Misión: pobres en medios, ricos en fines


Para el día de hoy (22/09/10):
Evangelio según San Lucas 9, 1-6

(Es un tiempo nuevo.
Jesús inaugura el Año de Gracia y Misericordia para toda la humanidad, la nueva alianza.
Esa nueva alianza significa que es tiempo de Dios y el hombre inseparablemente por deseo entrañable de Abbá Padre de Jesús y Padre nuestro.

En esa confianza depositada en los discípulos -Pedro, Juan, los doce, luego los setenta y dos, hoy tú y yo, todos nosotros- ellos tendrán la misma misión del Maestro y serán portadores de su mismo poder que se fundamenta en lo infinito del amor.

Jesús es Dios y Dios es Jesús, y ese Dios ha querido ser hombre y más aún, un hombre pobre. Los enviados hemos de ser como Él; por eso no hay que aferrarse a los medios para concretar la misión, para que éstos no prevalezcan por sobre el fin y para que sus pies y los nuestros anden ligeros de toda preocupación, pues vamos con Él, por Él y en Él.
Contra todo síntoma oscuro del éxito, la eficacia estará en eso que llamamos providencia.

Serán entonces signos de misión la hospitalidad, el compartir, el trabajo, la sanación y la liberación de todo espíritu maligno que oprima a los hermanos.

Cuando esto suceda, acontece lo más valioso: el Reino se hace presente en medio de nosotros.

Quizás haya que retirarse a nuestro desierto interior, y en un silencio profundo redescubrir esos signos infinitos del Reino, que son sencillos y abren la puerta de la vida plena, abundante y eterna.

Tal vez se nos vuelva una auténtica acción de Gracias -esa Eucaristía- cuando al decir hospitalidad, comunión, salud, liberación estemos diciendo con otras palabras, Iglesia)

Paz y Bien

6 comentarios:

Comunidad San Pablo dijo...

Amen!
Mi abrazo en Cristo
Claudio

Salvador Pérez Alayón dijo...

Sí, creo que ese es el camino y la Voluntad del PADRE. Nos llenamos de muchas cosas, muchas, casi todas para nada, ni siquiera llegamos a utilizarlas y luego no podemos caminar.

De esa forma, el peregrinar se nos hace pesado, anodino, nos cansa y terminamos por sentarnos en el camino y no levantarnos más.

Está ocurriendo a muchos compañeros. La tecnología nos imprime velocidad, nos acelera y nos quita el tiempo para pensar. Cada día hay cosas nuevas y nos llenamos de activismo.

Y para trasmitir y proclamar el verdadero Tesoro sólo se necesita compromiso y amor. Y eso es ligero, fácil de llevar y no ocupa lugar, al contrario dispone de todo el tiempo del mundo, porque amando se es feliz.

Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

Caminar dijo...

"Los enviados hemos de ser como Él; por eso no hay que aferrarse a los medios para concretar la misión, para que éstos no prevalezcan por sobre el fin y para que sus pies y los nuestros anden ligeros de toda preocupación, pues vamos con Él, por Él y en Él.
Contra todo síntoma oscuro del éxito, la eficacia estará en eso que llamamos providencia".
Tienes mucha razón, si no obramos de este modo terminaremos siendo una empresa más.
Dios te bendiga.

rgr dijo...

Un abrazo, Claudio, y que podamos día a día volver a descubrir esta maravillosa vocación a la que estamos invitados.
Paz y Bien
Ricardo

rgr dijo...

Es verdad, Salvador, la vorágine diaria nos hace perder el rumbo, la rutina nos come el corazón y perdemos el sentido, el hacia dónde vamos.
Un abrazo grande en Cristo y María
Paz y Bien
Ricardo

rgr dijo...

Gracias, Caminar, por tu presencia y tus palabras.
Quizás sólo desde la comunión -desde la comunidad- nos libremos de esta cosa terrible de volvernos más de lo mismo, una empresa más esclava del éxito y el fracaso y ajena a toda esperanza.
Un fraterno saludo en Cristo y María
Paz y Bien
Ricardo

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