Nada será igual


Para el día de hoy (30/11/09):
Evangelio según San Mateo 4, 18-22

(Qué cosa extraña, tiene un persistente perfume a misterio...

Jesús camina por la periferia mirando y viendo a la mujer y al hombre en su singularidad, sabedor de sus nombres e identidades, sumergiéndose en las profundidades de nuestras vidas y nuestra cotidianeidad.

-tal vez nos hemos intoxicado la mente con tanto anuncio rimbombante, con tanto hecho espectacular propalado por los medios, cuando en realidad la verdadera espectacularidad, el increíble milagro sucede cuando el Dios de la Vida se aparece en mi vida diaria y me llama...-

Jesús no hizo un llamamiento masivo, ni ha montado un show multitudinario con una amplísima difusión...
El Maestro iba caminando por la orilla del mar, y vió a Simón Pedro y a su hermano Andrés inmersos en su trabajo de pescadores.
Los invita a seguirlo, los hará pescadores en una tarea mucho más importante: recoger en la red de la Misericordia a tantos pequeños peces perdidos, sus hijas e hijos dispersos y a la deriva.
Luego hará lo mismo con los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan -hombres de pasiones y caracteres fuertes, que por tal perfil serán conocidos como "hijos del trueno-.

Simón Pedro y Andrés, Santiago y Juan tienen frente al llamado del Señor una respuesta unívoca: dejan todo, absolutamente todo, y lo siguen.

Ya nada será igual porque ha llegado el Señor y se ha hecho presente en sus vidas, y nada será igual cuando se hace presente en nuestras vidas, en el silencio aparente de todos los días.

Ya nada será igual para la humanidad en su larga noche: viene el sol invicto, viene del Dios de la Vida al rescate de sus hijas e hijos haciéndose uno de ellos, un Niño frágil en brazos de su Madre, un Dios que se hace Niño para que la vida de cada Niño sea tan valiosa como Dios mismo)

Paz y Bien

2 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Hola:

A veces siento que nos hace falta tanta fe. Recuerdo la experiencia de encuentro que tuvo Pedro con Jesús. Venían recién llegando de la pesca y Jesús le dice que regresen. Pedro dudó, pero finalmente accedió y salieron...

Que hermoso sería si todos nosotros hiciéramos lo que Dios nos plantea sin indecisión. Sin duda, todas las personas serían más felices de lo que son.

Un abrazo.

rgr dijo...

Te ruego sepas disculpar la demora en responderte.
De todo corazón agradezco tus palabras, por su comunión y por su verdad, saber que está presente la alegría aún cuando amenace la borrasca de las dudas.
Un abrazo en Cristo que viene y en María del Sí a Dios.
Paz y Bien
Ricardo

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