantes en el culto verdadero que es el servicio y el socorro al necesitado.

Sencillamente y eternamente humanos, tan humanos que lo inhumano, lo que perece no tiene lugar.
La vida eterna sucede aquí y ahora)

Paz y Bien


2 comentarios:

su chico dijo...

A mis buenos amigos en la fe no tengo rubor en manifestar abiertamente: yo nunca moriré. Naturalmente, ya sabemos, no por mis méritos...
Pero es grato y edificante sentir las cosas desde esta perpectiva

¡feliz pascua de resurrección!
En el Amigo
al + mc

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Muchas felicidades y mucha vida en abundancia para vos, hermano
Un abrazo grande
Paz y Bien
Ricardo

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