Benedictus


Para el día de hoy (24/12/09) -por la mañana-:
Evangelio según San Lucas 1, 67-79

(Bendito sea el Señor, Dios de Israel
Dios de nuestros padres, Dios de nuestros hijos, Dios de todos los que lo buscan con un corazón sincero

Porque ha venido Él ha liberar a su pueblo
Él mismo ha intervenido en la historia de la humanidad para rescatar a sus hijas e hijos, Él ha escuchado su clamor, Él viene!

Suscitándonos una Fuerza Salvadora en la casa de David, su siervo
La Fuerza que nos salvará será un Niño frágil en brazos de su madre, cumpliendo con las antiguas profecías de sus mensajeros

Él lo había predicho desde antiguo, por boca de sus santos profetas
Es un Dios fiel a través de los tiempos, que no quiebra jamás la Palabra empeñada, y sus fieles mensajeros nos han alentado a través del velo de los tiempos

Que nos salvaría de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos odian
Él es nuestra liberación, nuestra esperanza de una vida plena libres de toda opresión, Él nos arrancará de las garras del mal y de la muerte, Él sólo quiere nuestro bien

Manteniéndose leal a nuestros padres
Su misericordia no tiene fin, su amor atraviesa la historia y nos mueve y conmueve hoy a pesar de nuestras miserias

Y teniendo presente su snta alianza
Él ha hecho una alianza tal con la humanidad, que se extiende hasta el día de hoy a cada uno de nosotros, haciéndonos partícipes de la edificación de su Reino junto a Él

La promesa que hizo a nuestro padre Abraham
La promesa al viejo pastor de Ur se mantiene a través de todos sus descendientes, mujeres y hombres creyentes de toda la historia humana

De concedernos que libres de temor, arrancados de las manos de los enemigos
Bendito sea el Dios de la Vida que nos libera del miedo que paraliza y derriba los muros que a veces nosotros mismos nos construímos

Le sirvamos con santidad y rectitud en su presencia todos nuestros días
Es la cima de tu montaña, Dios libertador, vivir en tu justicia para con vos y para con los hermanos en toda nuestra existencia

Y a tí niño, te llamarán profeta del Altísimo
Querido Juan, maravilloso Juan, fiel Juan hasta el fin, un niño que alegraste la vida de tus ancianos padres y que preparas la venida de otro Niño que cambiará la historia

Porque irás delante del Señor a preparar sus caminos
Juan, vas a ir abriendo la huella que los pies del Maestro caminarían, una huella en las almas de los que se mantienen firmes en la esperanza

Anunciando a su pueblo la Salvación, el perdón de los pecados
La Salvación que nos libera del pecado, nos hace plenos y anuncia que la muerte no tiene la última palabra

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios
Dios es misericordia que no busca méritos, ni es recompensa, es pura cuestión de amor de un Dios que es Padre y Madre

Nos visitará el sol que nace de lo alto
El Niño que está al llegar es la luz, y terminará con la larga noche de la humanidad

Para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte
Tants hermanos sumergidos, tantas almas encerradas sin salida, tantos corazones sin poder ver el horizonte...Para ellos y nosotros, la luz de ese Niño que ya está llegando

Para guiar nuestros pasos por el camino de la Paz
Él nos guiará por la paz que es hermana de la verdad y la justicia. Él Viene!

Amén)

Paz y Bien



4 comentarios:

Angelo dijo...

Pues poner el texto del Benedictus es otra gran alabanza para el día de hoy. Feliz y Santa Navidad a quien en este blog transmite a diario la luz del Señor. Un fuerte abrazo

eligelavida dijo...

Feliz y Santa Navidad y que el Niño Jesús llegue con fuerza a nuestros corazones!!

E. Baregó dijo...

Que interesante artículo publica hoy. Digno de meditación y sosegada reflexión. Gracias por su blog.Dios se sigue haciendo presente.

Admiro su delicadeza y esmero en estar todo los días dandonos siempre una profunda reflexión. Gracias hermano Ricardo, Dios le bendiga a usted y a toda su familia.Muchas gracias por su amistad.

¡¡¡¡Feliz Navidad!!

rgr dijo...

Ángel, Eligelavida, padre Enrique:
Dios los colme de su Paz y su Alegría en este tiempo de Navidad en que se acrecienta nuestra esperanza.
Un inmenso agradecimiento por sus palabras, su amistad y su comunión, y un abrazo fraterno en el Dios que nos ha nacido.
Paz y Bien
Ricardo

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