Él está volviendo

Para el día de hoy (21/10/09):
Evangelio según San Lucas 12, 39-48

(Hemos de estar atentos, preparados, dispuestos.
Él está volviendo.
Nadie sabe cuando -sólo el Padre- pero Él está volviendo.

-quizás su regreso no ha echado buenas raíces en nuestros corazones y mentes, pero Él está volviendo y ello sucederá en el momento más impensado-

Su regreso es Gracia; su venida no significa tanto el fin del mundo como más bien la consumación de la historia, la gran fiesta de la humanidad a la que todos hemos sido invitados por Abbá Padre de Jesús y Padre nuestro.

Hemos sido invitados no a una fiesta más, sino a LA fiesta, ¿qué hacer?

Alistar nuestras mejores ropas y preparar el lugar, siempre pensando con la mente puesta en Dios.
Es cuestión de ornar esta pequeña fracción de tierra fértil que se nos ha prestado y que llamamos vida; engalanarla con bellas flores del Reino, nutricias frutas de amor -pues se pueden tener andrajos resplandecientes pero también opacos y lujosos ataúdes-

Y es cuestión de que el salón esté listo...Digamos mejor el lugar antes que el salón, son mejores las fiestas cuando no son en lugares cerrados.
Nos toca preparar adecuadamente el lugar.

Parece que andamos fallando, o que tenemos en vista otras vicisitudes, porque el lugar predeterminado para la gran fiesta del regreso de Jesús -este mundo- no es un sitio demasiado amigable y mucho menos humano.

¿Nos habremos olvidado de hacer de este mundo un lugar bueno para nuestros hermanos y en el que el Resucitado se sienta a gusto?

Hay que ponerse en marcha, entonces.

Él está volviendo)

Paz y Bien


2 comentarios:

Francisco Javier dijo...

A veces se nos olvida que podemos hacer de este mundo un lugar mucho mejor para vivir. Nos cuesta, porque somos tercos y queremos hacer las cosas a nuestro modo; nos cuesta entender que así no se puede. Pero en fin, así es la vida.

Saludos.

rgr dijo...

Estimado Francisco Javier, totalmente de acuerdo; además, nos cuesta también discriminar entre que es lo que nos parece conveniente o adecuado a nuestros intereses y lo que es justo y verdadero, de acuerdo al Reino. Como Pedro, a veces nuestros pensamientos no son los de Dios.
Un saludo fraterno
Paz y Bien
Ricardo

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