Señor,
tú sabes que yo no sé orar.
Enséñanos a orar...
Solo tú, Señor, sabes orar,
Tú oraste en la montaña,
en la noche,
Tú oraste en las llanuras de Palestina,
Tú oraste en el huerto de tu agonía.
Tú oraste en la Cruz.
Tú solo, Señor, eres el maestro de oración,
y tu nos has dado a cada uno de nosotros,
como maestro personal,
al Espíritu Santo, Solo, pues,
con la confianza en tí, Señor,
maestro de oración,
adorador del Padre en Espíritu y
en verdad solamente con la confianza
en el Espíritu que vive en nosotros,
podemos intentar decir algo,
orar,
exhortarnos recíprocamente,
para devolvernos algún don tuyo,
respecto a esta maravillosa realidad.
La oración es la posibilidad
que tenemos de hablar contigo,
Señor Jesús, Salvador nuestro,
por la oración tenemos la posibilidad
de hablar con tu Padre y con el Espíritu,
y de hablar con sencillez y verdad.
Madre nuestra, María, maestra de la oración,
ayúdanos, ilumínanos, guíanos
en este camino que tú también has recorrido
antes que nosotros,
conociendo a Dios Padre y su voluntad.
Amén.
R.P. Carlo María Cardenal Martini S.J.
Reflexión
Hace 9 horas.
3 comentarios:
Preciosa oracion. Gracias. Y muchas gracias tambien por haber incluido mi blog en honor a Juan Pablo II entre los preferidos.
Estimada Ljudmila:
Sin dudas, esta oración y todos los escritos espirituales del Cardenal Martini son tan bellos como profundos (voy a tratar de ir agregando más).
Y respecto de tu blog, no hay nada que agradecer: un trabajo como el tuyo respecto de alguien como Juan Pablo II, que para tantos de nosotros ha sido a la vez padre, pastor, maestro y amigo, uno se siente en la necesidad de difundirlo.
Un abrazo en Cristo y María.
Paz y Bien
Ricardo
Preciosa oracion
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