
Para el día de hoy (03/10/09):
Evangelio según San Lucas 10, 17-24
(Los setenta y dos discípulos enviados por Jesús regresaban eufóricos: habían tenido un éxito impresionante sometiendo al Mal en nombre de Jesús. El Reino estaba presente al florecer el bien.
Sin embargo, se equivocaban en la causa de su alegría, y el Maestro se los señala: la verdadera y profunda alegría es porque "sus nombres están escritos en los cielos".
La verdadera alegría significa saberse conocido y amado por Dios, no por las victorias que puedan obtenerse, por los éxitos logrados, aún cuando éstos sean cuestión del Reino.
Y el Señor refunda sus vidas, reconstruyendo sus almas desde la paz que surge del saberse queridos, y les advierte de la falacia de quien deposita su confianza y su seguridad en sus saberes, en sus capacidades intelectuales.
No está mal, pero la Gracia viene por otro camino, y al igual que los niños, el camino de la Salvación no pasa por la suficiencia, sino antes por el afecto entrañable que un Padre bondadoso tiene para con todas sus hijas e hijos.
Felices por ser queridos, alegres por ser amados... no sé que más podríamos pedir...)
Paz y Bien
Los peligros del éxito y del saber
En el centro, los niños y los pequeños
Para el día de hoy (02/10/09):
Evangelio según San Mateo 18, 1-5.10
(¿Cual es el criterio que regulará el status de cualquier grupo humano o de una comunidad? ¿Existen prebendas, puntajes, avales, méritos...?
La discusión de los discípulos acerca de quién es el mayor, el más importante se prorroga a nuestro hoy.
Y el Maestro -¡Alabado sea Dios!- no se anda con demasiadas vueltas, ni esgrime algún tipo de figura literaria o parábola con el fin de enseñarnos. Nada de eso.
Jesús es claro y contundente, y la Palabra nos relata con claridad: -...Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos...-
La medida o el criterio de la comunidad -y, claro está, de nuestro mundo- no debería ser otra que poner en el centro de todo a los niños y a los pequeños.
-¿Cómo? ¿No quiere decir lo mismo con niños y pequeños?-
Volvamos a la Palabra: Jesús, en el Evangelio de hoy, menciona por cuatro veces a los niños y hace una admonición especial respecto de los pequeños...
Rumiemos en silencio por un momento: los niños -nacidos y por nacer- no tienen mayor importancia en este mundo, están permanentemente supeditados a los mayores, no gravitan a la hora de tomar decisiones... Sin embargo, los niños portan una capacidad de asombro frente a la gratuidad, a lo maravilloso, al misterio que nosotros hemos dejado tristemente de lado.
Los niños tienen una aptitud especial para reconocer y disfrutar lo que es regalo.
Por eso, si no nos hacemos como ellos, ni modo: no hay Reino de los Cielos. Porque el Reino es ante todo gracia, gratuidad por el amor de un Padre bondadoso que nos quiere a pesar de nuestras miserias. Y se accede al Reino reconociendo ésto precisamente, su carácter de Gracia infinita.
Y en la misma sintonía, el Maestro nos conmina a poner, junto con los niños, a los pequeños en el centro de nuestros afanes y preocupaciones, centro alrededor del cual debería gravitar toda la vida.
¿Porqué nos habla con tanta fuerza de pequeños?
Será porque los pequeños son todos aquellos que no cuentan, que no tienen voz ni voto, que no tienen importancia, que vienen sobrando, que dá lo mismo que vivan o nó...
Hemos de estar alerta: nuestro Dios se ha puesto decididamente del lado de niños y pequeños y nos llama a estar de ese lado.
-y es muy grato militar en la ingenuidad, frente a un mundo que vocifera ¡Crisis! y plantea soluciones dinerarias en favor de unos pocos, escondiendo la miseria de millares...Si por un momento se transfiriera el polo del egoísmo y el centro de las preocupaciones pasara por otro lado...-
Alabado sea Jesucristo)
Paz y Bien
Se buscan obreros, eficaces y equipados
Para el día de hoy (01/10/09):
Evangelio según San Lucas 10, 1-12
(El Señor designó a otros setenta y dos y los envió por delante de Él, a todos los lugares adonde había de ir.
Iban dotados de una gran eficacia: pues su misión de proclamar el Reino de Dios significaba que curarían enfermos y que la paz que portaban reposaría allí en donde fueran recibidos.
No se trataba sólo de anuncios, sino de hechos concretos, tal como es el Reino de Dios.
Es más: el Maestro concienzudamente les señala el equipo necesario para cumplir con la misión. Y, cosa extraña, no llevaban ninguna herramienta ni dinero ni comodidades a las cuales aferrarse.
Serían eficaces si llevaban un corazón repleto de confianza y oración, aún cuando pudiera asustarlos y amedrentarlos la sordidez de ciertos lobos que siempre hay... Son mensajeros de paz, son ovejas mansas al servicio de sus hermanos.
Ella y él, vos, tú y yo, nosotros, estamos hoy, en este preciso instante entre esos setenta y dos.
No necesitamos más que un alma que se abandona con confianza a la Divina Providencia de un Padre constantemente preocupado por nosotros, y que se alimenta no sólo de lo que les brindan en la mesa compartida, sino que se nutre permanentemente de la oración.
Vamos por delante de Jesús: ese ir por delante es ir anunciando la Buena Noticia, la alegría de ser queridos y salvados, la paz del Reino que significa justicia, liberación y vida plena, abundante y eterna...
Hay que orar mucho para que cada día haya más obreros...)
Paz y Bien
Los obstáculos para seguir a Jesús

Para el día de hoy (30/09/09):
Evangelio según San Lucas 9, 57-62
(Es habitual que nos fabriquemos sesudas excusas para evadir nuestras responsabilidades y justificar la falta de compromiso con las cosas del Reino.
Y el Señor nos conoce, y conoce qué se teje en nuestras mentes y nuestros corazones, por eso nos plantea los obstáculos que nos impiden el caminar.
Ante todo, la confianza y el abandono en la Providencia, mano bondadosa del Padre, frente al acoso de inseguridades, miedos e inestabilidades... Estas preocupaciones no sólo detienen nuestros pasos, sino que nos atan a lo que es perecedero y nos ciegan de lo eterno, el Reino de Jesús.
Luego Jesús predica:-Deja que los muertos entierren a sus muertos-... Palabras que pueden inquietarnos si nos apegamos a ciertos esquemas racionales y a la literalidad.¿Porqué mejor no pensar a "los muertos" como a todos aquellos que no han recibido la Palabra de Dios, o mejor dicho, aquellos en los que la Palabra no ha echado raíces?; por ello la tarea de anunciar la Buena Noticia ha de ser nuestra prioridad principal.
Finalmente, el Maestro enseña con el ejemplo de la mano en el arado y la mirada hacia atrás: cuando ponemos el alma en lo pasado, perdemos el rumbo pues no sabemos ya por dónde pisamos y a la vez, negamos la posibilidad de conversión.
Y no es tampoco ponernos en una vereda opuesta a la de la familia, claro que nó.
Se trata siempre de mirar y ver qué es lo que nos detiene, qué obstáculos nos fabricamos en nuestro camino de seguir la huella de Jesús y la alegría que nos compromete en nuestra totalidad a anunciar su Reino)
Paz y Bien
Una hermana en peligro

Si en una familia se encuentra en riesgo uno de sus integrantes, los demás no han de quedarse quietos ni tranquilos.
Hoy nos sucede eso mismo.
Nuestra hermana, la bella Honduras, se encuentra en grave peligro.
Se corre el riesgo de perder muchas vidas... Vidas que para nuestro Dios son únicas e irrepetibles, y que así deberían ser para nosotros.
-Para colmo de males, hay ciertos señores que siguen considerando la vida de los pobres como fichas para jugar en una ruleta infernal-
Parecería que poco podemos hacer, y eso es un error.
Podemos orar, unidos por el Espíritu y sin descanso.
Porque lo que le sucede a nuestra hermana -si bien puede leerse desde lo político, lo ideológico, lo social, lo jurídico, o desde el sentido común- es ante todo cosa del Evangelio: hay en juego muchas vidas que deben preservarse y promoverse.
Oremos con la confianza de ser escuchados.
Oremos para que crezca el árbol de la paz y la justicia, y que nuestros hermanos hondureños gusten de sus frutos.
Es una tarea inaplazable.
Paz y Bien
Ricardo
Fidelidad sin doblez

Para el día de hoy (29/09/09):
Evangelio según San Juan 1, 47-51
(Natanael era también un galileo, más precisamente de Caná.
En esa ciudad, curiosamente, el Señor realizaría su primer milagro; en esa ciudad daría comienzo el anuncio y presencia del Reino de los Cielos.
Jesús nos conoce en nuestra totalidad, y sabe qué crece en nuestro corazón. Y si bien los caminos del Señor son misteriosos, por algo a Felipe lo llama directamente -¡Sígueme!- mientras que para la vocación -el llamado- de Natanael se vale de un amigo, del mismo Felipe.
Jesús nos conoce: por eso afirma sin ambages, al encontrarse con Natanael -Éste es un verdadero israelita, un hombre sin doblez...-
-y ha debido ser impagable la expresión de asombro y estupor del galileo, que alcanza a balbucear -¿de dónde me conoces?-
Sin doblez...
Sin dudas, Natanael era un israelita "hecho y derecho", estudioso de la Torá -la Palabra- y fiel íntegramente a las tradiciones aprendidas. Sin dudas, también, era un hombre piadoso pero firme como una roca en esa imagen del Mesías que le habían inculcado...Y esa imagen era de un mesías que poco tenía que ver con Cristo.
Sin embargo, Natanael era fiel a sus convicciones, equivocadas o nó.
Pero esa fidelidad no lo volvía obtuso, no hacía de su racionalidad religiosa una idolatría... Era capaz de voltear los muros de sus errores, y desde su corazón reconocer al Señor:
-¡Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel!-
Natanael seguirá caminando junto a Jesús y los otros discípulos... Y mantendrá esa integridad que resaltaba el Maestro, a tal punto que accederá al martirio por no doblegarse en su fidelidad.
Una fidelidad sin doblez que hace abrir la otra mirada, la que permite reconocer al Salvador y a sus ángeles que son mensajeros del Dios de la Vida)
Paz y Bien
Son tuyos los niños

Para el día de hoy (28/09/09):
Evangelio según San Lucas 9, 46-50
(Nuestro Dios tiene especial predilección por los pequeños.
Él, al hacerse uno de nosotros para rescatarnos a todos se hizo un frágil Niño en brazos de su Madre.
-Los discípulos, como solemos hacer nosotros, estaban preocupados por títulos, honores, primacías y reconocimientos; discutían entre ellos quien sería el más grande; y el Maestro toma a un niño y acercándolo, les dice que quien reciba a un niño, lo recibe a Él! Y si lo recibe a Él, recibe a su Padre…Nada menos…-
Por eso, Señor, son tuyos los niños, todos ellos.
Pero Maestro, especialmente son tuyos
los niños sin madre
los niños abandonados
los niños abusados
los niños a los que se impide nacer
los niños esclavizados
los niños prostituidos
los niños considerados como meros reservorios de órganos para transplante
los niños sin escuela ni hogar
los niños víctimas de la violencia y sometidos por el hambre
los niños sin doctor ni dentista
los niños que los explotan trabajando
los niños que duermen en los portales
los niños prisioneros de las drogas
los niños humillados por el destrato
los niños soldados
Y todos y cada uno de ellos son nuestros hijos, y nosotros solemos mirar para otro lado cuando ellos languidecen a nuestro lado.
Y son tuyos, y estás ahí en ellos, y tu Madre vive derramando lágrimas por ellos, y nosotros como si nada.
Señor, ten piedad de nosotros)
Paz y Bien
Los nuestros

Para el día de hoy (26/09/09):
Evangelio según San Marcos 9, 38-43.45.47-48
(Hay veces en que por afirmarnos en un determinado perfil, o bien por definir una pertenencia específica, no dejamos atrás cierto carácter mezquino que nuestra historia arrastra desde hace siglos y que nos obnubila la mirada interior.
Así suele suceder con nuestras actitudes para quienes no pertenecen, como nosotros, a determinado grupo; esto se puede percibir más acentuado cuando alguna persona no pertenece a nuestra comunidad, a nuestra Iglesia.
Jesús nos ha enseñado una nueva dimensión en los vínculos humanos desde el Reino de los Cielos: su familia no será tanto la ligada por los lazos sanguíneos, sino por los lazos espirituales.
Serán madres y hermanos suyos quienes hagan vida la Palabra de Dios.
Y vá más allá todavía.
Toda mujer y todo hombre que haga el bien, que transforme su vida en expresión de bondad, aún sin pertenecer a su cercanía, también estará con Él.
Un enorme misterio de su Misericordia infinita, que viene a llamarnos la atención hoy a todos y cada uno de nosotros.
Pues debemos comenzar a considerar como nuestros, como parte de nosotros a toda persona que haga el bien, que profese la bondad, aún cuando no pertenezca a nuestra confesión.
Profundo misterio de amor y misericordia del Reino de los Cielos que el Maestro nos revela, y que espera una respuesta de nuestras vidas.
Los nuestros son muchos más de los que suponemos; hay que abrir los ojos y salir a su encuentro.
Jesús ya los ha reconocido.)
Paz y Bien
Divinizando lo humano

Para el día de hoy (26/09/09):
Evangelio según San Lucas 9, 43b-45
(Jesús le confía a sus amigos la proximidad y la certeza de su Pasión.
Pero ellos no entendían... A sus propios preconceptos, habría que añadir que entenderían la Pasión del Señor luego de su Resurrección.
Y no entendían porque escapaba a sus mentes un Mesías tan humano, tan igual a ellos, un Mesías en apariencia derrotado y humillado por la cruz, un Mesías que no fuera poderoso y glorioso a la manera que eran capaces de aceptar.
Sin embargo, callaban pues albergaban el temor de preguntarle acerca de su anuncio.
Callaban por temor a la respuesta, pero también por algo que nos puede suceder a menudo: dejar en evidencia nuestra ignorancia.
Y el Maestro vá más allá de cualquier preconcepto y tradición, y rompe todo molde que le querramos poner.
Sin dudarlo, se autodenomina "Hijo del Hombre" -los Evangelios recogerán esta expresión en...83 oportunidades!-
Hijo de Hombre por las antiguas profecías, especialmente la de Daniel.
Hijo de Hombre: un Dios bien humano que se ha hecho uno de nosotros, bajando desde su total alteridad a estos campos desde el seno de una pequeña Mujer.
Hijo de Hombre que viene a señalar que el Reino de los Cielos, la voluntad del Altísimo, no implica acotar la vida a plazos determinados en espera de futuros prometidos post mortem... El Reino de los Cielos tiene el color y el perfume del aquí y ahora, la gloria de Dios es que el hombre tenga vida y la tenga en abundancia.
Hijo de Hombre, Dios hecho uno más entre nosotros a fin de que nuestra débil y frágil condición humana se divinice, seamos todos uno en Él)
Paz y Bien
Descubrir al Mesías en su cercanía e intimidad

Para el día de hoy (25/09/09):
Evangelio según San Lucas 9, 18-22
(Jesús recorría pueblos y caminos, sanaba enfermos, anunciaba la Buena Noticia del Padre y del Reino de los Cielos, se sentaba a la mesa con publicanos y pecadoras... Traía muchas dudas y preguntas.
La gente sencilla asociaba su figura a personajes de la Torá, del Antiguo Testamento.
Los poderosos le temían -Herodes entre ellos- y, a la vez lo despreciaban por su actitud de apertura y aceptación de los excluídos, de los despreciados.
Pero el Maestro, que conoce los corazones de las personas, era sabedor de todo esto pues además de su saber profundo, era informado por los discípulos.
Los discípulos...
Caminaban con Él, compartían cansancios, distancias, alegrías y rechazos, convivían todo el día con Cristo.
Por eso, en un momento de silencio y oración, les pregunta a ellos quién creen que Él es.
Y Pedro, sin duda iluminado por el Espíritu, le responde contundente: -El Cristo de Dios-.
La respuesta de Pedro es una respuesta de fé, pues indudablemente Pedro, al igual que la mayoría de los israelitas, esperaba un Mesías guerrero y victorioso que restaurara el trono de David, expulsando en batalla al opresor romano. No obstante ello, confundido y sin entender del todo, Pedro lo reconoce y lo confiesa.
Ése quizás sea el mensaje para nosotros del Evangelio del día de hoy.
Sólo podremos reconocer a Jesús como nuestro Mesías desde la cercanía e intimidad, intentando compartir con Él todo lo que nos sucede a diario, y más aún: haciendo que nuestras cosas, lo que hagamos, sean enteramente suyas.
Y allí si, en nuestro corazón lo podremos descubrir y confesar como nuestro Cristo, como nuestro Mesías, como nuestro Salvador.
Un Mesías guerrero manso, armado sólo de su Palabra, que planea estrategias haciendo el bien por doquier y que obtendrá la máxima victoria aceptando obediente y humilde la tortura, la humillación y el sacrificio de la cruz.)
Paz y Bien
Oración a María de la Merced de la Redención de Cautivos
Madre de Jesús, nuestro hermano y Señor,
y Madre nuestra
Hace ocho siglos el Espíritu de tu Hijo
impulsó a varios maravillosos locos y santos
hermanos nuestros a dar la vida por la libertad de los cautivos.
Y vos estabas allí
tenaz en tu fé
obstinada en tu amor
con los ojos salobres
de tantas lágrimas que derramaste por tus hijos oprimidos
-Pedro Nolasco y sus compañeros te sabían con ellos
y por eso no cejaron en su compromiso de amor y libertad-
Hoy han cambiado los términos y los modos
pero los poderosos siguen siendo poderosos
y miles de nuestros hermanos sufren
-a menudo ante nuestra mirada impávida-
la cautividad y la opresión
que son afrenta a su dignidad de hijas e hijos de Dios.
Vos sabés bien que sucede con tus hijos
hay muchos cautivos y oprimidos
por la miseria
por la exclusión
por el desempleo
por el color de su piel o el lugar en dónde viven
por haber nacido en determinado lugar
por ser considerados menos que nada
Con tu ¡Sí! incondicional y confiado al Padre Eterno
has abierto las puertas de la Redención
llevando en tu vientre a quien se esperaba siglo tras siglo,
amamantándolo, criándolo, siendo su mejor discípula,
acompañándolo hasta su inmenso sacrificio de la cruz
y siendo testigo de su victoria sobre la muerte.
Ayudanos hoy a vencer ante todo nuestros miedos y temores
nuestras incertidumbres y nuestra falta de confianza
Vos sos la Liberación también.
El despojo de vos misma por puro amor
la entrega confiada en Aquél que nunca nos abandonó
abrió la puerta que jamás ha de cerrarse.
Acompañanos
La tarea parece inmensa, pero no es imposible
La cautividad que ofende la dignidad de las hijas e hijos del Padre de todos
puede convertirse en fiesta de liberación
en fruto viviente del Reino de tu Hijo, nuestro hermano
Ayudanos
para que dar la vida por la libertad del prójimo
sea la tarea primordial
y se convierta en sacramento del Reino
y camino de nuestra plenitud, que es también la tuya.
María de la Merced,
de la Misericordia infinita de Dios
de la Redención de cautivos
intercede por nosotros ante tu Hijo
-Él nada te niega-
para no ceder en nuestro compromiso
y tener bien abiertos los ojos
para mirar y ver la opresión
que es contraria a la Vida que Dios quiere
para todos sin distinción.
María de la Merced, ruega por nosotros
Preocupaciones herodianas

Para el día de hoy (24/09/09):
Evangelio según San Lucas 9, 7-9
(Herodes Antipas estaba desconcertado ante la predicación de Jesús.
Sin dudas, era un hombre muy supersticioso: temía que Jesús fuera el Bautista resucitado de entre los muertos.
Pero tampoco tenía escrúpulos: reconocía abiertamente haber mandado a ejecutar a Juan.
Pero la fama de Jesús se extendía por sus dominios, y quería verlo... Ya se empezaban a gestar las amenazas de los poderosos contra el Señor.
El temor de Herodes no surgía únicamente de su talante supersticioso: se preocupaba por la recepción que el pueblo -confundido o nó respecto de su identidad- brindaba al Maestro.
Hablemos claro y sin vueltas: el amor, el Reino de Dios -que es Gracia- es una amenaza para los poderosos, pues supone el bien y la vida plena y abundante para todas las hijas e hijos de Dios.
Esa vida del Reino implica también Verdad y liberación.
El amor es una amenaza.
Hemos de tomar conciencia de ello de acuerdo a nuestro compromiso: pues si hacemos vida la Palabra del Señor, nos volvemos peligrosos y una amenaza para los poderes de este mundo.
Amorosamente peligrosos y mansamente amenazantes para mayor gloria de Dios y bien de nuestros hermanos)
Paz y Bien
Camino y misión
Para el día de hoy (23/09/09):
Evangelio según San Lucas 9, 1-6
(Donde está Jesús, se hace presencia y realidad el Reino de Dios.
Y su anuncio ya no será solamente tarea del Maestro: ha enviado a sus discípulas y discípulos con plenos poderes y autoridad para actuar en Su Nombre.
El Reino de nuestro Dios no es una bella y simpática utopía de un tal Jesús de Nazareth: es una realidad que se hace presente y concreta cuando se hace vida su Palabra Viva; por eso, jamás la evangelización ha de ir desligada del acontecer humano, antes bien, asume la totalidad de la dimensión humana y la transforma, sanando los males de cuerpo y alma que duelen y excluyen, y florece en gestos de amor que no son otros que obras de misericordia, solidaridad y liberación.
Y el Maestro les marca la senda a seguir a sus discípulos -hoy a nosotros mismos-:
despojarnos de toda preocupación por nosotros mismos, aceptar las particularidades y diferencias de quienes le llevamos la Buena Noticia, compartir la vida y aceptar en la comunidad de Salvación especialmente a los excluídos.
El camino y misión y la misión está señalados, y esperan nuestros pasos)
Paz y Bien
María y la pregunta de siempre

Para el día de hoy (22/09/09):
Evangelio según San Lucas 8, 19-21
(María no es solamente la Madre de Jesús.
No está unida a Él únicamente por vínculos sanguíneos: es también su discípula.
Por eso es doblemente Madre: porque lo ha gestado y criado y porque escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica.
Así, desde su pequeñez se ha hecho Madre de todos, cuidando y enseñándonos a todos con el ejemplo.
Desde su ¡Hágase en mi según tu Palabra! y desde las bodas de Caná -Hagan lo que Él les diga- ha asumido su doble dimensión maternal, la sanguínea y la espiritual.
Y junto con su Hijo, dá la respuesta a la pregunta de siempre, que se repite generación tras generación: ¿qué es hacer la voluntad de Dios?
Y con su vida, apoya la clara afirmación de su Hijo: hacer la voluntad de Dios es escuchar su Palabra y ponerla en práctica, hacerla cotidianeidad.
Allí está el núcleo de esa familia suya que llamamos Iglesia)
Paz y Bien
Levantarse por la Misericordia

Para el día de hoy (21/09/09):
Evangelio según San Mateo 9, 9-13
(Mateo se encontraba sentado a la mesa en donde cumplía rigurosamente la tarea de recaudar impuestos.
Detrás de esa mesa se efectuaba una concienzuda sangría sobre el trabajo y el esfuerzo de muchos, en favor del reyezuelo local y como tributo del Imperio del que era vasallo. Por esa razón, los recaudadores de impuestos -o publicanos- eran ferozmente detestados por los judíos. Era tal el desprecio que inspiraban que se los colocaba en la misma categoría moral que las prostitutas.
Y en eso, pasó Jesús y lo vió.
-Sígueme- bastó que le dijera, y Mateo lo siguió.
Lo siguió dejando atrás todo el mecanismo de explotación de sus paisanos, al que servía con denuedo.
Lo siguió dejando atrás la servidumbre del mal, y se puso a su servicio.
Esa es la verdadera liberación: el paso de la servidumbre al servicio.
Y la Palabra nos dice algo0 más acerca de Mateo, que no debe pasar inadvertido ni tampoco es un dato menor y secuencial: antes de seguirlo, nos dice que Mateo "-se levantó...-".
-Cuando pasa el Señor y nos llama por nuestro nombre, nos ponemos de pié, aún cuando podamos estar hundidos en el fango de nuestras miserias, noqueados por el dolor o doblegados por la tristeza, el miedo o el egoísmo. La voz del Maestro nos hace poner de pié-
Pero siempre está el corifeo de los que se creen puros o meritorios de vaya a saberse qué. En este caso, los fariseos se escandalizaban ¡¿cómo podría ser que este hombre que hablaba en nombre de Dios llamara a tipos como Mateo, un despreciable publicano, y como si eso no fuera suficiente, se sentara a la mesa con prostitutas y toda clase de indeseables!?
Maravilloso escándalo éste, el del Reino de los Cielos...
Si Dios obrara según lo que corresponde a nuestros actos, conforme a derecho, ¿quién podría salvarse?
Pero nuestro Dios es ante todo un Padre Misericordioso que nunca descansa en la búsqueda de sus hijas e hijos perdidos.
No vaciló en entregar a su propio Hijo Jesús, hermano y Señor nuestro, a una muerte atroz para el rescate de muchos, para la salvación de todos.
En este preciso instante, Jesús pasa y nos vé y nos llama por nuestros nombres.
Y nos pide que lo sigamos.
Y nos hace poner de pié, como signos de su Infinita Misericordia, escándalo para un mundo que sólo sabe de exclusiones, prejuicios y discriminación.
El maravilloso escándalo de un Dios que viene en búsqueda de los despreciados y rechazados, por su Amor inacabable e inabarcable)
Paz y Bien
Desde los niños
Para el día de hoy (20/09/09):
Evangelio según San Marcos 9, 30-37
(Venían atravesando Galilea, y Jesús hace el anuncio que será el hecho más trascendente en la historia de la humanidad: su entrega a la muerte en la cruz y su Resurrección.
Pero los discípulos no entendían; y no conformes con ello, por el camino discutían entre ellos acerca de jerarquías, prebendas, primacías, quién sería el primero entre ellos...
Al llegar a Cafarnaúm, Jesús les preguntó qué venían discutiendo por el camino, y ellos -seguramente avergonzados- callaron.
Si nos quedáramos en el aspecto meramente humano, hubiera sido sin lugar a dudas un golpe de tristeza demoledor para el Señor: les anunciaba su sacrificio supremo, y ellos preocupados por cosas mezquinas.
Como suelen decir, se estaban probando las ropas que estaba por dejar.
Pero el Maestro, sabedor de sus debilidades, los amaba y es ante todo Misericordia que se expresa hasta en los mínimos gestos y hechos de la vida.
Por eso les enseña: - El que quiera ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos-.
Y no se queda allí: pone un niño en medio de ellos, y les dice que quien reciba a un niño en su nombre, lo recibirá a Él y por tanto, a su Padre.
Y a nosotros hoy nos está diciendo lo mismo.
El Reino de los Cielos de construye desde el silencio y desde el servicio.
Y su moral y su ética tienen su fundamento en el amor y la misericordia, recibiendo en nombre de Jesús a los niños, es decir, a todo aquel que no tenga derechos, ni poder, ni se pueda defender, ni tenga protección.
Nuestro Dios se pone abiertamente del lado de los más pequeños, y abre las puertas de su Reino desde los niños.
Allí está nuestra misión y nuestra senda)
Paz y Bien
Parábolas que ocultan y revelan

Para el día de hoy (19/09/09):
Evangelio según San Lucas 8, 4-15
(La Palabra del día de hoy nos enseña desde la parábola de la semilla.
En los tiempos de la predicación del Maestro, la agricultura no era tarea fácil: el terreno era habitualmente pedregoso, pocas aguas de cultivo, demasiado sol y matorrales, mucho camino cercano al sembradío que hacía que los viajeros pisotearan las semillas.
Aún así, los campesinos cada año renovaban el sembrado, confiados en la tierra fértil y en la generosidad de la naturaleza.
Y el Señor les plantea a sus discípulos, luego de explicarles la parábola de la simiente, algo misterioso: Él gustaba de enseñar con parábolas, pues sabía que la gente más sencilla aprendería con mayor facilidad... Sin embargo, las parábolas estaban destinadas a revelar la verdad a unos y ocultarla a otros.
A primera vista, puede parecer un mazazo a la esperanza.
No obstante, no es cosa del Maestro esconder el Reino de los Cielos: todo depende de nosotros.
Será cuestión entonces de abrir el corazón y tener la confianza del campesino que, aún en medio de las dificultades, tiene fé en que la pequeña semilla depositada germinará y dará muchos frutos.
Pues lo oculto se revela al corazón que espera confiado en Dios)
Paz y Bien
Hijas e hijos
Para el día de hoy (18/09/09):
Evangelio según San Lucas 8, 1-3
(La Palabra del día de hoy comienza diciéndonos la misión de Jesús: recorría los pueblos y ciudades anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios.
Y también nos revela que no iba solo: lo acompañaban los Doce.
Pero surge algo maravillosamente misterioso: nos dice que también en su Misión lo acompañaban algunas mujeres.
Es extraño pues nombra a los Doce en su conjunto, pero el Evangelista nos trae los nombres de algunas de ellas: María la de Magdala, Juana de Cusa, Susana...
Hay algo importante aquí: en aquellos tiempos la mujer no tenía relevancia ni derechos, era considerada mucho menos que el varón.
Pero el Maestro -para escándalo y confusión de corazones cerrados- viene a romper una cadena de opresión, con su amor revolucionario: no sólo dice que la Misión de anunciar esta Buena Noticia del Reino de Dios no es tarea exclusiva de Él, sino que es compartida con sus discípulos totalmente y por igual.
Y cuando habla de discípulos, no se retrae a cuestiones de género mezquinas: la misión es tarea y compromiso de vida de mujeres y hombres por igual.
Con ello les decía a los poderosos de su época y de la nuestra que varones y mujeres poseemos la misma dignidad que por ningún motivo ha de ser pisoteada: la de ser hijas e hijos de un mismo Padre.
Allí hay también un mensaje y un desafío para nuestro presente: restituir la dignidad en las estructuras y culturas actuales de la mujer.
-Al fin y al cabo, en esta familia que solemos llamar Iglesia, la más grande y la primera ha sido una pequeña mujer galilea que con su Sí! cambió la historia-
Por María, Madre del Señor y de todos nosotros)
Paz y Bien
El misterio de la Gracia y el perdón
Para el día de hoy (17/09/09):
Evangelio según San Lucas 7, 36-50
(La Gracia es misterio profundo, está más allá del alcance de la comprensión humana y es precisamente lo que su nombre refiere, gratia, gratis...
Se nos dá sin condiciones ni exigencias, es pura cuestión de un Dios que es Todopoderoso porque es Amor.
Y Jesús, hermano y Señor nuestro, Dios hecho humano como nosotros, nos regala su Gracia... Y la Gracia trae consigo el perdón, infinito y abundante, vida que se renueva y reconstruye, herida que sana para siempre, alma enferma que se cura.
Y frente a los misterios, las palabras vienen sobrando.
Sólo quien ha experimentado la vivencia total del perdón, puede dar testimonio de la gratitud y el amor que genera en forma desbordante e incontenible.
Y deberíamos volvernos alma adentro para redescubrir la Gracia y el perdón en nosotros; bien lo dice San Pablo "donde abundó el pecado, sobreabundó la Gracia".
No hay que ceder espacios a la desesperanza, suceda lo suceda, hagamos lo que hagamos.
Nuestro Dios no es juez, fiscal y verdugo. Nuestro Dios es un Padre Misericordioso.
Y quizás sea parte de nuestra misión avisarle a los demás eso mismo: que Dios perdona, cura almas, venda corazones lastimados por el mal.
Para que se genere gratitud y amor en estas tierras desoladas por el egoísmo y la indiferencia)
Paz y Bien
Insensatez del mundo y sabiduría en Jesús
Para el día de hoy (16/09/09):
Evangelio según San Lucas 7, 31-35
(El mundo no tiene un movimiento pendular uniforme. Oscila con brusquedad y reiteradamente entre la insensantez -la mayoría de las veces- y la sabiduría - muy pocas veces-.
Así como a Juan el Bautista -hombre enteramente de Dios, ascético y desprendido- era tildado de loco, de endemoniado, Jesús sufrió su rechazo por estar con el pueblo, caminar con los pobres, curar enfermos, comer con pecadores, hablar con las mujeres, cuestionar las normativas que oprimen, abrir las puertas al Padre Bueno... Con el mismo asco y distintos apelativos, era tildado de borracho y hombre de gula, perseguido por blasfemo.
No sólo pasaba en los tiempos de la predicación del Maestro, hoy también les sucede a sus discípulos.
Pero no todo está perdido.
Siempre queda un resto, siempre hay algo más.
Por eso nos dice la Palabra que la Sabiduría ha sido reconocida por sus discípulos.
Roguemos para que el Espíritu del Resucitado nos ilumine y aliente en este camino de verdadero inconformismo, de buscar no la erudición sino antes la sabiduría de hacer vida diaria la Palabra de Dios)
Paz y Bien





