Abajo de abajo


Abajo de abajo

Le miré los pies,
el pobre niño tenía sus dos pies calzados de intemperie,
no era fácil calcular los dueños
que habían tenido sus zapatillas.

Era un poco menos que andar descalzo,
dos números menos que su número,
pero bastante menos que andar calzado.
Era una manera de poner la ignominia
entre él y el planeta.

Sus dedos hacían punta
entre esos andrajos que alguna vez habían ocupado
una vidriera,
me imagine que cuando caminaba
debía ir cuidando que no se le desarmaran los pasos.

Le miré los pies
y me dio vergüenza,
una vergüenza sin cordones
y sin medias.
Una vergüenza con los pies sobre la tierra.

No era forma de andar por el invierno
porque el invierno muerde lo que no se esconde,
en el surco la escarcha se mete hasta los huesos
y el camino duele hasta en los descansos.

- Hay otros que andan pior. Andan a patas.
o se hacen zapatos de papel con los diarios-.
Me está acusando el niño sin advertir mi culpa,
me está acusando desde abajo de abajo,
me está acusando de tener los pasos con suela y capellada
y de no darme cuenta de que hay niños por el piso.

¡Ay país! ¿cómo puede ocurrirte esta infamia
de gobiernos que lucran con los pies de los niños?
¿Cuándo será el día en que todo se dé vuelta?
El día que tengan los pies en la cabeza,
estos pies
los que todos los días se calzan sus agujeros.

¡Cuántos miserables hay arriba de la miseria!

Le miré los pies,
porque no me hizo falta mirarle el rostro,
y porque no me hubiera acordado de millones.

Jorge Sosa
-poeta argentino-

(Quiera Cristo que en esta Cuaresma podamos volver/convertir al corazón a ese Dios que se hizo Niño por todos nosotros. Amén. Paz y Bien. Ricardo)

Vino a buscar a los perdidos


Para el día de hoy:
Evangelio según San Lucas, 5, 27-32

(Ya hemos reflexionado sobre este tema en enero, pero con el Evangelio según San Marcos
En este caso, el acento está puesto en la cena, en el llamado y la respuesta de Leví y en la invitación a la conversión.

Leví era un publicano: era minuciosamente odiado y despreciado por la sociedad de su tiempo, ya que era un recaudador de impuestos para el Imperio.
Aún sabiendo eso, Jesús lo llama -Sígueme-.
La respuesta de Leví es total, inmediata y contundente: -"...Él, dejándolo todo, se levantó y le siguió..."
Ese cambio tan profundo provoca una alegría que desborda a Leví, y lo motiva a ofrecerle un gran banquete en su casa... Pero todo ello provoca la rabia y la envidia de los fariseos y escribas
¿Cómo iba a ser posible que se sentara a la mesa con gente tan miserable como un publicano, un pecador?!!!

Hoy Jesús, especialmente en esta Cuaresma en la que nos vamos adentrando, nos dice a todos y a cada uno de nosotros :-¡Sígueme!
Nos dice que nos tiene reservado un lugar en su Mesa.
Nos busca aún cuando estemos sumergidos en el fango, y así busca a todos los que se encuentran perdidos.

Porque Cristo, mostrándonos al Padre, nos dice que Dios no es un juez inflexible, severo y que cumple también el trabajo de verdugo.
Antes bien es un Padre Bueno que abraza y busca a los perdidos y excluidos.)

Paz y Bien

Sin temor


Podemos transitar por los lugares más terrible sin temor,
porque Jesús en nosotros nunca nos decepcionará.
Jesús es nuestro amor,
nuestra fuerza,
nuestra alegría
y nuestra compasión.

Beata Madre Teresa de Calcuta, M.C.

El ayuno: austeridad interior y exterior en Cristo


Para el día de hoy:
Evangelio según San Mateo, 9, 14-15

(Jesús no les insiste a sus discípulos acerca de la práctica del ayuno ni de su obligatoriedad, a pesar de haberlo practicado Él mismo durante cuarenta días en el desierto.
Los deja en libertad de decidir por sí mismos, y con la comparación de la presencia del novio, les presenta dos signos: todo tiene su tiempo, y todo ayuno tendrá un significado verdadero luego de su Pasión y Resurrección...

-Las Sagradas Escrituras nos ofrecen numerosos ejemplos acerca del ayuno y de su significado: es un modo de hacer penitencia e inclinarse hacia la conversión.
Trae consigo el objetivo de lograr el dominio de sí mismo, la claridad en la razón, la purificación del alma.
Y como se re-significa en Cristo, mediante el ayuno lo imitamos en los cuarenta días que ayunó en el desierto, y nos identificamos con el hermano que habitualmente pasa hambre, hermano por el que el Señor tiene una especial preferencia.

Quiera el Altísimo que podamos ofrecerle ayunos que nos ayuden a comprender que el camino del Evangelio no admite retorno, que podamos identificarnos con el hermano, que seamos capaces de dar la vida para poseerla en Dios.
Amén)

Paz y Bien


Oración para ser padres


Señor Dios:
Dame un corazón paternal
,
para amar a mis hijos, promoviendo su crecimiento
Y líbrame del paternalismo que los ahoga y paraliza
Dame un corazón libre
para reconocer a mis hijos
la libertad de ser ellos mismos,
aunque sus caminos
no coincidan con mis deseos y expectativas. Dame un corazón generoso
para desear a mis hijos
lo mejor para ellos mismos,
reconociendo que yo no sé lo que es mejor para ellos

y son ellos quienes deben buscarlo y decidirlo.

Dame un corazón amistoso
para escuchar a mis hijos
en un diálogo franco y acogedor
Dame un corazón maduro

para amar y aceptar a mis hijos incondicionalmente
Y no sólo si son como Yo Quiero
Y hacen lo que Yo Espero.
Dame un corazón inteligente
para proteger a mis hijos mientras me necesitan

y retirarme cuando ya no me necesitan
sin imponerles una sobreprotección que los irrita y perjudica.
Dame un corazón sabio
para discernir lo más acertado para cada edad,

para cada momento y para cada uno de mis hijos.

Dame un corazón sincero
para que tenga la honestidad de decir que hago con mis hijos
lo que en realidad hago por mí mismo.

Dame un corazón respetuoso
para ofrecer a mis hijos mis consejos sin imponerles mis convicciones

para entregarles mi experiencia sin condenarlos ni humillarlos

cuando hacen su propia experiencia.
Dame un corazón misericordioso
para perdonar a mis hijos
dándoles una nueva muestra de confianza
y una nueva oportunidad cada vez que la necesiten
Para crecer y cambiar, superando errores y debilidades.
Dame un corazón humilde

para que no confunda autoridad con autoritarismo
y para crecer con mis hijos que crecen

sin instalarme en la autosuficiencia y en la incapacidad de reconocer mis fallas y errores.
Dame un corazón fuerte
para saber perder a mis hijos, dejándolos crecer y partir

porque quiero conocer la alegría de recuperarlos adultos
sin exponerme a perderlos
reteniéndolos como a niños...
Amén
René J. Trossero

(Sé que esta oración es muy extensa, pero aún así quise compartirla porque me pareció valiosa en extremo. Paz y Bien. Ricardo)

La caridad en nosotros


La caridad en nosotros se dilata
en la medida en que comprendemos
cómo Jesús nos ha amado y nos ama,
cómo Jesús ha amado y trata a los pequeños,
a los pobres,
a los leprosos,
los enfermos,
las personas molestas, lejanas,
los enemigos.

R.P. Carlo María Cardenal Martini S.J.

Condiciones para seguir a Jesús


Para el día de hoy:
Evangelio según San Lucas, 9, 22-25

(En tiempos de los apóstoles, la cruz era el método de la Roma imperial para imponer la pena de muerte a los criminales marginales...

-A simple vista, la paradoja que nos expone Jesús puede asustarnos.-

Si queremos seguirlo, debemos negarnos a nosotros mismos.
Debemos cargar la cruz de cada día, cruz que supone humillación, aceptar ser marginado, aceptar el dolor.
Y para ganar la vida, no hay otra opción que perderla...

Pero la Cruz no es fatalismo ni mucho menos resignación.
Tampoco es exigencia del Padre.

La Cruz es consecuencia del compromiso libremente asumido y aceptado por Cristo, al que permanecerá fiel hasta las últimas consecuencias.
Esa Cruz que era sinónimo de maldición y oprobio, con Jesús se vuelve signo de amor, de fidelidad y promesa cierta de Resurrección.
La Cruz es la semilla que lleva escondida la vida perenne.

Por eso nos invita -¡no nos ordena ni nos impone!- a asumir los riesgos de vivir en plenitud la Buena Noticia.
A la maravillosa locura del amor que da la vida por los demás, y que desde la mansedumbre plantea la única y verdadera batalla que debemos dar: la lucha por vencer nuestro egoísmo.

Quiera nuestra Dulce Madre acompañarnos y sostenernos fieles en esta increíble vocación a la que todos estamos llamados.
Amén.)

Paz y Bien




¡Guía mi mirada, Señor!


Cuando Tú mismo
pongas a prueba mi fe,
y me hagas marchar
por entre la niebla más cerrada,
borrada toda verdad ante mí;
por mucho que mi paso vacile,
haz que mi mirada,
tranquila e iluminada,
sea un testimonio viviente
de que te llevo conmigo,
de que estoy en paz.

Cuando Tú mismo
pongas a prueba mi confianza
permitiendo
que el aire se vaya enrareciendo
y que me embargue la sensación
de que el suelo se está resquebrajando
bajo mis pies;
que mi mirada les recuerde a todos
que no hay nadie
que cuente con la fuerza suficiente
para arrancarme de Tí,
en quien caminamos,
respiramos,
y somos...

Y si un día Tú mismo
permites que el odio me salpique,
y me prepare trampas,
y falsee mis intenciones,
y las desfigure;
que la mirada de tu Hijo
vaya repartiendo
serenidad y amor
a través de mis ojos.

R.P. Dom Helder Camara - Obispo Emérito de Olinda y Recife - Brasil

El sacrificio agradable a Dios


Para el día de hoy:
Evangelio según San Mateo, 6, 1-6 16-18

(Una etimología simple de la palabra sacrificio nos traería un "hacer sacro -sagrado- lo que no lo es".

Es vocación de nuestras vidas por el Bautismo. Es hacer que el mundo sea cada vez más de Dios y no del César, comenzando por nuestro corazón.

Nuestra justicia, aquella que supone la santidad, surge no tanto de actuar conforme a ciertas normativas ni tampoco de lo que podamos hacer por Dios.

Nuestra justicia -la limosna, la oración, la piedad- es ante todo lo que Dios hace en y por nosotros.

Por eso el sacrificio agradable a Dios es no tanto lo que mostramos sino más bien lo que damos en silencio. Especialmente si nos damos nosotros mismos.

Quiera el Altísimo en su infinita misericordia que podamos reconocer nuestra nada en este Miércoles de cenizas.... Y desde esa nada, ser todo y ser para todos en Dios. Amén)

Paz y Bien

Decir tu nombre, María


Decir tu nombre, María,
es decir que la Pobreza
compra los ojos de Dios.

Decir tu nombre, María,
es decir que la Promesa
sabe a leche de mujer.

Decir tu nombre, María,
es decir que nuestra carne
viste el silencio del Verbo.

Decir tu nombre, María,
es decir que el Reino viene
caminando con la Historia.

Decir tu nombre, María,
es decir junto a la Cruz
y en las llamas del Espíritu.

Decir tu nombre, María,
es decir que todo nombre
puede estar lleno de Gracia.

Decir tu nombre, María,
es decir que toda suerte
puede ser también Su Pascua.

Decir tu nombre, María,
es decirte toda Suya,
Causa de Nuestra Alegría.

Dom Pedro Casaldáliga, cmf
Obispo Emérito de Sao Félix de Araguaia, Brasil

Miércoles de ceniza: gesto, palabra y consejo

"Hoy empezamos este camino con un gesto, una palabra y un consejo. La ceniza es el gesto; déjense reconciliar por Dios es la palabra y el consejo es más oración y más penitencia. Más servicio a los demás. Abramos nuestro corazón al servicio de los demás.

Le pido a la Virgen que nos acompañe a todos nosotros en este camino; en este camino de reconciliación con Jesucristo y de encuentro con Jesucristo, que es lo más maravilloso que nos pasa en la vida. Cuando nos encontramos con el Señor nuestro corazón se ensancha, se hace grande, se hace generoso y es capaz de dar a los demás en vez de cosechar para si mismo.

Que la Virgen nos ayude a entender que el egoísmo no lleva a ninguna parte. Que la vanidad y la apariencia no llevan a ninguna parte y termina en ceniza. Y si nos hace grandes el servicio a los demás y la adoración a Dios, nos abren el camino a ese encuentro con Jesucristo, cosa que pido para ustedes y para mí en este comienzo de la Cuaresma.
Que así sea."

R.P. Jorge Mario Cardenal Bergoglio, SJ
Arzobispo de Buenos Aires

Ser los últimos con los mas pequeños para salvarnos juntos


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 9, 30-37

(Siempre ha sido una maldición el espíritu de la competición...En estos tiempos lo notamos más aún, la escalera para ascender de posición está conformada por las cabezas de los demás.

No estaban exentos de ellos los primeros discípulos del Señor...

Él les había anunciado su cercana Pasión, Muerte y Resurrección y ellos no lo enten dieron -o quizás no podían aceptar a un Mesías que voluntariamente se entregara a la ignominia de la crucificción.

La Palabra de Dios en el Evangelio de San Marcos. acto seguido, nos cuenta de la profusa discusión de los discípulos acerca de cual de ellos era el mayor, el primero...

-Ratio de este mundo enfermo que exhalta el individualismo, la primacía de unos por sobre otros... Y que dolorosamente suele ocurrir con frecuencia en nuestras comunidades.-

Jesús les inquiere sobre qué venían discutiendo...Y recibe como respuesta sólo un silencio que expresa la vergüenza de la culpa.

El Señor revela esta maravillosa locura del Reino de Dios, que se contrapone a la racionalidad falaz del mundo.

Es un Salvador que acepta la muerte y la ignominia por todos nosotros, y que por todos vencerá a la muerte.

Es un Dios que se hace servidor de todos, aún siendo Todopoderoso: no vino a ser servido, sino a servir y nos invita a dejar los primeros lugares y hacernos últimos para beneficio de los hermanos, servicio para la mayor Gloria de Dios.

Es un Dios que nos busca a todos, pero que tiene una preferencia singular por los niños.
Jesús se identifica de tal manera con los niños, que todo lo que hagamos por los niños - por todos!- se lo hacemos directamente a Él.

Que nuestra Santísima Madre, que con su Sí cambió la historia y que se hizo Esclava del Señor y Madre y Servidora de nosotros, sus hijos, nos impulse siempre a servir, a amar y a hacernos madres y padres de todos los niños, sabedores que no nos salvamos solos.

¡Oh Dios, dame un corazón de servidor!

Amén)

Paz y Bien



Morir en soledad - Mauricio Silva

Señor, yo sé que Tú estás

en la fe luminosa de una noche de estrellas,

de un día radiante de azul y de sol.


Yo sé que Tú estás,

en la espera gozosa de un niño que viene,

de una carta que llega,

de un amigo que vuelve.

Tú estás,


yo sé que Tú estás

en el amor inmenso de unas manos que abrazan

y en el puro cariño del beso que me dan.

Mas también sé que estás

en la fe desprovista y desnuda

cuando un día y otro día

le cuenta su rutina de trabajo y pobreza

y mi alma se hunde en tiniebla total.


Yo sé que Tú estás

cuando la esperanza es cuesta empinada,

la cumbre es incierta y las fuerzas muy pocas.

Tú estás.


Yo sé que Tú estás

cuando amar es un surco humilde y oscuro,

que reclama al grano para ser fecundo

y morir en soledad.


Yo sé que Tú estás,

Señor, que te creo,

Señor, que te espero,

Señor, que me amas,

Yo sé que Tú estás.


R.P.Mauricio Silva - Barrendero

Sacerdote y Hermano de la Fraternidad de los Hermanos del Evangelio (Foucauld) y Mártir

(A Mauricio nos lo robaron un funesto 14 de junio de 1977 unos genocidas que se autodenominaban defensores del mundo occidental y cristiano; ellos secuestraban, torturaban y mataban sin miramientos y con total impunidad, vejaban y robaban niños...
En el mes de setiembre de 1980 fue arrojado desde un automóvil en movimiento a la calle, como si fuera una cosa, casi exánime, y lo llevaron a un hospital de esta Buenos Aires en donde días después partió a la Casa del Padre a causa de la gravedad de las heridas y de su mal estado general, producto de TRES AÑOS DE TORTURAS. En su memoria, desde 2003 el día 14 de Junio es el Día del Barrendero de la Ciudad de Buenos Aires.
Tenemos la certeza que permaneció fiel hasta el fin por amor a un Cristo que encontraba especialmente en los más pequeños, en los excluidos...Ese amor tan manso que es terriblemente amenazador y subversivo para los poderosos.
Mauricio, junto con nuestro hermanito el Beato Charles de Foucauld ruega por nosotros para permanecer fieles en el amor a Dios en el prójimo sufriente.
Amén.
Paz y Bien
Ricardo)

Cuando parece que la lucha es estéril


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 9, 14-29

(Los discípulos se encontraban incapaces e inútiles de aliviar al niño enfermo.

-Nos pasa hoy lo mismo a nosotros: nos parece estéril, se amontonan los porqués frente a la miseria, las drogas, la injusticia, la violencia, la guerra, el desempleo, el materialismo, el terror... Toda lucha se nos hace estéril, el mundo parece que se derrumbara sobre nuestras cabezas-

Pero aún inmerso en su desesperación, la fe de un padre abre la puerta para la sanación de su hijo por un Dios compasivo y misericordioso. Y el niño ya libre, es tomado de la mano por Jesús y puesto en pié.

-En ese padre desesperado están nuestros pobres: aún inmersos en mínimos mundos en los que no hay salida visible, creen y confían, aún cuando no ven las puertas-

El poder del mal, aún cuando se presenta irresoluble, no es traba para el poder de Dios. El mal, aún cuando aparentemente derrota con la muerte a un Cristo Cordero de Dios, no perdura.
El Resucitado siempre prevalece aún cuando aparentemente el mal pareciera haberse consumado en el mundo.

Y ese Jesús, hermano nuestro y Dios, nos llama hoy mismo, en su constante presente y presencia, a orar, orar sin cesar y a confiar sin desfallecer.
Es Él quien nos toma de la mano y nos pone de pié aún cuando parecemos muertos, caídos, abatidos.

Digamos con María
"Proclama mi alma la grandeza del Señor,
Se alegra mi Espíritu en Dios, mi Salvador,
Porque hizo en mí maravillas..." )

Paz y Bien

Una de nuestras flores más bellas: Rosa de Lima


El salvador levantó la voz y dijo, con incomparable majestad:

-"¡Conozcan todos que la gracia sigue a la tribulación.

Sepan que sin el peso de las aflicciones no se llega al colmo de la gracia.
Comprendan que, conforme al acrecentamiento de los trabajos, se aumenta juntamente la medida de los carismas. Que nadie se engañe: esta es la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz no hay camino por donde se pueda subir al cielo!"-

Oídas estas palabras, me sobrevino un impetu poderoso de ponerme en medio de la plaza para gritar con grandes clamores, diciendo a todas las personas, de cualquier edad, sexo, estado y condición que fuesen:

-"Oíd pueblos, oíd, todo género de gentes: de parte de Cristo y con palabras tomadas de su misma boca, yo os aviso: Que no se adquiere gracia sin padecer aflicciones; hay necesidad de trabajos y más trabajos, para conseguir la participación íntima de la divina naturaleza, la gloria de los hijos de Dios y la perfecta hermosura del alma."-

Este mismo estímulo me impulsaba impetuosamente a predicar la hermosura de la divina gracia, me angustiaba y me hacía sudar y anhelar.
Me parecía que ya no podía el alma detenerse en la cárcel del cuerpo, sino que se había de romper la prisión y, libre y sola, con más agilidad se había de ir por el mundo, dando voces:

-"¡Oh, si conociesen los mortales qué gran cosa es la gracia, qué hermosa, qué noble, qué preciosa, cuántas riquezas esconde en sí, cuántos tesoros, cuántos júbilos y delicias! Sin duda emplearían toda su diligencia, afanes y desvelos en buscar penas y aflicciones; andarían todos por el mundo en busca de molestias, enfermedades y tormentos, en vez de aventuras, por conseguir el tesoro último de la constancia en el sufrimiento. Nadie se quejaría de la cruz ni de los trabajos que le caen en suerte, si conocieran las balanzas donde se pesan para repartirlos entre los hombres."-

Santa Rosa de Lima

Volver a casa


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 2, 1-12

(El Señor nos perdona, nos cura, nos libera...

Rompe todas las ataduras del cuerpo y del alma.

Porque a menudo, y aunque estemos rodeados de multitudes, el mal que portamos rompe con todos los lazos, y nos aleja de todo y de todos.

Jesús nos hace volver a casa, al hogar que es nuestro lugar, nuestro refugio, que nos cobija, aún cuando desesperamos por andar perdidos.

Quiera el Altísimo permitirnos regresar al hogar cada vez que nos perdemos, para poder un día volver a la Casa definitiva de la que nunca debimos irnos.

Y que por intermedio de la Dulce Madre del Señor y Madre Nuestra, florezcan por toda la Iglesia mujeres y hombres tan valientes como los del Evangelio de hoy, capaces de abrir todos los espacios necesarios y capaces de subir a cualquier techo en auxilio del hermano necesitado.
Amén.)

Paz y Bien

Niña del Sí


Todo estaba pendiente de tu boca.
Igual que si los hombres, de golpe, se sintieran
con la vida en las manos, detenida,
como un reloj callado y a la espera.

Como si Dios tuviera que esperar un permiso...

Tu palabra sería la segunda palabra
y ella recrearía el mundo estropeado
como un juguete muerto que volviera a latir súbitamente.
Tú pondrías en marcha, otra vez, la ternura.

Orilla virginal de la palabra, niña del sí preñada con el Verbo,
sin la más leve sombra de no, toda en el Día.
Dios encontraba en ti, desde el primer albor de tus latidos,
la respuesta cabal a su pregunta
sobre la Nada en flor...
Tú lo hacías dichoso desde el Tiempo.
Tu corazón se abría como una playa humilde, sin diques fabricados,
y en la arena sumisa de tu carne el mar de Dios entraba enteramente.

Niña del sí, perfecto en la alabanza como una palma de Cadés invicta;
jugoso en la alegría rebrotada, como la vid primera;
pequeño como el viento de un párpado caído, y poderoso
como el clamor del Géresis.

Niña del sí desnudo, como un tallo de lirio
bajo el filo implacable de la Gloria...
Cuanto más cerca de la Luz vivías,
más en la noche de la Fe topabas, a oscuras, con la Luz,
y más hondas raíces te arrancaba tu sí, ¡niña del sí más lleno!
Tú diste más que nadie, cuando más recibías,
infinita de seno y de esperanza.
¡Tú creíste por todos los que creen y aceptaste por todos...!
Creías con los ojos y con las manos mismas, y hasta a golpes de aliento
tropezaba tu fe con la Presencia en carne cotidiana.
Tú aceptabas a Dios en su miseria, conocida al detalle, día a día:
en las especies torpes del vagido
y en las especies del sudor cansado
y en el peso vencido de la muerte...

¡Rehén de la victoria de la Gracia, fianza de la tierra contra el Cielo,
gavilla de cordera, presentada y encinta!
Porque has dicho que sí,
Dios empieza otra vez, con tu permiso, niña del sí, María.
Las alas de Gabriel abren el arco por donde pasa entera la Gloria de Yahvé.
El arca de tu seno, de madera de cedros incorrupta, viene con el Ungido.
La Primavera acecha detrás de Nazaret, regada por el llanto,
y sobre las banderas blancas de los almendros
el trino de tu voz rompe en el júbilo, humildemente solo.

Dom Pedro Casaldáliga, cmf
Obispo Emérito de Sao Félix de Araguaia, Brasil

Camino de transformación, camino de escucha, camino de Salvacion


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 9, 2-13

(Jesús se transfigura en presencia de Juan, Pedro y Santiago, "con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra...".
Y revela -quita los velos- de su misión mesiánica: se aparecen Moisés - la Ley - y Elías - los profetas - conversando con Jesús. Todo el camino de la Promesa dada al pueblo de Israel, queda plenamente justificado y se entiende en Cristo.
La Ley y los Profetas se justifican y señalan hacia Él.

¿Y nosotros?

Estamos llamados a la transformación interior, a la luminosidad del alma.
Al igual que le sucedió a Pedro -Maestro ¡que a gusto estamos aquí!, solemos preferir la comodidad de la montaña al riesgo de bajar a la ciudad en donde inevitablemente nos espera un sendero de cruz.
Pero la cruz es el alba de la Resurrección.
Allí está nuestra vocación de bautizados, partícipes y testigos del Resucitado: -¡Escúchenlo!-)

Paz y Bien


Súplica a la Virgen de Luján


Madre y Reina, hoy te ofrecemos esta súplica
como un homenaje de amor y de confianza.

Aquí nos tienes, sin respuesta humana.
Hemos llamado a muchas puertas
que nos han recibido con su silencio,
su impotencia o su indiferencia.
Es estos momentos difíciles, Madre,
comprometemos la sensibilidad de tu corazón.
Que en él se registren todas nuestras noches de
insomnio,
todas nuestras jornadas sin luz,
por más que brille el sol en el firmamento.
Que en tu corazón queden recibidos los reclamos
que los hombres desestiman.
Que muestres saber comprendernos,
que demuestres poder ayudarnos.

Virgen y Madre de Luján,
te pedimos nos obtengas el gran milagro
de salir de las asfixiante incertidumbre,
te pedimos nos consigas el gesto sincero y abierto
que bien merecemos después de meses, después de años
de deambular solitario y apostante.
En ti esperamos, en ti confiamos.
No dejarás defraudados. Amén.

Padre Obispo Jorge Novak svd

La novedad permanente de la Iglesia es la vida que se entrega


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 8,34 - 9,1

(La Iglesia como comunidad donde se comparte el Pan de Vida, como familia donde encuentra espacio toda la humanidad, siempre es nueva y se re-nueva por acción del Espíritu de Jesús: por la Gracia.
Y cuando nos detenemos en la raíz de "Gracia" -gratia- observamos una innegable cercanía de "gratis", es decir, de aquello que se dá sin pedir nada a cambio.

Comienza con la Gracia de Dios...

Estamos llamados a continuarla con la entrega gratuita de nuestras vidas, por ínfimas que nos parezcan, en beneficio del próximo/prójimo.

Es la gran paradoja y locura del Reino de los Cielos que comienza en cada corazón: la derrota total del egoísmo transformada en donación de vida, para la salvación de todos en plena comunión)

Paz y Bien

Ser presencia














Ser presencia, Señor,

es hablar de Tí sin nombrarte;
callar cuando es preciso que el gesto reemplace la palabra.

Ser luz que ilumina
el lenguaje del silencio

y voz, que surgiendo de la vida, no habla.

Es decirle a los demás que estamos cerca,

aunque sea grande la distancia que separa.

Es intuir la esperanza de los otros y simplemente, llenarla.


Es sufrir con el que sufre y desde dentro,
mostrarle que Dios
cura nuestras llagas.

Es reír con el que ríe y alegrarse
del gozo del hermano porque ama.


Es gritar con la fuerza del Espíritu

la verdad que desde Dios siempre nos salva.

Es vivir expuestos y sin armas,
confiando ciegamente en tu Palabra.


Es llevar el “desierto” a los hermanos,

compartir tu Misterio y decirles que los amas.

Es saber escuchar tu lenguaje en silencio.

Y “ver” por ellos cuando la fe pareciera que se apaga.

“Ser presencia”, Señor, es saber esperar tu tiempo

sin apresuramientos y con calma.

Es dar serenidad con una paz muy honda.


Es vivir la tensión del desconcierto

en una Iglesia que, porque crece, cambia.

Es abrirse a los “signos de los tiempos”

manteniéndose fiel a tu Palabra.

Es, en fin, Señor, ser caminante

en el camino poblado de hermanos,
gritando en silencio que estas vivo
y que nos tienes tomados de la mano

Pensamientos de Dios y pensamientos de hombres


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 8, 27-33

(Como en aquellos tiempos, hoy también sigue la confusión respecto de Jesús.
Que profeta, que revolucionario, que deidad inaccesible, que estampita, que invento de la Iglesia.

¿Qué diremos nosotros?

¿Quién decimos que es?

Sólo pensando desde Dios podemos confesarlo y profesarlo.
Porque Jesús se nos revela como Cristo y Señor desde su absoluta humillación y sacrificio en la cruz y justifica nuestras vidas y nuestra fe por su Resurrección.
El resto, son sólo pensamientos de hombres que no miran/miramos con la mirada de Dios...

Que Nuestra Dulce Madre, que rumiaba en su alma todas las cosas de su Hijo y supo desde el comienzo quién era Él, interceda por nosotros para poder decir - ¡Es el Mesías, es el Salvador!- en cada acto, gesto y palabra de nuestras vidas. Amén)

Paz y Bien

Ilumina mi vida, Señor


Jesús, hoy estoy a tus pies,
tengo la dicha de estar ante tí
que estás en la Eucaristía,
Tendría ganas de contarte mis méritos,
pero prefiero reconocer ante Tí,
que tengo errores y pecados,
Señor, no soy siempre como querría ser,
no siempre rezo contento,
a menudo me dejo vencer por las distraciones,
Señor, con frecuencia me molesto con mis compañeros,
tengo resentimientos, me irrito,
y expreso mi ira con palabras y gestos,
Señor,
innumerables veces no dejo el primer puesto a los otros,
me pongo yo en el primer lugar,
convencido de que me pertenece,
Señor, ilumina mi vida.
hazme entender quién soy verdaderamente,
entra en mí como luz,
que ilumina, purifica y alienta,
haz que me deje conocer de tí hasta el fondo,
Señor quisiera poderte gritar,
que te acuerdes de mí a la hora de mi muerte,
confío en tí....
Amén

R.P. Carlo María Cardenal Martini S.J.

Curarse para poder ver al otro


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 8, 22-26

(Al ciego se lo traen a Jesús para que lo cure...
Se intuye que ni siquiera podía guiarse por su voz.
Jesús, pudiendo curarlo a la distancia, demostrar su poder, hace suya la enfermedad y "tomándolo de la mano...lo sacó del pueblo".

Todo, absolutamente todo es personal para el Señor.

Le pone saliva en los párpados, le impone las manos, y le pregunta sencillamente: -¿Ves algo?-
Y el ciego responde que ve a los hombres distorsionados, como si fuesen árboles andantes.
Una nueva imposición de manos consuma la curación definitiva, y el restablecimiento de un mirar perfecto.

Quiera el Espíritu de Jesús curarnos de nuestras cegueras para poder ver al hermano tal cual es, y junto a él ir al encuentro de la Salvación.

Porque Dios se ocupa personalmente de cada uno de nosotros.


Amén.)

Paz y Bien

La Iglesia de los pobres

Cuando la Iglesia se llama la Iglesia de los pobres, no es porque esté consintiendo esa pobreza pecadora.
La Iglesia se acerca al pecador pobre para decirle: Conviértete, promuévete, no te adormezcas.
Y esta misión de promoción, que la Iglesia está llevando a cabo, también estorba. Porque a muchos les conviene tener masas adormecidas, hombres que no despierten, gente conformista, satisfecha con las bellotas de los cerdos.
La Iglesia no está de acuerdo con esa pobreza pecadora.
Sí, quiere la pobreza.
Pero la pobreza digna, la pobreza que es fruto de una injusticia y lucha por superarse, la pobreza digna del hogar de Nazaret, José y María eran pobres, pero qué pobreza más santa, qué pobreza más digna.
Gracias a Dios tenemos pobres también de esta categoría entre nosotros.
Y desde esta categoría de pobres dignos, pobres santos, proclama Cristo:
Bienaventurados los que tienen hambre, bienaventurados los que lloran, bienaventurados los que tienen sed de justicia.
Desde allí clama la Iglesia también, siguiendo el ejemplo de Cristo, que es esa pobreza la que va a salvar al mundo.
Porque ricos y pobres tienen que hacerse pobres desde la pobreza evangélica, no desde la pobreza que es fruto del desorden y del vicio;
sino desde la pobreza que es desprendimiento, que es esperarlo todo de Dios, que es voltearle la espalda al becerro de oro para adorar al único Dios, que es compartir la felicidad de tener con todos los que no tienen, que es la alegría de amar.

Monseñor Oscar Arnulfo Romero
Arzobispo de San Salvador y mártir

Un único pan para todos


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 8, 14-21

(Hay que estar atentos y tener cuidado.
La levadura de los fariseos, exclusivista y excluyente - reservando el pan sólo para unos pocos -, sigue hoy dolorosamente vigente en muchos de nosotros.

Y Jesús nos reclama: - ¿Es que no terminan de entender? ¡Fíjense bien! -
Porque sólo basta un Pan, el único que tenían en la barca los asustados apóstoles...

El mismo único Pan que nosotros llevamos en esta barca que llamamos Iglesia.

Y es el Pan que basta no sólo para los de la barca, sino que es para toda la humanidad. Y que saciando a todos, aún sobraría a canastas llenas.
Jesús el Señor, Pan de Vida.)

Paz y Bien

Teoría de los buenos deseos


Que no te falte tiempo

para comer con los amigos

partir el pan,

reconocerse en las miradas.


Deseo que la noche

se te transforme en música

y la mesa en un largo

sonido de campanas.


Que nada te desvíe,

que nada te disturbe

que siempre tengas algo

de hoy para mañana


y que lo sepas dar

para regar las plantas

para cortar la leña,

para encender el fuego,

para ganar la lucha,

para que tengas paz.


que es la grave tarea

que me he impuesto esta noche

hermano mío.

Hamlet Lima Quintana
(poeta argentino)

(Quiera Dios que nos demos cuenta que gran bendición es el compartir y qué gran bendición es la amistad. Porque por allí pasan las veredas del reino de los Cielos. Paz y Bien)

Los signos están allí y no los quieren ver


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 8, 11-13

(Te pedían signos del cielo... Te los siguen (¿seguimos?) pidiendo.
Estaban incapaces de ver que habías devuelto la vista a los ciegos, curado a los leprosos, liberando espíritus presos y anunciando la Salvación.
Vos mismo te convertiste en signo - sacramento del Amor del Padre, signo que se nos dá todos los días en la Eucaristía y en cada acto de caridad realizado en tu Nombre.
Quiera el Espíritu de Dios abrirnos la mirada interior y liberarnos de la ceguera que nos impide ver los signos diarios y permanentes del Amor del Padre Dios entre nosotros.
Amén)

Paz y Bien

¿Cómo hacer oración?


¿COMO HACER ORACION?

Comienza por saber escuchar. El cielo emite noche y día.
No ores para que Dios realice tus planes, sino para que tú realices los planes de Dios.
No olvides que la fuerza de tu debilidad es la oración.
Para orar, Cristo te pide una técnica: humildad, confianza y perseverancia.
¿No sabes qué decirle a Dios? Háblale de vuestros mutuos intereses.
No conviertas tu oración en un monólogo. Pues harías a Dios, autor de tus propios pensamientos.
Cuando ores no sea engreído ni demasiado humilde. Con Dios no valen los trucos. Sé cual eres.
¿y las distracciones voluntarias? Descuida.
Nunca pienses que cuando hables a Dios El no te responde. La. oración nunca cae en el vacío.
Ten vida de oración, no ratos de oración.

Siervo de Dios R.P. Eduardo F. Cardenal Pironio

Dios sale a recuperar la dignidad de sus hijos e hijas


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 1, 40-45

(El leproso estaba expresamente excluido de la vida social y religiosa. Ante la presencia de los primeros síntomas de la lepra, era escrupulosamente examinado y, ante la evidencia de la enfermedad era declarado impuro, con lo cual se lo condenaba a salir de la población: era considerada no sólo como muy contagiosa, sino también como maldición divina, un castigo producto del pecado de la persona afectada o de su familia.
El leproso no sólo estaba excluido de la convivencia, sino que debía malvivir por los caminos en soledad; si eventualmente se cruzaba con otras personas, debía proclamar a los gritos y a distancia su condición de impuro...

Seguramente el leproso del Evangelio ya estaba cansado, harto, y rompiendo la costumbre institucionalizada, se acerca a Jesús y le suplica de rodillas.
Deposita en Él toda su confianza, deja en sus manos su corazón :"Si quieres, puedes curarme..."
Y el Señor, a viva voz -¡Si quiero: sana!- lo cura en el acto.
Y luego, encareciéndole que guarde silencio, lo envía al Templo a presentar la ofrenda prescrita por Moisés como purificación.


La curación de Cristo implica poner a la persona por sobre la Ley, reinstalar en el espacio humano al excluido social y religioso.


Y es Él, Señor de la Historia y Señor del Universo, el que sale al encuentro de tantos hermanos con la lepra de nuestros tiempos, portadores de las llagas de la exclusión.


Hoy mismo el Señor asume en sí la exclusión de hijas e hijos de Dios para su Redención, que va a ser consumada en su Muerte y Resurrección.


A pesar de lo mandado por Jesús, el leproso curado no puede contenerse y cuenta a todo a quien se cruza lo sucedido.


Quiera Dios, por intermedio de nuestra Santísima Madre, que no podamos contenernos tampoco en contar a todo el mundo la Buena Noticia de nuestro Dios, que cura, libera y salva.

Amén)

Paz y Bien

Oración a María de la Merced

María,
Madre de la Merced,

Tú has experimentado como nadie
la misericordia del Padre,

y has participado en su manifestación
mediante el sacrificio de tu corazón al pie de la cruz.
Tú, interviniste en una noche de la historia
a favor de los cristianos que sufrían cautividad
y se encontraban en peligro de perder su fe.
Y hoy sigues haciendo presente el amor de Dios
entre los hombres,

los que sufren, los pobres,
los perseguidos, los oprimidos.

Escucha nuestras súplicas.
Rompe las cadenas que nos atan
y nos impiden ser libres

y conviértenos en redentores y liberadores,
para que llenos del amor de CRISTO,
dediquemos nuestras vidas
a promover la verdadera libertad

y dignidad de los hombres,
aquella que permite la comunión con el Padre
y la fraternidad con CRISTO y los hermanos.

AMÉN.

(Familia mercedaria argentina)

La Palabra, el Pan compartido


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 8, 1-10

(Jesús ha fijado Sus ojos sobre la muchedumbre necesitada, hambrienta, y ha sentido honda compasión de ella. Y a todos ofrece su Pan por intermedio de sus discípulos, la Iglesia, todos nosotros.
Y es el Pan que nos vá preparando para la Eucaristía, Cristo mismo hecho Pan de Vida.

La multitud se encontraba hambrienta y
desfalleciente en el desierto...


Hoy el mundo es un desierto de multitudes hambrientas que esperan el Pan de Vida y el pan de cada día.

Pan que es Gracia, Eucaristía que es nuestra misión...)

Paz y Bien

Hay un niño en la calle

A esta hora, exactamente,

hay un niño en la calle.

Le digo amor, me digo, recuerdo que yo andaba
con las primeras luces de mi sangre, vendiendo
un oscura vergüenza, la historia, el tiempo,
diarios,
porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados, conservadores, asco,
cuando subo a la vida juntando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos y tesoros
poniéndole una estrella en el sitio del hambre,
de otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Dónde andarán los niños que venian conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados,
porque en este camino de lo hostíl ferozmente

cayó el Toto de frente con su poquita sangre,
con sus ropas de fé, su dolor a pedazos
y ahora necesito saber cuáles sonríen
mi canción necesita saber si se han salvado,
porque sino es inutil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.

Importan dos maneras de concebir el mundo,
Una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra,
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.

Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo del aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano,
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez, arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son dos fardos inútiles
y el corazón, apenas una mala palabra.

Cuando uno anda en los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre
que historia les concierne, qué lugar en el mapa,
porque uno Norte adentro y Sur adentro encuentra

la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales
donde el azúcar sube como un junco en el aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en la fábricas,
hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.

Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto, sus señoras, tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son los accionistas de los niños descalzos.

Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.

A esta hora, exactamente,
hay un niño creciendo.

Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie proteje esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle...

Armando Tejada Gómez
poeta argentino

No hay esfuerzo suficiente, no hay vida que no se deba arriesgar y dar alegremente por rescatar a un niño en peligro.
-Un Dios todo misericordia y bondad quiso hacerse un frágil Niño en brazos de su Madre para la Salvación de toda la humanidad.-
Quiera el Espíritu de Jesús abrirnos el corazón para darnos cuenta que todos los niños son nuestros hijos.
Porque es un error aquello de que "la niñez es el futuro".
No, señores.
Se trata de Cristo.

Los niños deben ser nuestro presente; en ellos, especial y preferentemente en ellos está la Mirada amorosa de un Dios que nunca dejará de buscarnos.
Amén
Paz y Bien
Ricardo

Libres para escuchar al hermano


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 7, 31-37

(-¡Effetá!- nos dice hoy Jesús a cada uno de nosotros, como aquella vez al curar al sordomudo.
-¡Effetá!- -¡Ábrete!- es su Palabra de sanación, es el Verbo de liberación.
-¡Effetá!- porque nos hemos vuelto incapaces de escuchar al hermano, al otro, al próximo/prójimo, y estamos enfermos de una mudez que nos impide comunicar la alegría de la Vida nueva en Cristo.
Quiera Dios, en su infinita misericordia, sanarnos para escucharlo, para escuchar al hermano y para poder comunicar al mundo esta nuestra alegría de ser sus hijos.
Amén.)

Paz y Bien


Una verdad (una canción que merece ser escuchada)


(Creo que esta canción, tanto por su interpretación como por su contenido especialmente dedicado a los jóvenes, merece ser escuchada. Para los amigos de otras latitudes, recuerden que por aquí solemos cambiar el "tú" por el "vos", el "eres" por el "sos", etc. Enciendan los parlantes y disfruten. Paz y Bien)

UNA VERDAD

Se que tal vez jamás

voy a saber tu nombre,

ni el porque de la tristeza

que tu mirada esconde.
Se que no puedo, aunque quisiera,

librarte de tus prisiones,
solo de vos depende

salvar tus ilusiones.


Muchos te hicieron creer
que nada vale la pena,

son los que abortan sueños
viviendo una vida muerta.

Ya se que hay muchas mentiras
girando por tu cabeza,
pero déjame al menos
hablarte de una certeza.


Hay una verdad en tu interior,
el misterio que es tu esencia,

inexpugnable fortaleza,

donde vos, sos realmente vos.

Se que en el fondo estás
buscando una respuesta,

como un mendigo en la vida
tenés las manos abiertas.

Se que, aun en medio de tus ruidos,
querés tu alma serena
y entre tantas mentiras

buscas la paz verdadera.


Dentro de tu corazón,

donde tu historia se gesta,
donde infinitos intentos
y mil opciones te esperan,

donde tu soledad se torna

en misteriosa presencia,

allí, muy dentro tuyo,

la vida se te revela.

Hay una verdad en tu interior,
la razón de tu existencia,
de donde nacen las respuestas,

cuando vos, sos realmente vos.


Aquí la pueden escuchar:

La auténtica humildad todo lo espera de Dios


Para el día de hoy:
Evangelio según San Marcos, 7, 24-30

(En aquel tiempo, se mentaba a los paganos como a "perros"... y con la discriminación anexa que se hacía en Israel por ese entonces, venía unida también la preeminencia y exclusividad en la fe.
-¿Cuántas veces no hemos actuado de esa manera?-
Pero el Señor mira los corazones antes que los puros gestos.
La mujer fenicia -humilde y humillándose hasta el extremo que se "postró a su pies", no rebate, no se defiende, no reivindica su condición: sólo espera con un corazón atento.
Esa fé, que a la vez es activa y espera confiada, es la Salvación en Cristo, la salud de nuestras almas, que el Evangelista Marcos nos cuenta con la curación de la hija de la mujer pagana.
No debemos olvidar/nos... El Señor sabe de nuestras necesidades y dolores.
Basta creer y confiar con un corazón abierto.
Amén)

Paz y Bien

Oración a Nuestra Señora de Lourdes


Oh María, que te apareciste a Bernardita
en la cavidad de la roca;
al frío y a las sombras del invierno
tú les trajiste el calor de tu presencia
y el resplandor de tu belleza.

Infunde la esperanza, renueva la confianza
en el vacío de nuestras vidas,
tantas veces sumidas en la sombra,
y en el vacío de nuestro mundo,
en el que el Mal hace valer su fuerza.

Tú, que eres la Inmaculada Concepción,
socórrenos, pues somos pecadores.
Danos humildad para la conversión
y valor para la penitencia.
Enséñanos a rezar por todos los hombres.

Guíanos a la fuente de la verdadera vida.
Ayúdanos a caminar como peregrinos
en el seno de la Iglesia.
Estimula en nosotros el hambre de la Eucaristía,
pan del caminante, el Pan de Vida.

Oh María, el Espíritu Santo hizo en ti maravillas:
Él, con su poder, te ha colocado junto al Padre,
en la gloria de tu Hijo, el Viviente.
Vuelve tu maternal mirada
a nuestras miserias del cuerpo y del espíritu.
Que tu presencia, como luz reconfortante,
brille a nuestro lado en el trance de la muerte.

Queremos rezarte, oh María,
con sencillez de niños, como Bernardita.
Que entremos, como ella, en el espíritu
de las Bienaventuranzas;
así podremos, ya aquí abajo,
empezar a conocer las alegrías del Reino
y cantar contigo tu Magníficat.

¡Gloria a Ti, Virgen María,
dichosa servidora del Señor,
Madre de Dios,
morada del Espíritu Santo!

¡Amén!

(tomado del sitio oficial del Santuario de Lourdes)

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