Betania, escucha y servicio








San Francisco de Asís

Para el día de hoy (04/10/16):  

Evangelio según San Lucas 10, 38-42




En la casa familiar de Lázaro, Marta y María, situada en Betania, el Maestro era recibido con cálida hospitalidad, y allí se encontraba a gusto, a sus anchas, entre amigos que le amaban casi tanto como Él a ellos, una familia que también era la suya pues era recibido a puro corazón y afecto.

Si el samaritano es el carácter primordial de una Iglesia servidora de una humanidad abandonada, Betania es su imagen cordial, la Iglesia familia hospitalaria en donde Cristo se encuentra en familia.

Recibiendo, reconocemos al otro y lo hacemos parte de nosotros. Quizás a partir de allí, la escucha sea el primer servicio; se oye demasiado, se escucha poco o nada. Escuchar significa darle importancia al otro, y más aún, a lo que el otro tiene para decir, y por ello escuchar implica un crecimiento interior de la humildad.

Una Iglesia cordial, hospitalaria, que a nadie rechaza, que escucha a todas las mujeres y los hombres porque ama sin condiciones, porque quiere permanecer fiel y seguir los pasos del Maestro, servidor de todos.
Demasiados hermanos languidecen en soledad, a pesar de estar rodeados de multitudes, islotes de aislamiento y abandono.

En todo amar y servir, camino apostólico que se brinda por amor a Cristo y desde la escucha atenta de la Palabra que se encarna, se pone en práctica, se hace tiempo, historia, cotidianeidad, lo que permanece y no perece.

Que la grata memoria del Hermano de Asís nos ayude a reencontrarnos con Cristo en el hermano.

Paz y Bien



4 comentarios:

ven dijo...

El que no sirve para servir, no sirve para vivir. Gracias, un gran saludo en el Señor.

Felicitas dijo...

Querido Ricardo, tu comentario a este Evangelio tan hermoso, me resulta original, bonito y profundamente evangélico. Ya quisiéramos poder escuchas homilías de tal nivel por estos lares de Cataluña...Te lo digo en serio, tienes un gran don, y haces muy bien de ponerlo al servicio de tus hermanos, aquí en internet y en tu vida real también. Gracias de corazón.
Un saludo fraterno

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Por supuesto, querida hermana! A veces habría que invertir la polaridad y la mirada acerca del servicio, tal vez darnos cuentas que más allá del bien que se prodigue, implica un restablecimiento cordial, un sanarnos de los egoísmos, abrir el horizonte e imitar al Maestro.

Un gran agrazo

Paz y Bien

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Gracias Felicitas, me emociona mucho la bondad y calidez de tus palabras.
Te confieso en verdad que en estas lides -hacia diciembre serán ya ocho años- he tenido más tropiezos y ganas de abandonar todo que impulsos de seguir. Pero se trata de mucho más que eso, una humilde propuesta de suscitar ecos, porque lo importante es la Palabra, de tal modo que todo lo que aquí esté bien es cosa del Espíritu... El resto sí, me pertenece.

Dios te bendiga con su paz y su esperanza

Paz y Bien

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