El fin de la espera

Para el día de hoy (09/12/10):
Evangelio según San Mateo 11, 11-15

(Juan es el mayor de todos, dice Jesús.
Mayor que Moisés, que Abraham, que los profetas que lo precedieron, que David, que los Macabeos, el mayor de entre los nacidos de mujer.
Sin embargo, el más pequeño del Reino de los Cielos es mayor que Él.

Juan es el último de los profetas, el que ha mantenido fiel hasta el final, el que supo señalar al pueblo que Jesús era el Cordero de Dios. Aún así, su imagen del Mesías estaba errada, esperaba un Salvador guerrero, justiciero y verdugo... No un siervo manso que sólo hacía el bien.

El Nuevo Testamento -como enseñara san Agustín- está escondido y latente en el Antiguo, y a su vez, el Antiguo encuentra su pleno sentido en el Nuevo.

Porque es el tiempo de la Gracia, el fin de la espera, el tiempo de que Dios se nos revela a través de Jesús como Abbá y por el que todos somos hermanos.
A pesar de violencias e imposiciones, el Reino implica vivir toda la existencia orientada precisamente hacia allí, Dios es Padre y por ello, todo hombre -varón y mujer- es mi hermana y mi hermano... mucho más que una doctrina, seguramente más allá de normas que cumplir a rajatabla.

Es el fin de la espera que se descubre en un Niño Santo en brazos de su Madre, año de Gracia y Misericordia que no tendrá fin, gratuito de pura ternura y ofrecido generosamente y sin límites a las gentes de buena voluntad)

Paz y Bien


3 comentarios:

E. Baregó dijo...

Espera, vale que nuestra espera no es mera ilusión, sino acción de Diosen nuestras vidas, que confían en él.

Juan el Bautista, qué figura más imponente, pero comose nos apunta, en el Reino de los Cielos, aquellos que supieron esperar, serán muy grandes, más grandes que la grandeza moral de un Juan Buatista, que era reconocida hasta por Herodes.Claro el puesto de Juan en el cielo es grande también.Bendiciones.

Salvador dijo...

JESUS es la plenitud y el fin de la espera primera que nos trae la esperanza de salvación y nos revela a un PADRE que nos ofrece lo que deseamos encontrar.

Porque todo hombre y mujer buscan ser feliz, y lo consiguen cuando experimentan el amor ágape gratuito y desinteresado, que desean eternizar.

Pue bien, JESÚS nos ofrece eso de parte de su PADRE: la vida eterna gozosa en su presencia.

Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS, y feliz Adviento para toda la familia.

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Mis queridos amigos y hermanos, padre Enrique y Salvador: debo rogarle me disculpen por la demora en responder sus fraternas y generosas palabras, que son signo de la Gracia de Dios y que sostienen en estos tiempos difíciles.
Que el Dios de la Vida los bendiga y encuentre un espacio cálido en sus corazones para esta Navidad que está llegando.
Paz y Bien
Ricardo

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